Noche de febrero en el Tasso, mes de calores agobiantes, sin embargo este viernes fue distinto. La belleza de la poesía irrumpió para ahuyentar la muerte y los fantasmas de la mano de ese artista excepcional, casi dos horas de Mocchi a pleno.
El protofascista que se ha ensañado con la disidencia, la muerte que engorda sus bolsillos y que esconde bajo la alfombra a todo lo colectivo y a toda la humanidad, encuentra acá su resistencia.
Vemos y escuchamos a Mocchi una vez mas, este excepcional artista uruguayo despliega sus alas. Abro mis ojos y lo veo ahí entregando su corazón, su amor, su felicidad y su furia. El bullicio del lugar se disipa ante la potencia de su voz, ante cada nota que sale del teclado excepcional de Noe Sinkunas, esa referencia inevitable que destaca en cientos de shows y que tenemos la inmensa dicha y fortuna que en esta oportunidad esté ahí, apenas a unos metros. Mocchi y Sinkunas, música y poesía, emociones y recuerdos, padres generosos, giras hermosas y desgastantes, desplegados desde una voluptuosidad de ese inmenso artista, mezcla de tsunami emocional y racional resistencia.
La intensidad del amor, la empatía de sanar viejas heridas y la combatividad de vivir una vida que merezca ser vivida lo comprometen en la mención explicita por una Palestina libre, la oposición a cualquier modificación a la ley de glaciares y el reconocimiento explicito a tantos luchadores cotidianos, entre otres, a nuestra compañera Cele Fierro,

Como si cada palabra fuera un abrazo desde lo intimo del pecho hasta alzarse intercalándose entre las poesías como un hilo conductor, donde la risa y el goce son parte de un ambiente íntimo sin olvidar las cotidianas urgencias que se viven día a día y quiénes son nuestros enemigos.
Finalizamos con un canto que sale del pecho para recordarnos la importancia de juntarnos, de estar ahi, de tener la certeza que si peleamos no van a poder con nosotres. Mocchi nos recuerda la inmensa alegria de tenerlo entre nuestros favoritos, Noe Sinkunas nos reafirma desde el piano que está entre las indispensables de la música popular y somos felices porque mañana la calle nos encontrará mas firmes. El arte, la poesía, la música, Mocchi, nos ayudan con mas certezas.
Habrá mas shows, más discos, nuevos temas, otros caminos a recorrer, pero Mocchi estará ahí, del lado justo de la vida, acompañándonos y convocándonos a seguir peleando por nuestra alegría.
Alberto Giovanelli

