En el marco de un nuevo 24 de marzo, al cumplirse 50 años del golpe militar de 1976, en la ciudad de Río Gallegos se realizó un acto que se extendió durante dos horas y reunió a diversas organizaciones sociales, gremiales, estudiantiles y políticas. La jornada estuvo marcada por la memoria activa, la denuncia y la necesidad de fortalecer la unidad de las luchas en el presente.
Participaron sindicatos y sectores de trabajadores como ADIUNPA, docentes provinciales, trabajadores del CONICET, junto a partidos de izquierda y organizaciones sociales. También se destacó la presencia del movimiento estudiantil, con compañeros y compañeras del centro de estudiantes del IPSA y de la UNPA-UARG, reafirmando el rol clave de la juventud en las luchas actuales.

Durante el acto, tomó la palabra la presidenta del centro de estudiantes, Mara Espinosa, quien planteó con claridad la necesidad de unir las luchas estudiantiles con las de la clase trabajadora. En su intervención, remarcó la importancia de recuperar las enseñanzas de quienes resistieron durante la dictadura: estudiantes, jóvenes y trabajadores que enfrentaron el terrorismo de Estado. Su mensaje apuntó a fortalecer una perspectiva de organización y lucha colectiva en el presente.
Por su parte, Martín Saavedra, en representación del MST, destacó la necesidad de avanzar en la unidad de todos los sectores en lucha para enfrentar a los gobiernos actuales. Denunció el carácter negacionista del gobierno de Javier Milei a nivel nacional y cuestionó en la provincia a Claudio Vidal, señalando el ajuste sobre los salarios docentes, estatales y del sector salud, en beneficio de las grandes corporaciones.

Asimismo, planteó que la salida a la crisis no vendrá de quienes gobiernan para los poderosos, sino de la construcción de un proyecto alternativo de la clase trabajadora, basado en la unidad y la organización desde abajo. En ese sentido, se llamó a enfrentar las políticas de ajuste que responden a los intereses del Fondo Monetario Internacional y de Trump.
El acto cerró con una fuerte reafirmación de las banderas históricas: memoria, verdad y justicia, junto con la convicción de que la lucha contra el ajuste y por los derechos de las mayorías continúa hoy en las calles.
A 50 años del golpe “nunca más” es también contra el hambre, el ajuste y la entrega.



