Santa Fe. Crecen los contagios entre docentes y estudiantes

Según dio a conocer el Ministerio de Educación provincial en la última semana hubo 309 docentes y 218 alumnos contagiados de coronavirus. La gran mayoría de la comunidad educativa exige una suspensión provisoria.

No caben dudas de que la provincia de Santa Fe vive por estas horas un acelerado índice de contagios de coronavirus. La ministra de salud, Sonia Martorano, en las últimas horas dio a conocer que la situación es compleja y el sistema sanitario se encuentra al borde del colapso e incluso podría haber faltante de medicamentos y de oxígeno.

El clima que se vive en los efectores de salud es de tensión permanente y se ha tenido que recurrir a la instalación de carpas sanitarias en las ciudades de Rosario, Santa Fe y Rafaela con la finalidad de agregar algunas camas para atención de pacientes con patologías leves de covid o no covid. 

Mientras las autoridades nacionales y provinciales barajan algunas restricciones más de circulación y de actividades no esenciales, en las escuelas los casos positivos de coronavirus van en ascenso permanente. Según estimaciones del propio ministerio de educación en la semana del 16 al 22 de abril, se registraron 309 contagios entre docentes y 218 entre estudiantes en todo el territorio provincial.

En las últimas horas investigadores del CONICET del departamento dieron a conocer que la actual situación epidemiológica supera los peores escenarios proyectados semanas atrás. «Con la vuelta a clases la curva comenzó a subir, no fue por el clima que recién ahora comenzó a cambiar», señaló  Hugo Aimar, doctor en Ciencias Matemáticas e investigador del Conicet Santa Fe (IMAL-LABRA) que realiza el informe.

Las recomendaciones de los especialistas es la de suspender las clases presenciales o adelantar las vacaciones de inverno y efectuar de manera coordinada y rápida el trabajo domiciliario de toda la administración pública y privada. De esta forma se podría comenzar a bajar la curva de contagiosidad que viven nuestros territorios y no exponer a los equipos de salud a situaciones cada vez más agobiantes. 

Hacer escuela

De conjunto las y los trabajadores del sistema educativo tenemos una tarea central en estos tiempos: seguir haciendo escuela y defenderla. La presencialidad en el actual contexto es inviable y pone en riesgo la vida de todo el equipo educativo, estudiantes y familia.

La suspensión provisoria es una medida que lejos de estar discutiéndose en los tribunales, debería concretarse de manera inmediata. Pero debe ir acompañada del otorgamiento inmediato de dispositivos informáticos a las y los estudiantes de todos los niveles junto a la liberación de la conexión a internet. Lo mismo para las y los docentes que lo demanden, no puede lucrarse en un contexto tan difícil con la venta en miles de cuotas de las computadoras.

Si realmente se quiere defender la escuela el gobierno y la actual conducción gremial provincial debería escuchar mucho más a las y los que hacemos escuela día a día, a los que estamos en los territorios resistiendo contra viento y marea  armando con lo que destruyen. ¿Qué impide que se destine el presupuesto económico para la compra de insumos electrónicos necesarios?, ¿Acaso no hay que defender la educación?, ¿Por qué no se acondicionaron de manera eficiente y concreta los edificios educativos?, ¿Por qué no se destinan los subsidios de la educación privada religiosa y particular a la estatal? Son preguntas que tienen una respuesta: porque no existe voluntad política para defender la educación pública.  

Las próximas semanas serán complejas en todo sentido, con índices de pobreza por encima del 40% las escuelas serán receptoras de todas las demandas y las tragedias de un país que aún vive sometido a las presiones externas por responsabilidad absoluta de los viejos partidos.

Al pedido se suspensión provisoria de las clases debemos agregarle la exigencia por la vacunación masiva de titulares, reemplazantes del escalafón docente y de asistentes escolares, y de toda la población. Las escuelas deber transformarse en lugares de difusión y concientización del pedido de liberación de las patentes, esa sería la mejor lección para las actuales y futuras generaciones.

Hacer escuela es más que cumplir con la curricula oficial a la que nos quieren obligar, hacer escuela es inaugurar otro tiempo diferente del que nos impone el mercado y su lógica destructiva. En tiempos de pandemia hacer escuela es bregar por la mayor democracia y exigir lo obvio y los necesario. Hagamos escuela.

Facundo Fernandez

Comisión Directiva AMSAFE Rosario

Alternativa Docente / MST

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