La provincia de Córdoba se sumó hoy a las 16 jurisdicciones que, en todo el país, se movilizaron en el marco del #NoInicio del ciclo lectivo, en rechazo a la reforma laboral que declara la educación como servicio esencial y que representa un retroceso de cien años en materia de derechos.

La jornada de lucha se dio en plena paritaria provincial. Ante la insuficiente oferta salarial presentada por el gobernador Martín Llaryora, el paro alcanzó un 80% de adhesión en todo el territorio cordobés. A esta exigencia se incorporan los más de 3000 trabajadores y trabajadoras de escuelas primarias que sostenían trayectorias en Jornada Extendida y que fueron cesanteados el 28 de febrero tras la puesta en marcha del programa TransformarCb@.

fotografia de Octavio Lihue
En este contexto, resulta imprescindible señalar el papel que viene desempeñando la conducción provincial de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), encabezada por la Lista Celeste. En la asamblea departamental no solo le negaron la palabra a quienes quedaron sin trabajo, sino que, mediante una maniobra burocrática, se desconocieron los mandatos votados en las escuelas, donde se reclamaba rechazar la oferta oficial y avanzar con un paro de 48 horas y un plan de acción progresivo. En su lugar, se resolvió entre los departamentales celestes, un paro de 24 horas coincidente con la convocatoria de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
La contundencia de la movilización fue una respuesta directa a quienes intentan desalentar la organización: existe voluntad en las bases de sostener la pelea. La columna de UEPC Capital —de la que Alternativa Docente forma parte— se extendió a lo largo de ocho cuadras, mientras que la dirigencia provincial fue abucheada al concluir la marcha frente a su propia sede.
La energía demostrada debe transformarse en un plan de acción genuino, con arraigo en cada escuela, que permita fortalecer la organización colectiva y enfrentar el ajuste impulsado por el gobierno provincial y nacional. En ese camino, convocamos a hacer masivo el próximo 24 de marzo, con movilización en unidad de acción, en las calles y con independencia política, para enfrentar al gobierno nacional y defender los derechos conquistados.



