Esta semana continúan las medidas de fuerza, con un nuevo paro de 48 hs convocado por CEDEMS y una nueva marcha de antorchas por la tarde del jueves 26 de marzo. Se mantiene el rechazo unánime a la oferta salarial de un 10% fraccionado en partes hasta junio, con un primer adelanto del 4%. Además de los trabajadores de la educación, se mantienen en conflicto y con medidas de fuerza distintos sectores: salud (ATSA), la enfermería (SUPEJ), profesionales (APUAP), estatales, trabajadores de vialidad (SITRAVIP) y municipales (SEOM). Mientras tanto, en ADEP, el sindicato de enseñanza primaria e inicial, el activismo sigue denunciando a la comisión normalizadora trucha que usurpa el gremio con la venia del gobierno provincial, en favor de la burocracia, impidiendo asumir a la Lista Naranja del Hormiguero Docente.

Las protestas policiales fueron un punto de quiebre, ya que el gobierno se mostró dócil y dispuesto a mejorar su oferta, una actitud opuesta a la rigidez con la que trata a los trabajadores estatales de la provincia. Fue a partir de ese hecho que el 12 de marzo, trabajadores de distintas reparticiones públicas se manifestaron masivamente, enfrentando un cordón policial que intentó evitar que se aproximen a la Casa de Gobierno. Pese a que el oficialismo se ufana de tener superávit, no tiene un impacto positivo en la calidad de vida de los sectores populares. La situación de los trabajadores es crítica. Con la pérdida de poder adquisitivo y el empeoramiento de las condiciones laborales, aumenta el pluriempleo, el endeudamiento de las familias y los malestares físicos y mentales.
Este conflicto se profundiza por acumulación, las negociaciones paritarias se imponen siempre por debajo de la inflación, castigando progresivamente los ingresos. Revelando las fisuras del modelo económico de la UCR y el PJ –que rinde obediencia en la Legislatura–, donde solo ganan los dueños de las grandes corporaciones extractivistas (en 2025 hubo exportaciones récord en litio) y de las empresas beneficiadas por su ligazón a la casta política jujeña. Es decir, solo ganan los que saquean, explotan y contaminan. El 99%, trabajadores y comunidades, pierden siempre con este modelo. Por eso celebramos las huelgas y movilizaciones, el único camino para recomponer los ingresos de los sectores populares, como quedó demostrado en el último jujeñazo.
Juan Russo, MST en el Frente de Izquierda Unidad Jujuy

