Esta semana comienzó la marcha a Lago Escondido y la columna de montaña “Juana Azurduy” arrancó su recorrido. La movilización tiene como objetivo denunciar la apropiación de un espejo de agua por el magnate inglés Joe Lewis. ¿Cómo es la situación de la extranjerización de la tierra en la Argentina? En esta nota vamos a meternos en este debate.
El Observatorio de Tierra lanzó su segundo informe y mapa de extranjerización de la tierra, en donde comparte un análisis detallado de las zonas donde cada potencia extranjera o paraíso fiscal tiene sus inversiones más grandes. Este segundo mapa nos permite adentrarnos más profundamente en debates sobre los intereses y peligros del avance de la venta de nuestro suelo.
El informe da un primer dato global donde afirma que “el principal origen de los capitales es estadounidense (con 2,7 millones de hectáreas, una superficie casi equivalente a la provincia de Misiones), seguido por los capitales italianos (con 2 millones de hectáreas, una superficie casi equivalente a la provincia de Tucumán) y españoles (con 1,7 millones de hectáreas, es decir, 85 veces la Ciudad de Buenos Aires), que en conjunto suman la mitad de las tierras extranjerizadas en nuestro país”[1].

Compras en zonas claves
Los capitales estadounidenses tienen inversiones en provincias que fueron centro de debate hace poco tiempo, por viajes no comunicados de representantes del gobierno yanqui a las mismas: Tierra del Fuego, Neuquén y San Juan. Lugares importantes por sus recursos y sus ubicaciones geográficas.
Otra provincia con fuertes inversiones del país que gobierna Trump es Salta, una de las provincias con mayor índice de extranjerización de tierras. Orán, zona de frontera con paso rápido, donde se instaló el Plan Güemes que mató a Fernando Gómez, es uno de los lugares con un nivel alto de extranjerización de la tierra.
Otras provincias con inversiones estadounidenses son Corrientes y Catamarca, lugares con importantes recursos hídricos una, y reservas de litio la otra.

Lago Escondido y Malvinas: dos caras de una moneda
El informe en este caso es claro en los conceptos que desarrolla: “El caso de capitales británicos también amerita un apartado, porque -además de ocupar ilegítimamente el territorio de Malvinas- poseen otras 246 mil hectáreas en el territorio nacional, con grandes extensiones en varias provincias. El caso más conocido es el del magnate Joe Lewis, que posee tierras en zona de frontera en el departamento de Bariloche (Río Negro) y donde ha bloqueado los accesos a un lago, el Lago Escondido”.
Un caso sorpresivo
Los capitales chilenos tienen una fuerte presencia en el litoral, principalmente en Misiones, donde son los mayoritarios. El informe afirma que “esto además se combina con el agravante en términos de soberanía que implica la posesión de tierras en zonas de frontera, ya que posee más del 37% de las tierras del departamento de Iguazú”.
La ley de tierras: papel mojado
La Ley de Tierras tuvo un momento de quiebre con el decreto lanzado por Mauricio Macri N.º 820/2016, que introdujo cambios profundos en la legislación y convirtió en papel mojado muchos de sus elementos progresivos.
Modificó los criterios para determinar que una empresa jurídica es extranjera, desmanteló el entrecruzamiento de datos entre la AFIP y la UIF que permitía mejorar la trazabilidad del dinero, y el control preventivo de la compra pasó a ser post compra, haciendo casi imposible retrotraer las transacciones.
Por esta razón, como señala el informe, entre los datos oficiales de 2015 y 2022 “hubo una reducción del total de hectáreas registradas como extranjerizadas —de más de 15 millones a alrededor de 13 millones”. Esa reducción no se debe a una recuperación de tierras de manos extranjeras, sino a las modificaciones en la ley antes mencionada. Sin embargo, “a pesar de este deterioro de la calidad del dato público, podemos observar que en Mendoza y en Tierra del Fuego creció significativamente la extranjerización”.
La política de desregulación tiene en Milei a un impulsor. Desde el inicio de su gobierno viene buscando el acuerdo de gobernadores para pasar al olvido la Ley de Bosques y entregar todo nuestro territorio al mejor postor. De ahí, también, la participación de su gobierno en la reunión sobre minerales críticos que impulsó el gobierno de Trump..
Luchar por la tierra, luchar por la soberanía
El informe cierra con unas palabras que hacemos nuestras: “el pasaje hacia un esquema de entrega de recursos, progresivamente más opaco y desregulado. De este modo, se habilitaría el acelerado avance de la extranjerización de las tierras y aceleraría la pérdida de control de los principales recursos del país en función de las necesidades e intereses de distintas potencias extranjeras y sus socios locales”.
Frente a gobiernos que desregularon o gobiernos que no hicieron nada, como el de Fernández-Fernández, la salida es construir por izquierda una política independiente. Una política que arranque por prohibir la venta de tierra a capitales extranjeros y nacionalizar las ya compradas, para, desde una posición soberana y con participación directa de las comunidades en la decisión, pensar como país qué queremos hacer con los recursos de nuestro suelo.
[1] https://observatoriodetierras.blogspot.com/2026/01/segundo-informe-argentina-para-los.html?m=1

