lunes, 22 julio 2024 - 05:27

Tucumán. Condena a Alperovich: golpe a la impunidad, triunfo del movimiento de mujeres

La condena a 16 años de prisión por abuso sexual agravado contra su sobrina y empleada a José Alperovich, conmocionó a Tucumán y al país, ya que fue el hombre más poderoso de los últimos años en la provincia, siendo tres veces gobernador y dos veces senador. Ejerció su enorme poder político y económico como un señor feudal, enriqueciéndose mientras el pueblo se sumía en la pobreza. La condena también incluye inhabilitación a ejercer cargos públicos de por vida.

Es una prueba que la lucha contra la impunidad es  necesaria y posible, es un triunfo del poderoso movimiento de mujeres que apoyó a la víctima que se animó a denunciar en medio de grandes presiones.

El juicio

Su sobrina y colaboradora en campaña denunció en 2019 nueve casos de abuso sexual del entonces senador, que fueron realizados en su lujoso departamento de Puerto Madero en Capital, en el Senado y en Tucumán.

La primer batalla ganada  fue que se lo juzgara en los tribunales porteños,  donde habían sucedido parte de los hechos, ya que en Tucumán Alperovich tenía un enorme influencia sobre el Poder Judicial. Su abogado fue Cúneo Libarona, actual ministro de Justicia del presidente Milei, quien hizo todo tipo de maniobras para que se lo juzgara en la provincia. Al asumir como ministro, su estudio jurídico siguió defendiendo a Alperovich.

El movimiento de mujeres, entre el que se encuentran Juntas y a la izquierda, Ni una menos y otras organizaciones feministas, iniciamos una campaña de solidaridad con la víctima, exigiendo el desafuero de Alperovich. Pero este siempre gozó del apoyo e impunidad kirchnerista, y el Senado le otorgó licencia.

Fueron 5 años de lucha, 4 meses de juicio, 4.000 fojas de expediente, 69 testigos y 6 pedidos a testigos por falso testimonio, entre ellos la ex senadora Beatriz Mirkin, pariente de Alperovich.

Este juicio destapó una caja de pandora de la impunidad y manejo del poder a su servicio, porque el fiscal Abraldes pidió no solo que se abra una nueva investigación en contra de Alperovich, sino que además sumó al actual ministro de Gobierno, Regino Amado pidiendo que se investigue a ambos por el delito de peculado. Esto es por las declaraciones que se escucharon en el juicio en las que quedó en claro que muchos de los recursos del Estado (personal, vehículos y hasta el avión de la provincia) estaban a disposición del entonces senador. Amado era también ministro de Gobierno en esa época, en la gobernación de Juan Manzur.

La querella pidió 22 años de prisión, la fiscalía 16 años, pena que fue otorgada por el juez Padilla, así como la detención inmediata y la inhabilitación a cargos públicos de por vida.

En tiempos en que el gobierno de Milei niega la violencia de género, desmantela las políticas públicas para prevenirla, y pretende quitar todo tipo de derechos, es un logro  trascendente que una denunciante logre un fallo justo, porque no todas las víctimas pueden hacerlo.

La defensa de Alperovich alegó siempre operatorias y traiciones políticas para pedir su absolución. Las traiciones políticas son parte del manejo del peronismo en la provincia, ya que cada candidato a gobernador traiciona al anterior para adueñarse del poder con el antidemocrático sistema electoral de acoples. Pero hubo pruebas contundentes que llevaron a un veredicto condenatorio.

Las repercusiones llegaron al arco político argentino, ya que no hubo medio del país que no reflejara la decisión tomada por el juez Juan Ramos Padilla. Incluso a nivel internacional se pueden mencionar a diarios de España, Uruguay y Estados Unidos que se hicieron eco de la resolución del caso.

Es un mensaje que trasciende las fronteras provinciales y nacionales en un mundo capitalista y patriarcal, donde las mujeres somos las víctimas de todas las asimetrías.

La lucha sigue, ahora fortalecidas con esta condena histórica.

Lita Alberstein

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