En una sesión atravesada por el paro general y el despliegue policial en las calles, Diputados aprobó la reforma laboral del Gobierno.
Resultados de la votación
En una jornada marcada por el paro general, la Cámara de Diputados aprobó por 135 votos a favor y 115 en contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, que ahora deberá volver al Senado debido a cambios introducidos en el debate. La votación se produjo tras una sesión tensa en el recinto y movilizaciones masivas en las calles, donde sindicatos y organizaciones políticas y sociales denunciaron que la reforma representa un retroceso estructural en derechos laborales y una ofensiva contra la clase trabajadora.
El texto sufrió modificaciones durante el tratamiento en comisión y en el pleno de la Cámara baja, entre ellas la eliminación del polémico artículo 44 sobre licencias médicas, una concesión obligada para asegurar el número necesario de apoyos parlamentarios. Debido a esos cambios, el proyecto deberá regresar al Senado para su ratificación definitiva antes de convertirse en ley.
La aprobación del proyecto fue posible gracias a la alianza parlamentaria del oficialismo con bloques provinciales y fuerzas políticas que responden a su agenda de ajuste. Entre los que votaron a favor se encontraban legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Innovación Federal e integrantes de otros espacios provinciales y bloques aliados al Gobierno, sumando 135 votos afirmativos en el recinto. El oficialismo también fue ayudado por gobernadores peronistas y sus diputados, que primero fueron clave para que el gobierno tuviera el quorum y que el proyecto se trate y luego le otorgaron dos votos tucumanos en el apoyo general y otros votos claves en algunos artículos. También algunas ausencias repentinas.
En contraste, el rechazo al proyecto fue conformado por los legisladores del Frente de Izquierda, Unión por la Patria, la Coalición Cívica, y otros bloques críticos con la iniciativa que denunciaron que el texto profundiza la precarización laboral y debilita derechos conquistados.
No se registraron abstenciones, mientras que hubo seis ausencias en la votación, lo que refleja la tensión y dispersión política en torno al proyecto.
Contexto de la jornada
La votación se dio en el marco de un paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), con una adhesión masiva en transporte y otros servicios, como expresión del rechazo al paquete de medidas laborales y económicas del Gobierno. Una medida que al no incluir movilización, ni un plan de lucha que le de continuidad termina siendo insuficiente y limitada. Igualmente, grandes franjas de trabajadores fueron parte de la movilización convocada por sectores combativos y a pesar de la CGT.
La reforma no solo abarata los despidos y extiende la jornada laboral, sino que representa un intento sistemático de subordinación de la fuerza de trabajo al capital y de debilitamiento de la negociación colectiva.
No se votó ninguna “modernización”, como la presentó oficialmente el Ejecutivo, sino como una profundización de un modelo de ajuste que descarga la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y que, además, ha contado con concesiones a gobernadores y bloques provinciales para asegurar quórum y votos favorables.
Aunque se eliminó uno de los artículos más agresivos del texto original, la reforma sigue consolidando un esquema que favorece la flexibilización laboral, reduce la protección frente a despidos y acota derechos sindicales básicos, colocando a la clase trabajadora en una posición de mayor vulnerabilidad frente a empleadores y frente a la propia institucionalidad laboral.
La sesión y la votación son parte de un nuevo capítulo de confrontación entre una agenda oficial que prioriza la competitividad empresarial y una respuesta popular que se organiza en las calles para resistir esos cambios estructurales.
Es necesario profundizar la lucha contra esta reforma esclavista con un paro mayor de 36hs y con movilización cuando la ley vaya al Senado. Y con nuevas acciones progresisvas contra este proyecto, todo el plan de ajuste y en apoyo al Garrahan y a los trabajadores de FATE.



