La central obrera anunció una nueva huelga general de 24 horas para el mismo día en que la Cámara de Diputados debata la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La medida, convocada en un contexto de rechazo popular al proyecto que debilita derechos laborales, marca un nuevo capítulo de enfrentamiento entre el movimiento obrero y la agenda oficial.
A medias
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó este lunes que convocará a un paro general de 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados disponga el debate del proyecto de reforma laboral que ya obtuvo media sanción en el Senado y que ahora busca convertirse en ley en la Cámara baja. La medida de fuerza no incluirá movilización y podría concretarse este jueves 19 o el miércoles 25, según adelantaron fuentes sindicales.
La convocatoria se produjo luego de una reunión virtual del consejo directivo de la central y de un aumento de la presión interna por parte de sectores sindicales combativos que rechazan la propuesta del Ejecutivo por considerarla un ataque frontal a los derechos de los trabajadores, con cambios que afectan indemnizaciones, jornada laboral, derecho de huelga y licencias por enfermedad.
Desde la propia conducción de la CGT se sostuvo que “están dadas las condiciones y generados los consensos colectivos” para avanzar con la huelga, luego de haber sido frustrada su política de dialogo y negociación de artículos durante el tratado de la reforma en el Senado, lo que permitió al gobierno envalentonarse y avanzar con este proyecto esclavista.
La convocatoria de la CGT representa una respuesta tardía e insuficiente al intento del Gobierno de imponer una reforma que, no solo precariza las condiciones laborales sino que también busca romper la correlación de fuerzas sindical en el país. La huelga general aparece como un instrumento de presión clave en la discusión de la reforma laboral. No obstante, al no movilizar y hacer activa la medida, ni preparar un plan de lucha, el paro parece una señal mas testimonial que combativa. Solamente el Frente de Sindicatos Unidos en su interior llama a la alerta y movilización.
Mas que nunca es imprescindible que se realicen asambleas en los lugares de trabajo y se discuta como los trabajadores vamos intervenir ante esta reforma, preparando no solo el paro sino también una enorme movilización y un plan de lucha hasta derrotar todo el plan hambreador de Milei.

