La Reserva de Biósfera Pereyra Iraola no se toca. Conocé el Convenio

Desde la Red Ecosocialista MST y Periodismo de Izquierda, venimos publicando numerosos artículos sobre la importante pelea de la mayor Reserva natural de la Provincia de Buenos Aires. Aquí nos proponemos socializar de manera simple y ágil los datos de uno de los tres proyectos que amenazan a esta enorme fuente de biodiversidad en el corazón bonaerense

¿Cuáles son las amenazas que penden sobre la Reserva?

Hay tres proyectos que ponen en peligro el estatus de Reserva Internacional de Biósfera del Pereyra Iraola, dos de ellos involucran directamente a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP):

• Tala de 200 hectáreas del predio ex Massuh, integrante de la Reserva, que involucra a la UNLP y al Ministerio de Desarrollo Agrario de PBA.

• Extensión de la Autopista Buenos Aires – La Plata hacia el Puerto de Berisso, impulsado por la UNLP.

• Pavimentación del Camino Negro, impulsado por la Municipalidad de Ensenada.

En esta oportunidad, nos detendremos a responder a algunas polémicas desatadas en torno al primer proyecto, la tala del predio ex Massuh.

En un artículo anterior, cuya lectura sugerimos, describimos este proyecto, el que puede resumirse como la tala con fines de explotación forestal de un predio que perteneció a la empresa extinta Massuh y que hoy integra la Reserva natural. A continuación, podés descargar el Convenio suscripto entre la Facultad de Cs. Agrarias, el Vicepresidente de la UNLP y el Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires.

¿Deforestación o “cosecha”?

A partir de la campaña informativa y las protestas impulsadas por la Asamblea del Parque Pereyra Iraola, la UNLP -a través del Centro Tecnológico de la Madera de la Facultad de Cs. Agrarias y Forestales- respondió con un comunicado en el que sostiene que “Cosechar una plantación forestal no es deforestación”.

En el año 1990, en pleno auge del Estado rentista y la lógica privatista de Menem, Cavallo y compañía, se cedió a la papelera Massuh un predio integrante del Parque Provincial Pereyra Iraola para la implantación de bosque con fines de explotación forestal. Allí se implantaron más de 200 hectáreas, hoy en disputa.

La empresa Massuh era propiedad de una familia de mismo nombre, representante de la más rancia burguesía nativa.

En el año 2007 el Parque provincial Pereyra Iraola, la costa de Hudson y la Reserva Municipal Punta Lara son incorporadas a la red internacional de la UNESCO, naciendo así la Reserva de Biósfera Pereyra Iraola.

La compañía Massuh se declaró en quiebra en 2009 y allí el Estado Provincial recupera dominio sobre el predio, que pasa a integrar ahora la Reserva de Biósfera.

¿Qué dicen los guardaparques?

En 1850 la familia Pereyra Iraola adquirió los terrenos que hoy integran el Parque y la Reserva, con el proyecto de implantar especies de flora de todo el mundo, un objetivo logrado junto al trabajo de ingenieros forestales que se encargaron del diseño de la plantación.

Un siglo más tarde será expropiado para ser convertido en un Parque de los Derechos de la Ancianidad.

Desde su origen se caracterizó por ser un bosque mixto, esto quiere decir que alberga tanto especies de flora autóctona como especies exóticas, implantadas por la actividad humana.

La fauna que hace vida en su interior sí es 100% autóctona, demostrando la adaptación a este ecosistema de enorme valor natural y cultural.

Al decir de los guardaparques, si con el argumento de que albergan una especie exótica implantada se permite la deforestación propuesta, toda la Reserva corre peligro, pues las más de 10 mil hectáreas que la integran son bosque mixto implantado.

Aquí podés sumar tu firma para exigir la rescisión del Convenio UNLP-Gobierno provincial.

Si les permitimos cortar una rama, avanzarán por todo

Como enunciamos arriba, los proyectos que penden como la espada de Damocles sobre la Reserva de Biósfera son tres, por ahora. Si bien responden a emprendimientos diferentes (explotación forestal, obra vial municipal e infraestructura porturia), se conectan entre sí en la orientación no dicha del Estado provincial, que busca hacer caer el estatus de Reserva de Biósfera para avanzar en el cambio de uso del suelo, abiréndole así las puertas a emprendimientos inmobiliarios y de otra naturaleza.

El desafío está claro: defender la Reserva por todos los medios. Sumate a activar

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