Un grupo diverso, entre los que se encuentran camaradas con los que hemos compartido espacios de militancia hace 40 años, enviaron una carta a la mesa nacional del FIT-U (1). El Frente ya se había reunido con la mayoría de ellos y con algunos nosotros tuvimos reuniones bilaterales, compartimos algunos puntos de vista, publicamos sus propuestas y realizamos algunas actividades en común.
Entendemos que a la mayoría los mueve la sana preocupación sobre la situación del Frente en momentos donde existe una oportunidad muy grande para la izquierda en nuestro país. Fraternalmente queremos darles nuestra opinión, que, les adelantamos, es crítica sobre lo último que escribieron, ya que no creemos que ayude a buscar puntos de contacto para avanzar.
Uds. proponen Comités Unitarios. Nosotros también los propusimos en su momento. La realidad es que no se dieron y lo más probable es que no se den. Tenemos que respondernos por qué pasa esto.
Cuando nosotros, como resolución de un Congreso, propusimos integrarnos a los comités que llamaba el PTS junto a algunos de Uds., tomábamos en cuenta lo que insinuaba y luego explicitó el partido de Bregman: que serían para impulsar un nuevo partido en la perspectiva de un gobierno de trabajadores. Como saben, nosotros desde hacía años veníamos proponiendo que el FIT-U evolucionara de un mero frente electoral hacia un movimiento o partido común con libertad de tendencias y un método para actuar unidos en la lucha de clases. Por eso nos pareció muy interesante abrir ese debate con el PTS, para nosotros es estratégico.
De la carta que han enviado y de varias actividades desplegadas entendemos que Uds. no ven, o minimizan, la importancia de dar pasos en la construcción de un gran partido revolucionario en la disputa por el gobierno y el poder. O por lo menos, no vemos que tengan ninguna propuesta en relación a este tema.
Para nosotros este es el desafío más importante que tenemos por delante la izquierda revolucionaria si queremos realmente aprovechar la oportunidad planteada. Porque sin un partido revolucionario de decenas de miles de militantes, enraizado en la clase obrera y la juventud, es imposible impulsar la autoorganización de los trabajadores y disputar, con posibilidades de éxito, el poder. Algo que estaría planteado como posibilidad en un futuro no lejano, por el espacio que está ganando la izquierda en general y la figura de Myriam en particular, si los que estamos de acuerdo en esto lo impulsamos en común. Ningún grupo por sí solo puede hacerlo.
El PO e IS rechazaron el planteo del PTS de construir un partido de la nueva clase trabajadora y todas nuestras propuestas sobre este tema. En su lugar, proponen mantener el FIT-U tal y como venía funcionando, es decir, como un acuerdo electoral, sin abrirse a discutir ni cambiar absolutamente nada. Luego lanzaron por su cuenta comités engañosos, supuestamente del Frente de Izquierda que no son tal, porque no participamos ni el MST, ni el PTS y por ende tampoco Bregman. El PTS, por su parte, cerró sus comités a su militancia y periferia, algo que hemos criticado y seguimos criticando. Nuestra postura es que deberían haber sido unitarios, con todos los que vean la necesidad de construir un nuevo partido superador de los existentes.
Las propuestas de su carta creemos que también van en el mismo sentido que PO e IS en relación a estos debates, al plantear que los comités deberían tener un centro en lo electoral. Esto es lo que se desprende de lo que no dicen y de vuestra propuesta de lanzar la campaña por Bregman presidenta.
Hoy, lamentablemente no hay comités conjuntos porque no existe unidad sobre la magnitud de la oportunidad, la necesidad de superar el estadio electoral del FIT-U y el objetivo que deberían tener esos comités. Esto no va a cambiar a menos que se logren acuerdos sobre estos temas.
El debate de Fate, que también los encuentra a Uds. en una posición similar o parecida con el planteo del PO e IS, refleja las diferencias que también tenemos sobre qué debe hacer la izquierda en la lucha de clases. Uds. minimizan lo que ha pasado. Pero para los que queremos ver si existen condiciones para un partido común o por lo menos un acuerdo que vaya más allá de las elecciones y postule a la izquierda no solo en ese plano, sino principalmente como opción de poder y en la lucha de clases, no es secundario cómo se actúa en el movimiento obrero. ¿Qué clase de unidad para disputar el gobierno se puede realizar si tenemos diferencias enormes sobre el modelo sindical que vamos a aplicar y hay sectores de izquierda que reproducen vicios de la burocracia sindical o separan la lucha sindical de la política y se niegan a discutir la orientación para las luchas en curso? Ya que defienden un Frente que solo debe discutir las listas unos meses antes de cada elección.
Tampoco vemos que dimensionen, aunque la nombran, la importancia de la iniciativa que lanzamos para preparar una Gran Marcha de la Bronca el 19 de septiembre. Esta iniciativa, que gana cada día más peso entre los luchadores, es una oportunidad para comenzar a trabajar en común de manera amplia, respondiendo a las necesidades más acuciantes del movimiento de masas. No es casual que la lanzáramos conjuntamente el PTS y el MST. Esto, como así también las coordinaciones zonales en apoyo y unidad de las luchas son propuestas que permitirían ir construyendo la unidad desde abajo y posibilitar despejar muchos de los problemas actuales. El problema es que ni el PO ni IS se han sumado a las coordinadoras y resistieron la Marcha del 19, intentando cambiarle el contenido (2), hasta que se les hizo imposible sostener sus posiciones. Ellos están en contra de toda iniciativa amplia que surja por fuera el PSC, una formación que podría haber sido muy importante para unir al clasismo si no la hubieran destruido al aparatearla para controlarla burocráticamente y contraponerla a luchas importantes donde ellos no son el centro.
Sobre la cuestión electoral no vemos que hoy este en debate la continuidad del FIT-U. Ese es un debate falso. En Bariloche, si había PASO, seguramente como ya sucedió varias veces, después de la interna se presentaba una sola lista. Incluso hubo una experiencia similar a Bariloche en 2025 en Salta y eso no hizo que el FIT-U luego se rompiera ni nada por el estilo.
Repetimos, el debate hoy no es electoral y va mas allá. Por las dudas también les aclaramos que nosotros no negamos la importancia de las batallas electorales, ni mucho menos.
Entendemos que las diferencias que tenemos con Uds., como así también las que venimos discutiendo con el PO e IS son importantes. Incluso con el PTS las tenemos, aunque con ellos estamos dando algunos pasos en clarificarlas, mientras avanzamos en trabajar en común distintas iniciativas unitarias. Los invitamos a que sean parte de ellas, mientras seguimos debatiendo todo lo que sea necesario.
Debatamos sobre los objetivos de la unidad que se necesita y cómo lograrla: si es solo electoral o hay que avanzar mucho más para organizar a decenas y cientos de miles y qué acuerdos estratégicos tenemos que cimentar para transformarnos en una opción de gobierno y de poder. Mientras eso no este clarificado es utópico hablar de comités unitarios, ni siquiera en el plano electoral. Pero se pueden dar algunos pasos muy importanes.
Fraternalmente, secretariado del MST.
1- Carta a la Mesa Nacional del FIT-U aquí. Esta carta está firmada por compañeros independientes conjuntamente con militantes de organizaciones que no son del FIT-U.
2- El PO acompañado por IS intentaron que fuera una marcha llamada y controlada por el FIT-U y no una auto convocatoria en unidad de acción con todos los que quieren derrotar los planes de Milei y estén de acuerdo con un documento con propuestas de fondo, como se propuso desde un inicio para hacer una manifestación inclusiva y lo más grande posible.


