viernes, 21 junio 2024 - 05:21

Universidad. En el marco de la crisis, más ajuste

El lunes 13 la CONADUH firmó la revisión paritaria propuesta por el gobierno cuya única “mejora” es un incremento de las cuotas y mil pesos más del bono de conectividad -en negro- hasta marzo del 2022.

Luego de varios Plenarios de Secretarías Generales y un Congreso Extraordinario, el sector mayoritario de la conducción de la Conadu Histórica firmó la revisión paritaria que el gobierno nacional presionó para arreglar antes de las elecciones de este domingo 12. La firma fue acompañada también de las federaciones traidoras como CONADU y FEDUN.

La oferta del gobierno consistió en sumar al 35% en cuotas hasta marzo del 2022 de la paritaria de mayo, un 6% en septiembre, 2% en octubre y 4% en enero. Dando como resultado un 47% pero a marzo de 2022, mientras que a diciembre de 2021 quedaría un 38%, un porcentaje muy inferior a los 50% estimados de inflación prevista para este año.

En un primer momento tanto CONADU como la Histórica declararon la oferta como insuficiente, pero en la reunión siguiente la “mejora” que propuso el gobierno fue un mísero aumento de mil pesos al bono por conectividad. Esto bastó para que ambas federaciones nacionales consideraran “aceptable” la oferta y firmaran esta paritaria de ajuste.

El rol de la CONADU Histórica en la entrega

No es novedad que la conducción mayoritaria de la CONADU Histórica ha llevado a la federación a una parálisis que se ha acrecentado con la pandemia. Atravesamos esta revisión sin una medida ni plan de lucha claro. Las reuniones comenzaron sin ofertas, actitud que de inmediato debería haber sido respondida con la organización de un plan de lucha que intentara arrancarle al gobierno una oferta real para las y los trabajadores de la docencia universitaria. Sin embargo, plenario tras plenario las decisiones se dilataban, llegando a votar un paro que luego fue “puesto en suspenso” por la nueva convocatoria a reunión. En una clara claudicación a la defensa de la clase trabajadora, el sector oficialista de la federación en el Congreso Extraordinario votó la aceptación y con esto, el ajuste sostenido que el gobierno y las gestiones vienen realizando sobre la docencia universitaria. En la misma línea que la paritaria que ATE (en acuerdo entre la Verde de Cachorro Godoy y el PCR) aceptó, por primera vez en su historia, junto a la traidora UPCN, la penosa propuesta de un 35% en cuotas, muestra del intento de enfeudar nuestra federación en el gobierno nacional.

Recordemos que, en el 2020, un año de terrible precarización para la docencia en general, el gobierno cerró una paritaria del 7% y míseras cuotas en el 2021. Esta degradación se sumaba a los salarios a la baja del macrismo, dejando a la docencia universitaria bajo la línea de pobreza en la mayoría de los casos. Al 31 de julio de este año la canasta básica de ATE INDEC estaba en $106361, mientras que hoy el bruto del cargo testigo ronda los 26 mil pesos. La mayoría de las categorías más bajas ni siquiera llegamos a cubrir la garantía salarial y nuestros salarios deben ser “completados” para llegar a ese piso. Es decir, los sectores oficialistas de las federaciones nacionales han buscado la táctica para pagarle de la mejor manera al fondo, en base al ajuste sobre la clase trabajadora y el pueblo.

Con la firma de esta revisión el sector oficialista de la CONADUH avala un paso más en el ajuste a nuestros salarios y condiciones de vida, donde no solo se ha consolidado un acuerdo por debajo de la inflación, punto que las asociaciones pusimos de base para discutir cualquier oferta, sino que lo hace sin medidas ni plan de lucha.

No es un error, son decisiones

El ajuste sobre la clase trabajadora no es un error de cálculos del gobierno, ni tampoco un costo de la crisis sanitaria, son las medidas que el FMI viene pidiéndole a Guzmán para llegar al tan mentado déficit cero necesario para la firma del plan de facilidades extendidas que el gobierno quiere vendernos como “renegociación exitosa” de la deuda odiosa.

Por eso desde Alternativa Universitaria en el Frente de Izquierda Unidad hemos insistido con que el primer paso para salir de la crisis es un default soberano y el no pago de la deuda que, gobierno tras gobierno, aumenta y se paga a costa de nuestras vidas.

El gobierno y las gestiones han decidido a espaldas de la docencia universitaria cada paso que se ha tomado durante la pandemia, desde una virtualidad sin recursos hasta una presencialidad asesina. El CIN y sus rectores se han negado sistemáticamente a convocar y respetar los acuerdos de la CYMAT -Comisión de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo- así como cualquier instancia de discusión sobre las condiciones de la docencia universitaria. Han impuesto el modelo híbrido, que no solo representa una forma de sobre explotación y precarización laboral, sino también un ataque directo a la Universidad Pública, vaciando las aulas de estudiantes y docentes, transformando el conocimiento en un producto intercambiable en el mercado. Esto se traduce además en “inversiones” previstas en el presupuesto universitario que, en vez de ir a becas estudiantiles, residencias, o mejoras, van directo al bolsillo de grandes empresas para “equipar” tecnológicamente al modelo híbrido.

La salida

Es urgente que los trabajadores de la docencia universitaria sostengamos la organización y los debates que venimos dando desde las bases. Los discursos desmoralizantes no tienen cabida en un contexto donde el ajuste se hace presente cada día. En todo el país surgen movimientos de autoconvocadxs en rechazo a las traiciones sistemáticas de la burocracia sindical. La docencia universitaria sabe de lucha y es necesario que reclame para sí un plan real que de pelea al ajuste que quieren imponernos. Desde Alternativa Universitaria en el FITU insistimos:

-No al pago de la deuda

-Aumento urgente del 50%

-Cláusula gatillo automática

-Ninguna decisión sin participación de toda la comunidad

-Por un plan de lucha real

Sofía Cáceres Sforza

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