La situación bonaerense expone una realidad alarmante: el ajuste no solo viene del gobierno de Milei, es duro y cruel, sino que se lo descarga también sobre los sectores más vulnerados por decisión del gobierno de Kicillof y de Consejos Escolares como el de La Matanza y la intendencia de Espinoza y el PJ.
En particular, por el duro recorte en el Servicio Alimentario Escolar (SAE) y en programas como el MESA Bonaerense (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria) con una caja modesta que el gobierno entrega a las familias para comer en casa (apenas 1 pote de aceite, 250 gr de leche en polvo, 1 kg de harina, 500 gr de polenta, 1 paquete de fideos, 520 gr de tomate triturado, 340 gr de arvejas y 6 huevos).
Este ajuste golpea a las infancias, a las familias más humildes y también trabajadoras, pero además a las organizaciones que sostienen la alimentación en los barrios, al cortar la entrega de comida en marzo a movimientos como el MST Teresa Vive en Lanús, Moreno y La Plata desde el ministerio de Desarrollo de la Comunidad, algo inaceptable y que se debe revertir urgente.
Según el “recetario” que difunde el SAE, este programa “brinda desayuno, almuerzo y merienda a más de 2 millones de niños, niñas y adolescentes que asisten a escuelas estatales. El objetivo es contribuir con el derecho a una alimentación adecuada y saludable, a fin de promover que se desarrollen y crezcan”. Pero estos recortes a los menús y a la entrega de alimentos a comedores, copas de leche y merenderos comunitarios, muestran lo contrario.
Este es el menú de Provincia de Buenos Aires para comedores escolares. Eliminaron la carne. MEDIA fruta por niñ@. Ya no mas pan para acompañar la comida. Ante el ahogo de nacion, ponele impuesto a los ricos de la provincia @Kicillofok en vez de ajustar la comida de los chicos. pic.twitter.com/AqsQrFqeLf
— Ana Paredes Landman🇵🇸 (@AnaParedesLandm) April 8, 2026
A su vez, funcionarios bonaerenses insisten en presentarse como el “escudo” protector ante el ajustazo de Milei. Y respecto al SAE aseguran: “tenemos la convicción de que una alimentación rica, segura y de calidad, en las escuelas, es posible”. Pero esto lo desmiente la realidad: en La Matanza hubo reclamos, cartas públicas y concentraciones, mientras en distritos como Lomas, participamos el jueves de un “ruidazo” de docentes, auxiliares y familias ante la crítica situación del SAE y los salarios de pobreza.
Denuncias, reclamos, protestas y ruidazos
En La Matanza la bronca estalló al conocerse el nuevo esquema de menú para las escuelas: eliminación de carne vacuna, ausencia de queso, reducción de frutas a solo media porción por pibe y raciones insuficientes (alrededor de 250 gr o menos de almuerzo al día), con peso en los carbohidratos.
Cuando 4 de cada 10 pibes no logran cubrir sus necesidades básicas (según los cuestionados datos del INDEC), para gran parte de las infancias y adolescentes de nuestras escuelas, la del comedor resulta su principal comida al día. Por eso la indignación no fue menor: ¿es posible aspirar siquiera al derecho a una educación de calidad si las autoridades no aseguran una alimentación sana, suficiente y con un adecuado valor nutricional?
El comunicado que difundimos desde el Frente Multicolor-Azul y Blanca de SUTEBA La Matanza fue contundente: “Con la comida de las infancias no”. Allí denunciamos que el recorte transforma a pibes y pibas en variable de ajuste. Menús con arroz, fideos o papa como base (carbohidratos), con proteínas mínimas, con apenas 20 gr de huevo en toda la semana por pibe y sin reemplazos nutricionales adecuados, implican un deterioro en el desarrollo físico y cognitivo de niñas, niños y adolescentes.

Las denuncias se replican: directivos, docentes, auxiliares y familias advierten que las porciones no alcanzan y que el presupuesto de solo $900 por estudiante, es totalmente insuficiente. La pregunta es inevitable: ¿quién puede alimentarse con eso?
Garanticen la comida del SAE, MESA y a los comedores comunitarios
Este ajuste y platos vacíos, afecta también la entrega bimestral de alimentos a través de organizaciones sociales y comunitarias. Desde el MST Teresa Vive denunciamos que la distribución de marzo no llegó aún a Lanús, Moreno y La Plata. En Desarrollo de la Comunidad argumentan la falta de fondos y una cadena de pagos cortada por Tesorería: no hay depósitos, no hay cheques, no hay compras. Y que la cosa podría extenderse este mes. ¡Inaceptable, el hambre no espera!
El ajuste nacional es brutal, pero el gobierno bonaerense elige descargarlo sobre quienes menos tienen: docentes, estatales, el sistema de salud y, especialmente, en la alimentación de las infancias y las familias. No es algo inevitable, es una decisión política.
El ex presidente del Consejo Escolar de La Matanza (del Frente de Todos) lo denunció con crudeza: “El hambre de nuestros pibes no espera”. Y tiene razón. No se puede estudiar con hambre, no se puede crecer sin nutrientes básicos, no se puede hablar de justicia social mientras se recorta en comida.

Por eso reclamamos con la Multicolor, y se convocaron en el Consejo Escolar matancero desde ATE y SUTEBA. Por eso hubo un retroceso parcial: garantizar 15 gr de pan al día (una rodaja), agregar solo 5 gramos de queso rallado y 60 gramos de carne en la semana, además de cambiar un día el dulce de batata por arroz con leche de postre… Pero el problema de fondo no se resuelve.
Plata hay en la provincia más rica del país
Se trata de la provincia más rica, que concentra la mayor producción de alimentos, bienes y servicios. Con un gobernador que se postula a presidente, pero recorta la comida a las infancias y familias… Cuando hay recursos suficientes: el 2 de marzo, Kicillof destinó 424.5 millones de dólares a pagar la estafa de la deuda a los bonistas buitres, una deuda que nos cargó Vidal con aval del PJ, ya que se necesitan los dos tercios de los votos en la Legislatura para aprobarla. Ese dinero podría destinarse a garantizar alimentos en escuelas y los barrios.
Y hay otras alternativas: un impuesto a las grandes fortunas, como las 1.300 familias que concentran más de un tercio de la tierra bonaerense, o una retención mínima del 5% a las corporaciones exportadoras, con ventas récord como promociona el ministro de Economía, Pablo López: en 2025, el 36% de las exportaciones nacionales tuvo origen bonaerense por U$D 31.684 millones.

Este mismo ministro denuncia que “en el 1° bimestre de 2026, el consumo de bienes esenciales de la canasta alimentaria volvió a derrumbarse”, y marca la caída en el consumo de carne o leche, ¡la misma que recortan en nuestras escuelas! ¿Qué cara tienen para decirlo?
Justamente, con estas dos medidas: cortar el chorro de la estafa de la deuda y poner un impuesto real y permanente a la riqueza, permitiría aumentar el presupuesto alimentario, mejorar salarios y garantizar condiciones dignas en las escuelas. Así lo propusimos con nuestro legislador bonaerense (mc) Guillermo Pacagnini (MST FIT Unidad) en distintos proyectos y en un Pedido de Informes a Desarrollo de la Comunidad (ver acá). Sin embargo, el peronismo provincial opta por ajustar abajo, en vez de tocar los intereses de los sectores más ricos y concentrados.
Reclamo a Milei… y también a Kicillof: alimentos y programas sociales
La situación es más grave ante el ataque de Milei y su ministra Pettovello al decidir el cese del programa “Volver al Trabajo”, que dejará a más de 450 mil familias bonaerenses sin el único ingreso fijo de $78.000 al mes. Por eso hubo jornadas nacionales de protestas que acompañamos. Porque esto aumentará la presión sobre los comedores escolares y también comunitarios.
Le sacan el plato en la mesa a las familias para pagarle viajes a Aruba a @madorni los miserables https://t.co/IKDK26fAV3
— Ana Paredes Landman🇵🇸 (@AnaParedesLandm) April 7, 2026
Por eso exigimos al gobierno bonaerense que refuerce la asistencia social, que entreguen ya los alimentos adeudados a Lanús, La Plata y Moreno a movimientos como el MST Teresa Vive, y que amplíen a más cupos de programas como el Barrios Bonaerenses. Porque esta situación se la venimos alertando al ministerio desde diciembre.
El reclamo es triplicar ya el presupuesto educativo y social, en particular al SAE y al MESA Bonaerense, para incrementar la calidad y cantidad de raciones, garantizando proteínas diarias, frutas, verduras, huevos y lácteos, y establecer mecanismos de control social con docentes, auxiliares, estudiantes y la comunidad educativa. Al mismo tiempo, terminar con los negociados de las empresas proveedoras y la tercerización de la asistencia social, y asegurar transparencia y control de la comunidad.
También deben reabrir los galpones del ministerio en Tolosa -cerrados desde enero-, y llenarlos de alimentos, cocinas, frezeer, guardapolvos, kit escolares, colchones, techos, frazadas, etc. Para entregar ya la comida pendiente a Lanús, Moreno y La Plata, así como de los demás elementos comprometidos. Y proveer de comida y todo lo demás, a los depósitos privados con los que trabaja el ministerio en Moreno y Ezeiza, distribuyendo la asistencia de Desarrollo de la Comunidad de manera tercerizada, cosa que se debería revertir.

Es necesario un cambio de orientación política: la provincia no puede seguir ajustando a las infancias y las familias trabajadoras. Debe romper con la lógica del pago de deuda y avanzar en medidas que graven a los que más tienen. Porque hay plata y el hambre no espera. Ante eso, no hay excusas. Con la comida de pibes y familias no se metan.
Orientadora Social, docente de EOE en las Escuelas Primarias 5 y 85 de La Matanza
Diputada nacional electa (MST FIT Unidad), ex Concejala de La Matanza y candidata a Secretaria de Salud de SUTEBA La Matanza por el Frente Multicolor-Azul y Blanca

