Lo confirmó el vocero en su última conferencia de prensa. Adrián Ravier se encargó de confirmar que este próximo jueves, a partir de las 20 hs, el presidente Javier Milei presentará los detalles de uno de los proyectos que en el último tiempo se ha vuelto central para la agenda económica del programa de gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).
La cadena nacional será grabada previamente, luego de que el jefe de Estado regrese de su viaje a Perú, donde participó de la asunción de Keiko Fujimori. Según indicó Ravier, esta vía de comunicación se utiliza porque “es un tema fundamental para este Gobierno“, argumentando que “el principal mandato que nos han dado tiene que ver con bajar la inflación, y estos cambios en la carta orgánica atacan a este flagelo“. Se espera que el proyecto ingrese formalmente a la Cámara de Diputados el próximo martes, luego del receso invernal.
¿Qué se sabe de la reforma?
Hasta el día de hoy, los detalles finos sobre el contenido de esta reforma que quiere aplicar el presidente sobre el Banco Central son escasos. El propio Milei, en entrevistas recientes, adelantó que el proyecto buscará prohibir explícitamente (y con sanciones penales) que el BCRA financie al fisco mediante la emisión de dinero.
La intención del oficialismo es modificar el artículo que define los objetivos del Banco Central, eliminando funciones como el fomento del empleo y el desarrollo económico con equidad social, para acotar su misión única y exclusivamente a la preservación del valor de la moneda.
Además, se buscaría restringir el uso de adelantos transitorios y limitar la distribución de utilidades de la entidad para cortar de raíz el financiamiento al Tesoro Nacional. Para blindar esta medida, el proyecto también propondría endurecer las condiciones para la remoción de las autoridades del BCRA, buscando consagrar una supuesta “independencia institucional“.
El contexto: reformas a la medida del ajuste y del FMI
El anuncio de esta reforma no se da en el vacío. Se inscribe en un contexto donde el gobierno, de cara a las elecciones del 2027, intenta retomar el poder de la agenda política volcando todo el peso sobre la pata parlamentaria.
Tras la discusión por la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada“, la Casa Rosada alista una batería de proyectos económicos y políticos para la segunda mitad del año. En esa lista de medidas de ajuste y disciplinamiento social se anotan la nueva ley de “inocencia fiscal” y el proyecto del “Shutdown“, un mecanismo importado de Estados Unidos que implicaría apagar el Estado y suspender funciones automáticamente si no se alcanzan los acuerdos presupuestarios. A esto se le suma el inminente debate por el “Presupuesto 2027” y el impulso de una “Reforma Política” que buscaría eliminar las PASO para evitar la construcción de la oposición de cara a la reelección de Milei.
En ese marco es que se discute la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Aunque la vendan como una herramienta para “bajar la inflación”, esta reforma es una receta escrita de puño y letra por el Fondo Monetario Internacional. De hecho, Julie Kozack, vocera del organismo, ya salió a aplaudir la iniciativa, asegurando que “reducirá las vulnerabilidades de lo que llamamos ‘dominio fiscal’”.
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Observando lo poco que se sabe sobre el contenido y viendo los actores que lo impulsan, todo apunta a una entrega directa para que el Estado se quede sin márgenes de actuación frente a posibles crisis. Al cortarle el financiamiento del Banco Central al Estado, el gobierno se asegura de que la única variable de ajuste siga siendo el pueblo.
Esto no quiere decir que el andamiaje financiero y económico existente hasta hoy haya saldado los problemas de las mayorías, pero lo que busca Milei es profundizar la asfixia. La supuesta independencia del Banco Central es, en definitiva, un cerrojo para proteger a la casta financiera y asegurar que los dólares excedentes vayan directo al pago de la deuda usurera con el FMI, sin importar las urgencias populares.
Frente a este escenario, la verdadera salida requiere nacionalizar el sistema financiero y el Banco Central para ponerlos bajo el control y la gestión directa de los trabajadores. Solo con una banca estatal única al servicio de las necesidades sociales y no de la especulación, podremos terminar con el ciclo de endeudamiento, ajuste y miseria.

