El plan económico de Javier Milei continúa destruyendo las condiciones de vida de las mayorías trabajadoras y los números oficiales ya son inocultables. Un nuevo indicador negativo choca con el discurso libertario y demuestra que la economía argentina sigue en un franco retroceso gracias al programa de ajuste del gobierno libertario. Según el Índice General de Actividad[i] elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres y Asociados, la economía se contrajo un 2,9% interanual durante febrero y acumuló una caída del 1,9% en el primer bimestre. En términos desestacionalizados el nivel de actividad también mostró una merma del 0,5% respecto a enero.
Estos números exponen la enorme contradicción del discurso libertario y desarman la farsa montada por el oficialismo. Hasta hace muy pocos días el gobierno celebraba como un logro histórico un mísero aumento del PBI correspondiente a enero, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE)[ii] del Indec había marcado una pequeña suba del 1,9% interanual y del 0,4% frente a diciembre. El desplome de febrero desmiente esa expectativa de crecimiento y deja al gobierno sin ningún tipo de logro económico para mostrar. Esta recesión impacta de forma directa sobre la clase trabajadora en un momento sumamente crítico para el Ejecutivo, que viene recibiendo duros golpes políticos a causa de los graves casos de corrupción que acorralan a Manuel Adorni y a los propios hermanos Milei por el escándalo de la criptoestafa de la moneda $LIBRA.
El negocio de entregar el país
El modelo libertario profundiza una matriz productiva completamente destructiva que consagra a unos pocos ganadores a expensas empobrecer a los trabajadores. Los sectores asociados a la exportación y la especulación encabezan el ranking de beneficios bajo este esquema. La actividad de Minas y Canteras pegó un salto enorme del 12,6% interanual. Por su parte el sector del Agro registró un avance del 6,7% y la intermediación financiera creció un 8,8%. El gobierno les otorga todas las facilidades imaginables a estos grupos para que puedan entregar, regalar y destruir nuestros bienes comunes y territorios.
Como contracara de esta fiesta extractivista y financiera, los sectores que agrupan a la mayor cantidad de trabajadores sufren un colapso total. La industria manufacturera se hundió un 7,9%. El comercio se desplomó un 6,9% reflejando la aniquilación del consumo interno, mientras que los servicios de electricidad, gas y agua cayeron un 5,6%. Esta crisis se traduce diariamente en miles de despidos y en el cierre definitivo de decenas de fábricas en todo el país.
Es fundamental que se enfrente este modelo de empobrecimiento sistemático que busca potenciar a los sectores primarizadores de la economía. Estas corporaciones extractivistas evitan generar puestos de trabajo genuinos, destruyen nuestros territorios y se llevan absolutamente todas las ganancias gracias a las políticas libertarias. Es esencial organizarnos para pelear por un nuevo modelo donde las necesidades de la población se discutan de manera totalmente democrática. Debemos construir una salida capaz de priorizar el trabajo que responda a las urgencias de las mayorías, defendiendo nuestros bienes comunes de la contaminación y asegurando que jamás se le regale ni un gramo de nuestras riquezas a los grandes empresarios.
[i] https://drive.google.com/file/d/14ZK0npNpAWn4m3Ml-XPKcHIBwB92pQHG/view?pli=1
[ii] https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/emae_03_261428A90362.pdf

