lunes, 26 febrero 2024 - 01:00

UNGS. Asamblea interclaustro en defensa de la universidad

Se realizó la segunda asamblea interclaustro en el campus de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), donde miembros de la comunidad educativa discutimos cómo nos preparamos para el paro y movilización del próximo 24. Estudiantes, graduadas/os, docentes y no docentes de la universidad nos organizamos por la continuidad de actividades en la UNGS, fuertemente desfinanciada, y en defensa de la educación pública, gratuita y de calidad.

La asamblea, convocada por “Graduades al Frente”, se realizó el pasado lunes con el objetivo de iniciar una organización conjunta entre los claustros para desarrollar acciones ante el panorama político actual y la desfinanciación de la universidad. Según informaron los consejeros superiores presentes en el espacio, la situación financiera es crítica.

Por un lado, las políticas reaccionarias del Ejecutivo plasmadas en el mega DNU y la Ley Ómnibus afectarán brutalmente las condiciones de cursada, sumando mayor peso a la crisis económica que viene golpeando al conjunto de la comunidad educativa hace largo tiempo. La declaración de la educación como servicio esencial en el “mega decreto”, por nombrar solo uno de los puntos de ataque a la educación y  a la protesta, restringe el derecho a huelga de los docentes, quienes hace tiempo vienen sufriendo la degradación de su poder adquisitivo por los aumentos insuficientes en un contexto inflacionario que no da respiro. Otro punto controversial de la nueva legislación que se intenta imponer es el cobro de aranceles a estudiantes extranjeros, lo cual no solo  abre el camino para un futuro arancelamiento total de la universidad pública, sino que deja afuera de las aulas a miles de compañeros que no podrán solventar los costos de su educación.

Otro de los puntos centrales que se discutieron en la asamblea interclaustro fue el impacto de la reforma laboral en la totalidad de la comunidad educativa. Es preocupante la inminente agudización del deterioro de las condiciones materiales de los estudiantes que, por tratarse en su mayoría de jóvenes, son los principales afectados por la profundización del desempleo, el trabajo informal y la precarización laboral que imponen las leyes de flexibilización presentes en ambos documentos.

Por otro lado, hace pocas semanas  el Consejo Superior de la UNGS (CS) votó el presupuesto 2024. En un clima de incertidumbre sobre el monto real que asignará el Poder Ejecutivo Nacional, el órgano de gobierno universitario aprobó un presupuesto “estimativo” basado en las promesas del gobierno saliente en septiembre del año pasado, pero con la certeza de que el mismo deberá ser discutido nuevamente cuando el gobierno presente el monto exacto que girará a la UNGS. Según el presidente de la Comisión de Presupuesto e Infraestructura del CS, todo parece indicar que el presupuesto 2024 será el mismo que el 2023. Cualquiera de los escenarios es catastrófico. Para darnos una idea de la gravedad de esta situación, si el año pasado el recorte del presupuesto se llevó consigo cientos de cursadas con la reducción de la oferta académica, la implementación de cupos restrictivos y la asignación insuficientes de becas, el 2024 con una inflación interanual acumulada del 211,4% y sin incremento presupuestario pone en peligro el funcionamiento de la universidad durante el segundo semestre.

Ante este panorama, es preocupante el silencio de las autoridades que, hasta el momento, no declararon el estado de alerta y movilización de la universidad, desinformando e inmovilizando a la comunidad educativa. También continúa en silencio  la conducción del Centro de Estudiantes, la cual pese a su dirigencia política adhiere al paro del 24, pero mantienen la criminal desmovilización del claustro más numeroso.

Por esto, consideramos urgente que el Rectorado blanquee los datos reales y haga de público conocimiento esta situación. Se tiene que declarar el estado de emergencia con alerta y movilización, ponerse a la cabeza de la defensa de la universidad convocando y garantizando el traslado para participar activamente del paro el próximo 24 de enero. Asimismo, exigimos que el CEUNGS se pronuncie y se sume a la convocatoria, tanto del paro como de la próxima asamblea interclaustro votada para el lunes 22 de enero. Invitamos a toda la comunidad a fortalecer este espacio como herramienta central para derrotar todo el plan motosierra de Milei.

Mariel Giménez, estudiante de Ecopol y secretaria de Bienestar Estudiantil del CEUNGS

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