Este miércoles 10 de junio Alejandro Bodart visitó la ciudad de Paraná. El dirigente nacional del MST en el Frente de Izquierda Unidad acercó su solidaridad al acampe docente que se está llevando a cabo hace varias semanas en la explanada de Casa de Gobierno en rechazo a la reforma previsional regresiva de Frigerio. Aquí pudo encontrarse, además, con trabajadores de la fábrica Granja Tres Arroyos, quienes se encuentran en lucha por el pago de sus salarios adeudados hace dos meses y peleando por la reapertura de la fábrica.

Luego de una recorrida por varios medios locales, Bodart encabezó un colmado acto en la sede de la Unión Árabe de Paraná, junto a las dirigentes entrerrianas Nadia Burgos y Sofía Cáceres Sforza, quien a su vez es la secretaria general del gremio docente universitario SITRADU. La actividad denominada: “La izquierda ante un desafío histórico” abordó problemáticas sobre la coyuntura actual y la importancia de que en este contexto de brutales reformas y ajustes permanentes, el Frente de Izquierda y la figura de Myriam Bregman encabecen las principales encuestas de opinión positiva y aparezcan como opción de gobierno.
El colmado acto contó con la presencia de la militancia y con activistas y luchadores de diversos sectores: estatales, docentes, feministas, ambientalistas y de derechos humanos.

Sofía Cáceres Sforza hizo hincapié en la situación de ataque que están atravesando las universidades y el incumplimiento del gobierno frente a la Ley de Financiamiento Universitario, desarrollando la necesidad de recuperar los sindicatos y las herramientas históricas de organización de la clase trabajadora. “Si hoy el gobierno nos hace esta oferta es por las movilizaciones masivas y el apoyo social. No estaba en sus planes y por eso intenta cerrar el conflicto, sin embargo, sigue por debajo de lo que dicta la ley. Esto es un muestra de cómo en todo el país y el mundo, quedan reservas y fuerza para pelear y defendernos frente a los ataques de quienes quieren ajustarnos, reprimirnos y callarnos. Por eso nuestra clase tiene que recuperar sus herramientas históricas, la auto organización y los sindicatos, para democratizarlos y ponerlos al servicio de nuestras luchas”.
La reconocida dirigente Nadia Burgos se refirió principalmente al debate acerca de la reforma previsional que impulsa el gobierno provincial, manifestando su total rechazo a esta medida que “nos quiere hacer trabajar hasta morir” haciendo que se trabaje hasta los 68 años y atacando el 82% móvil. Expresó que este proyecto regresivo genera un gran rechazo en la sociedad y que puede frenarse articulando con unidad en la diversidad para coordinar acciones contundentes y poner un freno a este ataque brutal.
Además se refirió al gran conflicto que atraviesan los trabajadores de Granja Tres Arroyos, ya que la fábrica en Concepción del Uruguay permanece cerrada hace un mes y la empresa debe dos meses de salario y las cuotas alimentarias: “Hay una crisis industrial en Entre Ríos y esto es una muestra del fracaso de este modelo económico, que solo favorece al empresariado y deja a sus trabajadores en la desazón e incertidumbre”. Burgos se refirió a que Entre Ríos debe ir por otro camino: “Necesitamos un rumbo que coloque en el centro las necesidades de las grandes mayorías y no las ganancias de unos pocos, que garantice trabajo digno, educación pública, salud pública y jubilaciones dignas. Un rumbo que enfrente el ajuste en lugar de administrarlo. No aceptamos que el futuro de nuestra provincia sea la resignación ni que se condene a nuestros jubilados a vivir peor. No aceptamos que las nuevas generaciones tengamos que vivir en la precarización constante”.
Por su parte, Alejandro Bodart se refirió en primer lugar al contexto internacional para seguir denunciando el genocidio en Gaza, Cisjordania y el Líbano, que recientemente fue invadido por fuerzas sionistas “Estamos convencidos de que no habrá paz en el mundo mientras siga existiendo un estado colonialista que sólo piensa en cómo seguir avanzando en los territorios de otros pueblos. No va a haber salvación para los pueblos si no nos unimos todos los pueblos para pelear por un mundo mejor y para que no haya más genocidios”.

Luego profundizó sobre el importante crecimiento que está atravesando la izquierda, calificando este momento como: “Una oportunidad única para provocar los cambios que se necesitan en este país”. El dirigente hizo énfasis en el gran desgaste que atraviesa el gobierno nacional y a la crisis que toma de lleno al peronismo, que ya fracasó y solamente ofrecen viejas recetas que no van a solucionar ninguno de los problemas actuales. “El crecimiento del Frente de Izquierda y de la figura de Myriam expresan el hartazgo con lo actual y con todo lo que ya gobernó. Nos hemos ganado este lugar por la coherencia, porque no nos vendemos, porque no nos interesa ese tipo de construcción política que termina enriqueciendo a pocos y empobreciendo a millones”, expresó.
Se refirió a qué hoy la izquierda tiene un gran desafío, el de convertirse en una gran fuerza política que dispute el poder de este país, y que es posible hacerlo con la unidad de todos los sectores que hoy se encuentran luchando y que realmente quieren otra cosa, bajo un programa común y con debates colectivos y democráticos: “Nos preguntan si la izquierda puede gobernar, nosotros les respondemos que tenemos que gobernar, porque se van a seguir profundizando estás condiciones miserables de vida”. Si fuéramos gobierno, lo primero que haríamos sería llamar a una Asamblea Constituyente para que entre todos decidamos qué hacer por ejemplo con la deuda externa, nosotros creemos que hay que dejar de pagar esa estafa y que entre todos debatamos cómo poner en pie un país que no siga beneficiando a los mismos parásitos de siempre. No vamos a hacer alianzas con nadie que no tenga el mismo programa, queremos llamar a todos los que se identifican progresistas a que rompan con ese cadáver maloliente que es hoy el PJ. Que vengan para dejar de pagar la deuda, para tocar los intereses a los ricachones de este país que se llevan todo. Basta de más de lo mismo, de un rejunte que al final no soluciona nada”.
Para finalizar, remarcó: “Queremos realmente cambiar este país y los invitamos a todos quienes quieran seguir este camino. Ya nos conocen: nosotros no nos vendemos, no transamos, no vamos a hacer ningún tipo de alianza con gente que solo le interesa llegar al poder para enriquecerse o garantizar negociados. Solo abriendo estos debates a quienes hoy son millones que nos referencian y nos ven como opción, es que vamos a poder construir la fuerza política que hace falta en este país”, sentenció.


