La noticia del hallazgo del cuerpo sin vida de la docente correntina fue un impacto tremendo. Pero al igual que en todo el país, la docencia hizo un paro con una gran adhesión. Y salió a las calles para exigir justicia y medidas concretas para frenar la violencia machista.
Ayer miércoles 28 a mediodía, mientras se desarrollaban las asambleas de delegados para realizar las consultas sobre la revisión paritaria, supimos la noticia. Rápidamente las salas de profes y los grupos de whatsapp, donde corrían las noticias sobre el reclamo salarial, se inundaron también de expresiones de dolor, tristeza y mucha bronca. Luego, durante la tarde llegó la convocatoria al paro nacional de CTERA. Y rápidamente creció la adhesión para darle forma a la gran medida de lucha de hoy. Desde la Delegación Capital de UEPC se convocó a marchar desde las 10.30 de hoy jueves 29. Un apartado merece la actitud de la Junta Ejecutiva Provincial, conducida por la lista Celeste. Llamó a un paro dominguero sin convocar a marchar, cuando era tan necesario estar en las calles para pedir el esclarecimiento del femicidio.

Desde la mañana se fueron juntando las y los docentes en la sede de la delegación capital. Pero también gente que se acercaba para decirnos “yo no soy docente, pero apoyo el reclamo” o “no estoy afiliada pero dame la pechera”. La delegación combativa abrió un canal para que se exprese la bronca. Y el hartazgo con que “para este sistema la vida de las trabajadoras no vale nada y este Estado nos trata como descartables”. Como señaló Viki Caldera, referenta del MST y ex concejala del Frente de Izquierda que estuvo presente en la marcha.

Y junto al parazo en reclamo de justicia por Nancy, lo que se expresó en la movilización fue también una docencia con fuerza y dignidad para enfrentar la precarización, la sobrecarga laboral y el abandono de parte de los gobiernos. El abandono al que someten a la escuela pública y a sus trabajadores.El abandono de una docente haciendo lo que podía para seguir cuidando y enseñando a sus alumnos, viajando kilómetros a caballo a una escuela a la que para entrar debía atravesar una estancia privada. Un abandono del que también son cómplices las burocracias sindicales que sólo llamaron al paro por duelo luego de que nuestra compañera fue hallada asesinada, pero quizás si lo hubieran hecho para fortalecer el reclamo durante la búsqueda Nancy todavía estaría con sus hijos y sus estudiantes.
Como decían los carteles de la marcha, hoy no es un día más. Es el día en que dijimos que Nancy somos todas y que no queremos más que las trabajadoras pongamos las vidas. Y para eso necesitamos recuperar y fortalecer políticas públicas para combatir las violencias machistas, fortalecer la ESI y asegurar su aplicación. Y jerarquizar la tarea docente con salarios y condiciones dignas.
Alternativa Docente Córdoba


