Dietas millonarias. Los senadores cobrarán $12 millones

El escandaloso aumento de las dietas de los senadores a 12 millones de pesos

En medio de una crisis asfixiante donde el Indec confirmó una nueva caída del salario real, acumulando una pérdida de poder adquisitivo del 4,2% desde septiembre, la casta política vuelve a dar una muestra obscena de privilegios. Antes de iniciar su receso invernal (un lujo que el grueso de los trabajadores no tiene), los senadores nacionales se vieron beneficiados por un nuevo incremento que llevará sus dietas brutas a los 12 millones de pesos a partir de agosto.

Un golpe al bolsillo y una realidad insostenible

Este aumento millonario contrasta de forma brutal con la realidad que vive la inmensa mayoría de la población. Con jubilaciones de miseria que apenas rozan la supervivencia y un gobierno que intenta avanzar en la baja del programa Volver al Trabajo, un subsidio de unos míseros 78 mil pesos que muchas veces constituye el único ingreso de una familia, la situación social es desesperante. Vivimos en un país con la mitad de los trabajadores en la precariedad laboral, ahogados en deudas y sufriendo las consecuencias de un clima recesivo, donde muchos deben tener más de un empleo para poder llegar a fin de mes.

En este contexto acuciante, los senadores se consolidan como uno de los pocos sectores que le ganan sistemáticamente a la inflación.

¿Cómo funciona el mecanismo de sueldos en el Senado?

Este nuevo salto en las dietas se explica por el polémico mecanismo de enganche automático vigente en la Cámara alta desde abril de 2024. A través de este sistema, aprobado a mano alzada por los propios legisladores, cada vez que se cierran las paritarias de los empleados legislativos, el valor de los “módulos” que componen la remuneración de los senadores sube en la misma proporción.

El reciente acuerdo paritario firmado por los gremios (APL, ATE y UPCN) estableció un incremento acumulado del 6,6% en tres tramos (junio, julio y agosto).

Como resultado automático, la remuneración de los senadores se calcula sobre una base de 2.500 módulos por dieta, más 1.000 por gastos de representación y 500 por desarraigo, además de una decimotercera dieta anual en concepto de aguinaldo, disparando sus ingresos brutos a casi 12 millones de pesos.

Dicen que renuncian al aumento, pero votan ajuste

Ante el lógico repudio que generan estos números, no tardaron en aparecer las puestas en escena de los diferentes bloques. Sectores de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR salieron a declarar que renunciarán o donarán el incremento, intentando desligarse del costo político. Sin embargo, más allá de estos gestos individuales o de las operaciones de algunos legisladores que disfrutan de viajes de lujo mientras el país se hunde, la realidad de fondo no cambia.

Cuando la Cámara Alta retorne de su receso, su único objetivo central será tratar un paquete de medidas profundamente regresivas contra las mayorías trabajadoras. Para terminar con este régimen de privilegios de una vez por todas, queda claro que no bastan las renuncias voluntarias: es urgente que todo funcionario gane lo mismo que una directora de escuela y que la política deje de ser un negocio a espaldas del pueblo trabajador.

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