Las elecciones de SUTEBA del próximo 13 de mayo encuentran a la docencia combativa y antiburocrática ante un desafío clave: defender y fortalecer la unidad de la lista Multicolor para enfrentar a la burocracia Celeste, al gobierno provincial, al de Milei y al ajuste salarial, presupuestario y educativo.
Desde Alternativa Docente (ANCLA – MST en el Frente de Izquierda Unidad) entendemos que esa unidad solo puede consolidarse sobre bases claras: criterios democráticos, representación genuina de las corrientes reales en cada distrito y la defensa de un proyecto amplio, sin exclusiones ni macartismos. Con el programa de lucha que venimos levantando con la Multicolor para recuperar SUTEBA para la lucha, autónomo e independiente de todos los gobiernos y las patronales, y con una reforma en sus Estatutos para lograr que sea profunda y realmente democrático. Donde decidan las y los docentes, las bases y las escuelas, no una dirigencia enfeudada con el gobierno provincial, nuestro patrón.
En varios distritos se viene trabajando en ese sentido, con debates y acuerdos que buscan reflejar el peso real de cada agrupación en las escuelas, en profesorados e institutos terciarios, en las asambleas, reuniones de delegades y la militancia cotidiana. Ese es el método que históricamente permitió construir la Multicolor como una alternativa real frente a la burocracia sindical.
Sin embargo, hoy ese camino se ve amenazado por decisiones en sentido opuesto, particularmente en el distrito de Lanús -y también en otros-, donde se está empujando a una división que sería completamente innecesaria y evitable si respetamos el proyecto y criterios de la Multicolor en la Provincia y las demás seccionales.
Hay dificultades que podrían llevar a la división en Lanús, Marcos Paz, Mar del Plata y otras seccionales. Sería la primera vez que la Multicolor que conduce una seccional termine dividida. O en distritos claves como Lanús, donde se está dando una situación muy grave por los intentos de implantar una falsa hegemonía, que no responde a diferencias programáticas sino a un método equivocado que busca imponer acuerdos cupulares por encima de la realidad del distrito y de la construcción efectiva de cada agrupación.
Dos modelos de construcción
Desde Alternativa Docente reivindicamos el método con el que logramos construir la lista en La Matanza. Allí conformamos una lista amplia de todos los sectores de oposición, con un criterio claro de unidad para disputar seriamente al gobierno y a la burocracia Celeste. Junto a Tribuna Docente y las demás agrupaciones, logramos integrar a distintas corrientes e incluir a la Azul y Blanca (PCR-CCC) en lugares muy destacados de representación, entendiendo que para enfrentar al aparato oficial se necesita amplitud y una política de unidad real.
Ese modelo contrasta con lo que se está intentando imponer en Lanús. Allí, sectores de la Roja y de Unite –del Encuentro Colectivo– pretenden desconocer el criterio de representación genuina que históricamente tuvo la Multicolor. Lo hacen sosteniendo un supuesto “acuerdo” provincial con la Verde de Tigre y la propia Roja, que terminaría pesando más que la realidad concreta del distrito.
La situación es aún más preocupante porque ese planteo incorpora un criterio abiertamente macartista: objetar que una agrupación pueda encabezar una lista por la pertenencia política de sus referentes. En este caso, cuestionando que Alternativa Docente –que integra el Frente de Izquierda Unidad– pueda volver a encabezar en Lanús, como ocurrió en 2022.

Se trata de un argumento completamente inaceptable. La Multicolor siempre fue un espacio plural, donde conviven corrientes con distintas tradiciones políticas y sindicales. Pretender vetar a una agrupación por su pertenencia política rompe con ese principio y sienta un precedente gravísimo para el futuro.
La representación real de la docencia
Lo más contradictorio es que incluso quienes plantean ese veto reconocen que Alternativa Docente ha crecido en el distrito. En las numerosas reuniones para conformar una lista de unidad se reconoció, incluso por parte de Unite, que nuestra agrupación ha desarrollado un trabajo sostenido en las escuelas, en los institutos terciarios y en las instancias del sindicato, aportando más docentes a las asambleas y a las reuniones de delegados, fortaleciendo la participación y la organización.
En cambio, en distintas reuniones ha quedado demostrado que la Roja ha retrocedido desde 2022, perdiendo militancia y presencia en el distrito, aunque tenga trabajo en algunas escuelas. Así lo expresó incluso Unite en las distintas reuniones bilaterales. Sin embargo, ahora se pretende desconocer ese diagnóstico y sostener un criterio que prioriza acuerdos previos antes que la realidad concreta de la docencia.
Con un método ajeno a la clase trabajadora y solo por la obsesión de un cargo, la Roja hasta se quiso desdecir de lo que expresado claramente en las reuniones anteriores, aceptando que no habían crecido. Lo dijeron con estas palabras: que “no eran la foto de 2018, sino que eran la foto del 2022”, cuando justamente encabezamos la lista Multicolor desde Alternativa Docente. Este es un método contrario a la honestidad, a la verdad, que habla de crisis y endeblez de quien solo quiere estar arriba a como dé lugar
Estamos a tiempo, llamamos a la Roja a reflexionar y a los demás sectores a sostener y acompañar la representación genuina, tal como hicimos en La Matanza, en La Plata o incluso el propio Tigre o Bahía Blanca donde nadie objeta que se pudiera encabezar por pertenecer al FIT Unidad, al PCR a otra corriente de izquierda, ser independiente o expresar otras tradiciones del movimiento docente. Ni tampoco por las posiciones político-sindicales o las diferencias y matices que pudiéramos tener.

Ese método también se expresa en primeras propuestas completamente desproporcionadas de distribución de lugares en las listas, intentando compensar aliados con cargos que no se corresponden con su representación real. Incluso se han realizado ofertas de lugares a sectores cuya actividad se limita a atacar a Alternativa Docente y al Frente de Izquierda Unidad.
No se trata entonces de construir una lista fuerte para enfrentar a la Celeste, sino de acomodar acuerdos preexistentes, aun cuando eso implique forzar la división de la Multicolor. Vamos por una lista que de verdad refleje el método de unidad Multicolor en la diversidad, sin macartismos ni falsos hegemonismos.
Un problema que impacta en la provincia
La responsabilidad política principal recae en quienes pretenden “conducir” la Multicolor provincial con un método equivocado, priorizando afinidades y acuerdos por encima de la construcción real en cada distrito. Ese enfoque ya está generando tensiones y dificultades en distintos lugares como Lanús y otras seccionales.
Si se concretara la división en Lanús, además, el impacto no será solo local. Golpeará también a la lista provincial que se está preparando para enfrentar a la burocracia Celeste en toda la provincia. Una lista que debería expresar la mayor unidad posible de la oposición docente.
Resulta paradójico que mientras se prepara una presentación provincial con avales, caravana, acto y campaña en las redes para mostrar una Multicolor fuerte y unida, se esté empujando al mismo tiempo una división completamente evitable en un distrito clave como Lanús.
Defender la unidad, sin vetos ni hegemonismos
Por eso llamamos a la reflexión a todas las agrupaciones, y especialmente a la Roja y a Unite del Encuentro Colectivo. Todavía estamos a tiempo de evitar una ruptura que solo beneficiaría a la burocracia sindical.

El criterio debe ser el mismo que se aplica en otros distritos: representación genuina según el desarrollo real de cada corriente, sin vetos políticos ni macartismos. Ese fue el método que permitió ordenar listas en lugares como La Plata, donde se defendió el lugar de la Marrón del PTS frente a planteos que pretendían desconocer su peso real. Donde hubiese sido inaceptable que se pretendiera firmar un “acuerdo” impuesto que desconociera la ubicación de la Marrón, teniendo que ceder su lugar a La Raíz. No dudamos en acompañar a la Marrón y se ordenó la lista, aunque sí hubo algunos planteos similares, pero sin tener eco. Ese debe ser el compromiso público en defensa de un proyecto Multicolor unitario y no macartista.
La Multicolor solo puede fortalecerse si se sostiene como un espacio amplio, democrático y plural, donde la unidad se construya sobre la base del respeto a la diversidad de corrientes que luchan contra el ajuste educativo y la burocracia sindical.
Desde Alternativa Docente reafirmamos ese compromiso. Estamos a tiempo de revertir esta situación en Lanús y en otros distritos, para defender un proyecto Multicolor verdaderamente unitario, sin macartismos ni falsos hegemonismos. Una Multicolor que refleje la fuerza real de la docencia combativa y antiburocrática, que se prepare para dar una pelea en serio contra la burocracia Celeste y las políticas de ajuste en la educación pública.

