El mercado de consumo refleja de manera clarísima el salvaje ajuste que sufren los hogares bajo las políticas del gobierno de Javier Milei. Los datos aportados por el informe de la consultora Scentia[i] demuestran una caída interanual del 2,7% durante el mes de junio en el total de los canales de venta.
Esta caída consolida una tendencia profundamente alarmante, registrando un retroceso acumulado del 2,9% en el primer semestre del año. Mientras el presidente asegura que el consumo masivo en Argentina “está volando“, los números muestran una postal diametralmente opuesta a su diagnóstico.
El derrumbe en las góndolas y los barrios
Al analizar el comportamiento en los distintos canales de venta, se observa el verdadero nivel de la asfixia que se siente en los bolsillos frente a la pérdida de poder adquisitivo:
- Los kioscos y almacenes de barrio presentaron un retroceso del 4,6% interanual.
- Las ventas en comercios mayoristas cayeron un 3,3% interanual.
- Las cadenas de supermercados sufrieron una baja del 2,6% en sus volúmenes de venta.
- Los autoservicios independientes registraron un descenso general del 1,6%.
Estos números muestran cómo nadie escapa de la crisis ni siquiera en los comercios de cercanía, evidenciando una crisis que golpea con mayor saña a los sectores populares.
La mentira del e-commerce
El oficialismo busca desesperadamente maquillar este desastre social magnificando los números del comercio electrónico, el cual registró un alza del 41,0% interanual en junio.
Pero es indispensable desarmar esta mentira para comprender el panorama completo de la situación actual: la venta online no representa más del 5% del consumo masivo total. Ese porcentaje marginal beneficia únicamente a los reducidos sectores privilegiados, cuando el gobierno intenta explicar por esta vía que supuestamente hay una reactivación. La gran mayoría queda totalmente excluida de estas plataformas.
Recortes de hambre en lo esencial
Por otro lado, la radiografía del consumo muestra recortes desesperados en artículos indispensables para la vida diaria de cualquier familia. Los hogares reducen sus compras hasta en los productos más esenciales ante las restricciones presupuestarias:
- El rubro de desayuno y merienda registró un fuerte descenso del 7,7% interanual.
- Los artículos de limpieza de ropa y hogar sufrieron una contracción del 6,2% interanual.
- Los alimentos perecederos cayeron un 5,7% interanual.
- La categoría de productos impulsivos cayó un 5,3% interanual.
- Los bienes de higiene y cosmética registraron un descenso del 3,7% interanual.
Miseria y ajuste contra el trabajador
Esta contracción del consumo masivo responde directamente al clima recesivo impuesto por las políticas del actual gobierno. La explicación central detrás de esta caída generalizada radica en los bajos sueldos y, sobre todo, en los tarifazos que dinamitan por completo la capacidad de compra de esos salarios.
Hoy, los hogares, se ven obligados a restringir su consumo en bienes muy básicos antes de seguir tomando una deuda que ya no pueden pagar frente a los altos niveles de mora. El derrumbe sostenido en las ventas no es más que la consecuencia directa de un plan sistemático que ahoga los ingresos de las mayorías.
[i] https://scentiaconsulting.com.ar/mailing/descargas/scentia-tendencias-de-consumo-jun26.pdf

