Conferencia Antifascista de Porto Alegre. Conclusiones en perspectiva

Entre los días 26 y 29 de marzo se desarrolló en Porto Alegre, Brasil, la 1° Conferencia Antifascista, que partió de una convocatoria conjunta entre el MES-PSOL de ese país, otras fuerzas del SU-IV, el PT de Porto Alegre, el PCdoB, el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra y otras organizaciones. La conferencia tuvo una importante asistencia, un conglomerado de fuerzas de diferentes extracciones políticas y sociales. Y por lo tanto debates, acuerdos, desacuerdos y temas que quedan a repensar hacia próximos eventos. El MST en el Frente de Izquierda, como integrantes de la LIS fue invitado a participar y junto a una delegación brasilera de la corriente Revolución Socialista del PSOL, dejamos en el evento nuestras opiniones y propuestas. Terminada la conferencia, aquí compartimos algunas opiniones sobre el balance político de la Conferencia y sus perspectivas.

Sergio García y Verónica O´kelly

En primer lugar hay que partir de un hecho evidente: la Conferencia Antifascista de Porto Alegre se convirtió en un evento de importancia política. Esto se evidenció desde la misma movilización inicial el día 26 de marzo, donde varios miles de manifestantes recorrieron las calles de Porto Alegre en medio de cantos y carteles contra Trump, Bolsonaro, Netanyahu, Milei y demás ultraderechistas y neofascistas del mundo, dándole al inicio del evento una buena impronta de lucha y movilización antiimperialista y antifascista.

Por la misma razón, los días que duró la Conferencia fueron seguidos en forma presencial por un muy buen número de militantes, trabajadores y jóvenes que participaron de sus diferentes paneles centrales con cientos de personas en cada uno de ellos. Con presencia de integrantes del DSA de EEUU, La Francia Insumisa, delegaciones de ATTAC, el CADTM, la Fundación Rosa Luxemburgo y diferentes organizaciones políticas y sindicales. También con buena participación en cerca de ciento cincuenta paneles autogestionados e inscriptos por diferentes espacios y organizaciones. En estos talleres estuvieron presentes movimientos sociales, culturales, sindicales y sectores políticos como las corrientes del PSOL Alicerce y Ecosocialistas, además del MRT (sección brasileña de la FT), el PSTU (LIT-CI), la CST (UIT-CI), entre otras.

La Conferencia, que aglutinó representantes de diferentes países y continentes, evidenció por lo tanto la urgencia política de debatir e intercambiar propuestas políticas y de lucha frente al ascenso de estas derechas extremas, que son un fenómeno que hace parte de una característica central de la situación mundial que transcurre en la actualidad. Estos sectores políticos neofascistas significan un enorme peligro para la clase trabajadora y la humanidad, más todavía si llegaran a consolidarse como regímenes fascistas, algo que todavía no ha sucedido. 

De esta manera transcurrió la Conferencia, que finalmente definió una declaración final presentada por los organizadores, con un contenido político que tiene bastantes limitaciones, y en ese marco cuestiones correctas planteadas, por ejemplo el definir que: “Frente a la barbarie, levantamos la bandera de la solidaridad internacional, de la lucha de los pueblos y de un futuro socialista, ecológico, democrático, feminista y antirracista”.

También es correcto que la lucha por Palestina y contra el genocidio sionista, el apoyo a la Flotilla Sumud Global con la presencia de Thiago Ávila y la denuncia a las atrocidades del Estado de Israel con apoyo de EEUU hayan sido parte de los debates y de las resoluciones finales, cuando se denuncia: “la perpetuación de situaciones coloniales que, en el caso de Palestina, adoptan la forma de un genocidio explícito en Gaza, orquestado por el Estado sionista de Israel, apoyado incondicionalmente por Estados Unidos, con la complicidad de otros países imperialistas. Además, Israel ha invadido y bombardeado criminalmente el Líbano y afirma que anexará el sur del país (…). Apoyar la Flotilla Global Sumud, que nuevamente busca romper el bloqueo y denunciar el genocidio en Gaza. La lucha del pueblo palestino —en Gaza y en Cisjordania— es la causa de la humanidad”.

Sobre estos puntos con los cuales tenemos acuerdos y otros que también están en la declaración final, como la lucha contra el ecocidio capitalista y la denuncia de que “El sistema capitalista-imperialista atraviesa una profunda crisis y una marcada decadencia económica, social y moral”, hay mucho para profundizar y tareas concretas para desarrollar en cada país. Porque tal cual expresamos en nuestras intervenciones en la Conferencia, lo central para derrotar a estos gobiernos de extrema derecha es una lucha masiva y poderosa en la calle, con la mayor unidad de acción, huelgas generales y todas las herramientas que la clase obrera y los pueblos tienen para llevar adelante. Sin esta política de frente único y disposición total a la lucha, pasando por encima de direcciones burocráticas que no dan pelea y negocian, no se puede derrotar un ascenso neofascista como el actual.

Este tipo de encuentros tiene un valor innegable: permite que la izquierda se encuentre, intercambie análisis, avance en el conocimiento mutuo entre organizaciones y confronte posiciones con sectores de centroizquierda que también participan. En un escenario internacional marcado por la inestabilidad, la crisis de los regímenes, la ofensiva de la extrema derecha y la respuesta de franjas de masas, estos espacios pueden contribuir a acortar distancias y generar condiciones para acciones de lucha comunes. En ese sentido, la construcción de la unidad de acción para enfrentar a la extrema derecha es una necesidad concreta que apoyamos e impulsamos en todos lados. Frente al peligro del ascenso de corrientes reaccionarias y fascistizantes, la táctica del Frente Único debe ocupar un lugar central.

Debates y contradicciones políticas

De la declaración final surge evidente que hay toda una serie de cuestiones correctas en la denuncia general a las fuerzas neofascistas y al imperialismo estadounidense, algo que compartimos y consideramos prioritario entre las tareas que tenemos por delante. A la vez, el propio origen de la convocatoria a esta Conferencia marca un límite político que se vislumbra en la misma declaración final: la ausencia de toda referencia crítica a los gobiernos del llamado progresismo, que han sido y son todavía en los países donde conducen el poder administradores del ajuste capitalista sin provocar ningún cambio sustancial a favor de las grandes mayorías.

Creemos que es fundamental no confundir la justa orientación unitaria en la lucha antifascista y antiimperialista con la defensa de la unidad política con sectores burgueses o con la socialdemocracia —posición que, lamentablemente, estuvo presente en una parte significativa de las organizaciones convocantes y participantes, en particular ligadas al PT y al PCdoB—. Sostenemos que la unidad política con estos sectores no solo no contribuye a frenar el avance de la extrema derecha, sino que, por el contrario, tiende a fortalecerla. Son precisamente los gobiernos que administran y gestionan los Estados capitalistas, aplicando políticas de ajuste y conciliación con la burguesía, los que frustran las expectativas de las masas y alimentan el terreno sobre el cual crece la extrema derecha. Y representantes de esos gobiernos como el del PT de Brasil o el de Colombia y Uruguay, quienes impulsan, con sus representantes en este tipo de conferencias, el intento de llevar a las organizaciones de izquierda anticapitalistas,a una política equivocada de apoyo a estos gobiernos.

En países como Argentina ese accionar fue el motivo de una decepción masiva causada por el peronismo, que condujo al advenimiento de Milei, tal cual lo desarrollamos en nuestra intervención en el panel sobre la situación en Argentina. Algo similar había pasado en Brasil previo al triunfo de Bolsonaro en 2018, tras el decepcionante gobierno anterior del PT. Entre el ascenso de las derechas extremas y el fracaso de gobiernos progresistas hay una relación dialéctica que no puede obviarse ni en el presente, ni en las orientaciones políticas hacia el futuro.

El hecho de que esta Conferencia tuviera al PT de Porto Alegre como uno de sus principales organizadores impide que ese debate se materialice en conclusiones prácticas correctas. Por el contrario, el conjunto de los convocantes trabajan en común por una política electoral de voto a Lula en primera vuelta, algo en nuestra opinión equivocado. El PSOL pudo haber tenido su propia candidatura presidencial para desplegar todo un proyecto antiimperialista y anticapitalista de fondo, disputar y atraer a posiciones de izquierda a una importante franja de la población, y dejar un posible voto crítico a Lula como opción para la segunda vuelta.

Construir una alternativa política independiente para la clase trabajadora y los sectores populares, entre otras cosas se logra pudiendo decir que el gobierno del PT viene aplicando políticas de austeridad que se expresan, por ejemplo, en el llamado Arcabouço Fiscal; mantiene alianzas con el agronegocio; impulsa proyectos de privatización de recursos naturales; niega aumentos salariales al sector público; y se niega a revertir las contrarreformas laboral y previsional. Razón por la cual denunciamos el accionar de este gobierno en nuestra intervención en la asamblea de juventudes de la Conferencia. Se trata, por lo tanto, de un gobierno que, pese a su base social, actúa dentro de los marcos de los intereses de la burguesía, atacando derechos y expectativas populares. Y se puede decir todo esto estando a la vez en la primera línea de la lucha en las calles contra todo neofascista-bolsonarista que se postule en Brasil.

Tras las elecciones seguramente estos y otros debates recorrerán al PSOL, que ha venido perdiendo independencia política siendo llevado hacia posiciones afines al PT incluso teniendo ministros en el gobierno petista. De ahí que esté ante una disyuntiva; mantiene ese curso con lo cual ratificará que ya no juega un rol positivo, abriendo la necesidad de construir otra alternativa. O si sucediera que Boulos y su sector dieran el paso de irse al PT tras las elecciones, en ese caso será una oportunidad y responsabilidad de los compañeros del MES el impulsar la posibilidad de que el PSOL retome una senda de independencia política necesaria y urgente. Algo que veremos si es todavía posible o no. 

Por otra parte, la diversidad de convocantes permite que participen más sectores y diferentes expresiones políticas y sociales, y aunque esta amplitud la consideramos esencial para la lucha en las calles, en muchas ocasiones no contribuye a resultados positivos en cuanto a definiciones políticas. Además de lo dicho anteriormente en torno a la ausencia de definiciones sobre el rol del progresismo en términos generales, en realidad el peso del llamado campismo entre los convocantes impidió también que se expresen resoluciones correctas en temas de actualidad, como la invasión del imperialismo ruso sobre territorio ucraniano, que ocasionó miles de muertos y una guerra ya de años en el corazón de Europa. La ausencia de esta denuncia en la convocatoria inicial y en la resolución final, fue suplida en parte. En primer lugar por la presencia de la delegación ucraniana, de la Red de Solidaridad con Ucrania y de activistas de la oposición rusa. Y por el apoyo que se le dio a la Red ENSU en todas sus actividades por parte del MES-PSOL, por nuestra delegación de la Liga Internacional Socialista (LIS) y por otras organizaciones del SU, quienes nos comprometimos a continuar apoyando el justo derecho del pueblo ucraniano a defenderse de esta agresión, a la vez que lo hacemos en forma independiente y critica del gobierno de Zelenski y denunciando los planes expansionistas y militaristas de la OTAN. 

Incorporar en la declaración final la frase: “Luchamos contra todos los imperialismos y apoyamos la lucha de los pueblos por su autodeterminación, por todos los medios necesarios”, es un breve avance aunque a la vez no resuelve el problema central: la necesidad de denunciar el rol imperialista y agresor, en este caso de la Rusia de Putin. Algo equivocadamente ausente en un texto que pretende describir la situación internacional y las tareas que de ahí se desprenden. Por supuesto sectores políticos campistas se han incomodado por la presencia y actividad de la Red de apoyo a Ucrania. Se trata de fortalecer más esa presencia en futuros eventos, por ejemplo garantizando que el tema sea parte de un panel central, y no ubicarlo en una dimensión inferior a otros conflictos y guerras regionales imperialistas.

Estas visiones campistas, cómplices de las masacres de Putin, también se expresaron en la Conferencia en el sentido de que incluso cuando se denunciaron cosas muy correctas, como los ataques de EEUU e Israel sobre Irán, la incursión yanqui sobre Venezuela y el hostigamiento sobre Cuba, siempre se lo hizo oralmente y en los textos, sin ningún tipo de crítica ni diferenciación con el régimen represor y asesino de los Mulás en Irán, ni con los regímenes altamente autoritarios de Venezuela y Cuba. Cuando la necesidad de enfrentar los planes imperialistas en esos tres países es prioritaria, sin que eso implique un sinónimo de callar la responsabilidad interna de sus gobiernos actuales, ante la situación que hace años soportan sus poblaciones.

Perspectivas y continuidad

Como decíamos al inicio, la Conferencia fue importante. A la vez el mundo que vivimos empuja hacia la necesaria continuidad de este tipo de Conferencias y de otras que puedan surgir, bajo el objetivo de enfrentar y derrotar a estos monstruos de ultraderecha. Por lo tanto valoramos que se nos haya dado la posibilidad de participar como invitados y expresar nuestras posiciones en este evento. La delegación de la LIS en la Conferencia, además de hablar en paneles centrales y autogestionados y de ser parte de la asamblea de la juventud, desarrollamos una actividad muy positiva durante los días que duró la Conferencia, en la que pudimos compartir con compañeros y compañeras de distintos países análisis sobre la situación internacional y los desafíos que enfrentan las organizaciones revolucionarias. 

Ahora, al plantear en la resolución final la hipótesis de una Conferencia en Argentina, tendremos que ver con los compañeros del MES-PSOL y con otras fuerzas de nuestro país si se pueden encontrar mejores formatos y objetivos hacia una posible segunda instancia. Que supere contradicciones y problemas políticos que estuvieron planteados en Porto Alegre. Sin caer en una convocatoria cerrada que no serviría, ni tampoco impulsar una Conferencia que sea de un aperturismo funcional a variantes políticas ajustadoras de la clase trabajadora argentina. Sobre todo esto, tendremos que pensar e intercambiar los meses que vienen.

Otras noticias

Somos un medio de y para los trabajadores
No tenemos pauta ni aportes de empresarios

Si valorás nuestra voz, sumate a bancarla

Colaborá con nosotros