Declaración de la LIS: Derrotar al monstruo sionista es una causa de toda la humanidad.
El 2 de marzo, apenas dos días después del comienzo de la agresión sionista y estadounidense a Irán, el Estado genocida de Israel invadió al Líbano. A sangre y fuego han usurpado en este último mes más del 15 % del territorio en el sur del país, destruido más de 10 mil viviendas y provocado el desplazamiento de 1 millón de personas, de una población total de poco más de seis. Sus acciones criminales, que además de la incursión de su ejército han incluido bombardeos en todo el país ya han asesinado a más de 1500 habitantes. Solo el pasado 8 de abril, en 10 minutos descargaron más de 160 misiles sobre la población civil indefensa de Beirut, destruyendo edificios enteros, infraestructura y provocando 300 nuevas víctimas.
Los ataques del sionismo al Líbano y otros países de Medio Oriente comenzaron hace varios años. Se inscriben en la estrategia del Estado de Israel y Estados Unidos para cambiar el mapa de Medio Oriente a la medida de sus intereses. En estos años hemos presenciado el genocidio sionista que no se detiene en Gaza, el avance de los colonos israelíes en Cisjordania, la invasión a Siria, los bombardeos a Yemen y el ataque criminal a Irán, donde han lanzado decenas de miles de bombas y asesinado a miles de niños y pobladores, además de representantes del régimen. La agresión que han desatado en la región ha provocado la extensión del conflicto a más de 10 países y amenaza con seguir extendiéndose.
En Irán el imperialismo e Israel encontraron una resistencia que no esperaban. El precario alto al fuego firmado estos días ha sido la salida que ha encontrado Trump para intentar salir de la encerrona en la que se encuentra. Acosado por su impopularidad creciente en su país y la crisis económica que ha provocado el bloqueo de Ormuz, ha tenido que firmar una tregua y aceptar sentarse a negociar un acuerdo que de concretarse sería un claro triunfo de Irán y demostraría que el monstruo no es invencible. Pero para esto habrá que esperar como se desenvuelven los próximos acontecimientos. Al otro día de la supuesta tregua Israel descargo el más sanguinario ataque que se recuerde sobre Beirut. En represalia Irán volvió a cerrar Ormuz.
Israel, que se vio obligada a apoyar el alto al fuego en Irán se niega a extenderlo al Líbano. Esto profundizara la crisis humanitaria y la posibilidad de que se desate una guerra civil sectaria en el país ya que los cientos de miles de desplazados del sur, en su mayoría base social y religiosa de Hezbola se ven obligados a instalarse en zonas de mayoría cristiana, lo que ya ha comenzado a provocar roces y enfrentamientos.
Netanyahu, que está siendo duramente cuestionado internamente por haber aceptado frenar la ofensiva contra Irán sin que se hayan logrado los objetivos que prometió, está en una situación cada vez más complicada internamente, con la posibilidad de perder las elecciones y terminar judicializado por corrupción. Esto explica la agresividad que está desplegando en el Líbano.
Es necesario desplegar una campaña internacional de apoyo al pueblo libanes y contra la brutal agresión del enclave colonialista. El Líbano tiene todo su derecho a defenderse. Y los revolucionarios y demócratas del mundo la obligación de estar de su lado y por la derrota y expulsión del ejercito israelí.
Guerra externa e interna
Mientras en el sur arrecian los combates cuerpo a cuerpo contra los invasores, el gobierno libanes se muestra dispuesto a negociar y reconocer, por primera vez en la historia, la existencia del Estado de Israel. Llegando al extremo de retirar su ejército del sur del país para facilitarle la incursión al ejército israelí. Su prioridad ha pasado a ser su enfrentamiento sectario con Hezbola, a quien busca derrotar y desarmar, antes que defender al país de la invasión sionista.
A su vez, Hezbola, más allá de su heroísmo, por su ideología sectaria y su subordinación a los intereses de Irán, por encima incluso de los de la población libanesa, es incapaz de unir a la mayoría de la población detrás de su proyecto y liderar un proceso de liberación nacional.
Esto hace más necesario que nunca ayudar a construir una alternativa política revolucionaria, que pueda unir a las masas explotadas y oprimidas detrás de una estrategia no sectaria, que luche por derrotar al sionismo y al mismo tiempo independizar definitivamente al país del sometimiento y expoliación semicolonial que sufre por parte de distintas potencias imperialistas. Para lograrlo hace falta disputarles el poder a las distintas expresiones de la burguesía libanesa e instaurar un gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre.
Esta perspectiva, solo podrá llevarse a cabo como parte de una lucha internacional, junto al resto de los pueblos árabes, que tienen por delante el desafío de sacarse de encima las monarquías y gobiernos dictatoriales socios de los intereses imperialistas y sumarse a una revolución regional, que instaure una federación libre de repúblicas en medio oriente. Que para nosotros solo siendo socialista podrá lograr un triunfo definitivo sobre la ocupación y el imperialismo.
Solidaridad activa con el pueblo libanes
Hoy el pueblo libanes nos necesita. Desde la LIS llamamos a realizar una gran campaña internacional de apoyo a su lucha contra el invasor. Y al mismo tiempo, nos proponemos recolectar y enviar recursos a los jóvenes socialistas que de manera independiente del gobierno y los grupos sectarios vienen desplegando una intensa actividad humanitaria para llevar alivio a los más necesitados.
¡Fuera las garras sionistas del Líbano!
¡Por la derrota y expulsión del ejercito israelí!
¡Fuera el imperialismo de Medio Oriente!

