domingo, 14 julio 2024 - 11:17

Santa Fe. A 18 años de la inundación, el pedido de justicia sigue vigente

Son miles las historias que por estos días se rememoran sobre los días en que más de la capital santafesina estuvo bajo agua. A 18 años, la memoria y el pedido de justicia siguen intacto.

El 29 de abril de 2003, comenzaron a sonar las alarmas de los vecinos que vivían en las inmediaciones del Hipódromo de las Flores.  Las aguas del río Salado ingresaban a las casas de manera inesperada y a gran velocidad por un terraplén no terminado.

Según estimaciones oficiales la cantidad de agua que ingresó por ese sector terminó afectando a más de 130 mil de vecinos y vecinas del oeste y el sur de la ciudad. De esta forma, 43 barrios de la ciudad fueron afectados y se anegaron más de 1.200 manzanas.

Oficialmente se informaron la muerte de 23 fallecidos. Sin embargo, especialistas han asociado 158 muertes post inundación debido al estrés postraumático de quienes lo perdieron todo y nunca más lo volvieron a recuperar.

Mas 28.000 viviendas se vieron afectadas de manera parcial o total. En muchos barrios el agua estuvo más de 15 días. Tras el descenso del agua las montañas de desechos daban cuenta de la enorme catástrofe que vivía la capital santafesina.

Al calor de la búsqueda de familiares en los improvisados centros de evacuados, nacieron las asambleas barriales para exigir justicia y resarcimientos económicos a quienes habían quedado sin nada, ya nada volvería a ser como lo era antes.

El mayor pico de malestar se dio cuando se dio a conocer que el peronista Carlos Ruetemann, por ese entonces gobernador, estaba al tanto de las advertencias de los especialistas sobre el aumento del caudal del rio de manera excepcional y que se debían tomar acciones al respecto, nada de eso sucedió. Una movilización de miles rodeo la casa de gobierno.

Al día de hoy la causa se cerró y solamente dos ex funcionarios de rango menores fueron condenados. Se trata de Edgardo Berli (ex ministro de Obras y Servicios Público) y Ricardo Fratti, (exdirector provincial de Obras Hidráulicas) a quienes se los acusó de “coautores penalmente responsables del delito de estrago culposo agravado por la muerte de personas, a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional” y luego se fueron a su casa. El ex Intendente, Marcelo Álvarez (PJ), quien asesoraba a la gente a quedarse en sus casas, murió antes del juicio en impunidad absoluta.

La lucha sigue por otro modelo de ciudad

Los relatos de las y los vecinos afectados se multiplican por miles y hoy muchos son recuperados en diferentes medios de comunicación locales. Tal es el caso del testimonio Jime Sosa, referente de izquierda y dirigente del MST en el FIT-U, que vivió la inundación en primera persona junto a su familia.

Al igual que otros cientos de santafesinos, para ella el crimen hídrico perpetrado se transformó en la posibilidad de salir a exigir lo obvio y lo necesario. Para Sosa cada 29 de abril es recordar con rabia y dolor lo vivido, pero al mismo tiempo es la afirmación de que de los viejos partidos políticos del sistema no vendrá ninguna solución favorable para las y los trabajadores y sectores populares.

Al respecto, señalo: “hoy se cumplen 18 años de un crimen consciente, las pruebas recolectadas en estos años dan cuenta de que no fue una catástrofe inaudita. Volvemos a decir que es falso que a Reutemann nadie le aviso, todo lo contrario, lo sabía y no hizo nada”.

Además, añadió: “desde ese día somos miles los que hemos sacado la conclusión de que la ecuación es sencilla, la desforestación anárquica para plantar soja trae consecuencias. Las obras a medio terminar pueden costar vidas.  Seguimos levantando las banderas contra la impunidad, la corrupción; para que la política no sea cosa de amigos y de negocios.  La memoria activa es el motor de nuestras luchas por un modelo productivo no-extractivista; para que seamos las y los trabajadores junto a los explotados del mundo los que tomemos las riendas de nuestro futuro”

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