El informe de la organización OXFAM “Contra el imperio de los más ricos” —traducción y adaptación del documento internacional Resisting the Rule of the Rich— analiza cómo la concentración extrema de la riqueza vacía la democracia, fortalece el poder de clase del capital y redefine el rol del Estado. Una lectura política imprescindible para pensar la Argentina bajo el gobierno de Javier Milei.
Introducción: cuando la riqueza gobierna
El capitalismo contemporáneo atraviesa una fase histórica marcada por una contradicción cada vez más visible: mientras la riqueza se concentra en una proporción ínfima de la población mundial, las condiciones de vida de las mayorías se deterioran de manera sistemática. No se trata de un fenómeno coyuntural ni de una “mala administración” pasajera, sino de una forma estructural de dominación. El informe Contra el imperio de los más ricos —traducción y adaptación del documento internacional Resisting the Rule of the Rich— parte de esta constatación central: hoy no vivimos simplemente en sociedades desiguales, sino en sociedades gobernadas por una minoría ultrarrica.
El texto analiza cómo, en las últimas décadas, la acumulación capitalista dio lugar a una oligarquía económica global con capacidad de condicionar gobiernos, moldear políticas públicas, disciplinar a la fuerza de trabajo y vaciar de contenido real a las instituciones democráticas. Frente a este escenario, el informe no se limita a describir el problema: propone una lectura política y estratégica orientada a la resistencia, la organización y la construcción de una alternativa anticapitalista.
Este artículo retoma, resume y comenta los principales ejes del informe, y los articula con la situación argentina actual, atravesada por el gobierno de Javier Milei, una experiencia local que expresa con crudeza la subordinación directa del Estado a los intereses del gran capital.
1. El ascenso del poder de los ultrarricos
Uno de los puntos de partida del informe es la constatación empírica de un proceso global: nunca en la historia moderna existió un nivel tan alto de concentración de riqueza. Un puñado de multimillonarios controla una proporción obscena de los recursos económicos, productivos y financieros del planeta. Esta concentración no es un efecto colateral del sistema: es su resultado lógico.
El documento subraya que los ultrarricos no solo acumulan capital, sino que ejercen poder estructural. Su influencia no se limita al mercado: penetra en los Estados, en los organismos internacionales, en los medios de comunicación, en las universidades y hasta en la producción de sentido común. Las grandes fortunas financian campañas electorales, diseñan agendas legislativas, presionan por desregulaciones y utilizan su capacidad de fuga de capitales como herramienta de chantaje permanente.
De este modo, el informe plantea que el capitalismo actual funciona como un régimen de gobierno de los ricos, donde las decisiones estratégicas se toman en función de la rentabilidad del capital y no de las necesidades sociales.
2. Democracia formal, poder real y dominación de clase
Uno de los aportes centrales del informe es su crítica a la idea liberal de democracia. Si bien existen elecciones periódicas, parlamentos y constituciones, estas formas coexisten con un vaciamiento creciente del poder popular. La democracia queda reducida a un mecanismo procedimental, mientras las decisiones económicas fundamentales se sustraen del control social.
El dominio de los más ricos se expresa, según el informe, en al menos tres planos:
- el control económico: concentración de empresas, monopolios, poder financiero y cadenas globales de valor.
- la captura política del Estado: lobby, captura regulatoria, financiamiento de partidos y condicionamiento de gobiernos.
- la hegemonía ideológica que naturaliza la desigualdad: imposición del discurso de la inevitabilidad (“no hay alternativa”), demonización del Estado y naturalización de la desigualdad.
En este marco, la democracia se convierte en una fachada compatible con la dominación capitalista, siempre que no cuestione la propiedad privada ni la lógica de acumulación.
3. El Estado como engranaje del capital
Lejos del relato neoliberal que opone Estado y mercado, el informe muestra que el capitalismo necesita Estados activos, pero alineados con los intereses del capital concentrado. Subsidios empresariales, rescates financieros, privatizaciones y ajustes sociales no son desviaciones: son parte del funcionamiento normal del sistema.
El Estado aparece, así como garante de la rentabilidad privada y como instrumento de disciplinamiento social, especialmente en contextos de crisis.
4. Precarización laboral y fragmentación de la clase trabajadora
El documento dedica un apartado central al mundo del trabajo. La precarización, la informalidad y la fragmentación no son fenómenos espontáneos, sino estrategias políticas que debilitan la capacidad de organización colectiva y refuerzan el poder del capital. Todo esto al servicio de incrementar la explotación y la apropiación de plusvalía.
El trabajador precarizado es, al mismo tiempo, más explotado y menos capaz de resistir. Esta combinación resulta funcional al dominio de los ricos.

5. Crisis capitalista, autoritarismo y nuevas derechas
El informe advierte que la concentración de riqueza y poder va acompañada por el ascenso de proyectos autoritarios. Las nuevas derechas radicales cumplen una función precisa: canalizar el malestar social sin cuestionar el poder del capital, señalando enemigos falsos y reforzando la fragmentación.
Lejos de ser “antisistema”, estas fuerzas son instrumentos de estabilización del orden capitalista en contextos de crisis.
6. Resistir el gobierno de los ricos
El texto no se queda en el diagnóstico. Plantea la necesidad de resistir políticamente el gobierno de los ricos, reconstruyendo la organización de la clase trabajadora, defendiendo lo público y disputando la hegemonía ideológica.
El informe rechaza las salidas reformistas que prometen corregir los excesos del capitalismo sin cuestionar sus bases materiales.
7. Argentina bajo Milei: una expresión local del imperio de los ricos
El gobierno de Javier Milei constituye una expresión concentrada de este proceso global. Bajo una retórica “libertaria” y antipolítica, se despliega un programa clásico de ajuste, transferencia de ingresos hacia el capital y destrucción de derechos laborales y sociales.
La motosierra no es una metáfora: es la traducción local del gobierno de los ricos analizado en el informe. Privatizaciones, licuación salarial y ataque a la seguridad social consolidan un Estado cada vez más subordinado a los intereses del gran capital.
El informe señala que el presidente Javier Milei, con el respaldo del milmillonario argentino Eduardo Eurnekián, ha tratado de modificar 366 leyes para desregular las condiciones laborales y salariales, suprimir las protecciones sindicales y privatizar empresas públicas.
Se detalla que durante 2024 “las protestas sindicales se enfrentaron a una brutalidad policial generalizada y detenciones masivas” por las que 1.155 personas resultaron heridas y “al menos 33 sufrieron heridas en la cabeza y cara por impactos de balas de goma”.
Finalmente indica que, Marcos Galperín un “acérrimo defensor del presidente Milei”, vinculándolo al hecho de que “en un escenario de grandes recortes presupuestarios, su empresa MercadoLibre ha sido la principal beneficiaria de las exenciones fiscales nacionales, por valor de 247 millones de dólares en los últimos tres años”.
Conclusión: una tarea estratégica para la izquierda
Contra el imperio de los más ricos es un documento político, un insumo más para pensar el presente y actuar sobre él. En la Argentina actual, atravesada por una ofensiva capitalista sin mediaciones, el informe aporta claves fundamentales para comprender que no hay democracia real posible bajo el dominio de una minoría ultrarrica.
Más que nunca es clara la inviabilidad de las salidas reformistas que prometen corregir los excesos del capitalismo sin cuestionar sus bases materiales. Son los proyectos políticos -como el peronismo en todas sus variantes- que han allanado en camino para el gobierno actual.
Resistir al gobierno de Milei implica, necesariamente, resistir el poder estructural del capital. Esa es la tarea estratégica que el informe pone sobre la mesa.
Sobre el informe:
- Título: Contra el imperio de los más ricos
- Documento original: Resisting the Rule of the Rich
- Autoría: Elaboración colectiva
- Acceso al documento completo: https://www.oxfam.org/es/contra-el-imperio-de-los-mas-ricos


