jueves, 30 mayo 2024 - 10:33

San Isidro. Las Escuelas privadas atacan de nuevo

En el marco de la discusión sobre el regreso a clases presenciales en varios distritos del país, el sábado 24 de Octubre, en San Isidro, agrupaciones de “padres” se juntan en diferentes esquinas del distrito a juntar firmas para intentar una medida cautelar. ¿Cuáles son los intereses que hay detrás? ¿Quiénes las impulsan? ¿Se puede volver a clases?

Hace algunas semanas, habíamos comentado sobre un intento del intendente Gustavo Posse de lograr la apertura de clases presenciales en San Isidro, en la misma explicábamos las razones por las cuales, creíamos equivocado el planteo y finalmente el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, desestimó el pedido[1].

Sin embargo, ahora un grupo autodenominado “Padres  y Madres de San Isidro” convoca a una juntada de firmas, pero no en forma de petitorio hacia las autoridades, sino para realizar un recurso de amparo, pidiendo a la justicia el regreso a clases presenciales.

Detrás de este intento, que busca disfrazarse de familias preocupadas por la educación de sus hijes, se esconde la mano de las escuelas de gestión privada del distrito, que en un primer momento acordaron con el intendente impulsar esta iniciativa por la vía política y al no obtener la respuesta deseada, redoblan la apuesta engañando a las comunidades educativas. Para empezar, los puntos donde se ubican las mesas no son los típicos lugares céntricos del distrito, como las estaciones de tren o  los centros comerciales, sino que se sitúan en lugares de concentración de población de ingresos altos, y por si fuera poco, cerca de las instituciones privadas más elitistas del distrito.

Por ejemplo, un punto es en el cruce de Guido y Spano y Acceso Tigre, el corazón del barrio “La Horqueta” famoso por ser el barrio de varios famosos y políticos argentinos, cerca del Goethe Schule y el Colegio San Marcos. Otro punto es en las calles 25 de Mayo y Roque Sáenz peña,  donde se ubican el colegio Santa Inés, María Auxiliadora, Martin y Omar, entre otros. Y así podríamos hacer con todos los puntos restantes. Queda claro entonces, quiénes son los que están detrás de esta junta de firmas, para lo que exigen que las familias que se acerquen lleven fotocopias de DNI de toda la familia y hasta fotocopias de partidas de nacimiento, para acreditar el vínculo, un verdadero disparate.

¿Se puede volver a clases?

La situación es aún más compleja que antes, los picos de contagios no están decreciendo sino todo lo contrario, en las zonas del AMBA, se pasa de mesetas a picos y así sucesivamente, por lo tanto la situación lejos está de estar controlada.

Por otro lado los protocolos para el regreso a las clases presenciales que se establecieron en distintos distritos, demostraron su ineficacia al tener que retroceder a una semana de comenzar, como en el caso de San Juan o Catamarca o incluso en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde las familias decidieron no enviar a sus hijes a la escuela, a pesar de toda la fanfarria con la que el gobierno de la Ciudad anunció el retorno a las clases presenciales.

En la Provincia de Buenos Aires, se planteó el regreso en algunos distritos del interior pero aún no se oficializó ninguno, y para peor, no se avanzó ni en las obras y tampoco en entregar los materiales necesarios para garantizar los protocolos, por lo tanto no están dadas las condiciones ni epidemiológicas, ni materiales para el regreso a clases presenciales.

¿Y entonces que quieren?

Lejos de estar preocupades por la educación de sus hijes esta “Asociación” en realidad es el brazo ejecutor de las escuelas de gestión privada, que no impulsan el regreso por interés del alumnado, sino para sostener sus ganancias, que se vieron mermadas por la falta de pago de las familias en medio de la pandemia. Según Martin Zurita titular de AIEPA (Asociación de Institutos de Enseñanza Privada) el nivel de Morosidad de las familias es del 70%[2], pero eso no impidió que en los último meses aumentaran las cuotas y aranceles por el resto del año, todo lo contrario a apoyar a aquellas familias que no pudieron sostener el pago.

Esto a las claras demuestra que lo que prima es sostener sus ganancias y no la educación de les estudiantes[3]. Mientras tanto, siguieron recibiendo los subsidios por parte de la Provincia de Buenos Aires.

El otro elemento que explica esta intentona, es que por primera vez desde la crisis del 2001, hubo una transferencia de matrícula desde la educación de gestión privada hacia la escuela pública[4], en parte por la imposibilidad de sostener las cuotas, pero también porque la privada no invirtió en garantizar la continuidad educativa en condiciones de virtualidad, como denuncia SADOP: el 83% de los docentes de escuelas privadas, tuvo que sostener la virtualidad con sus propios recursos[5], sólo un poco menos que en la gestión pública, teniendo muchísimos más recursos económicos que vienen de los pagos de las familias. Entonces nos preguntamos ¿la plata de la cuotas y subsidios adonde van?

¿Qué hay que hacer con la educación de gestión privada?

La pandemia desnudó las contradicciones y desigualdades educativas en todos sus niveles, la desigualdad tecnológica, evidenciada en la falta de dispositivos y/o de conexión, repercutió en la continuidad con estudiantes “virtualmente” expulsados del sistema por no disponer de recursos, un Estado representado en el ministro de Educación que lejos de organizar y garantizar el sistema educativo, se dedicó a ofrecer discursos televisivos para la tribuna que fueron en contra de la realidad docente y educativa, pero también el gran “curro” de la educación privada, que detrás de una fachada de excelencia educativa y un marketing acorde, demostró que solo es un negocio donde las familias son una cuota y un arancel y en una de las situaciones más dramáticas y complejas de nuestra realidad, no pasó la prueba.

La educación no es un negocio, sino un derecho, por lo tanto es el Estado quien debe garantizarlo indefectiblemente, sin subsidiar y sin delegar a actores privados que sólo buscan ganancias.

Por eso creemos  se debe estatizar toda institución de gestión privada que diga que no puede sostenerse, garantizando la matricula y los cargos docentes, y recuperando el derecho a la educación de les estudiantes, quienes hoy son rehenes de empresarios que en pos de sus ganancias, no tienen problemas de exponerlos a elles y sus familias en plena pandemia.

German Gomez


[1] https://mst.org.ar/2020/09/28/se-puede-volver-a-clases-presenciales-en-san-isidro/

[2] http://www.fm891.com.ar/podcast/colegios-privados-exigen-una-respuesta-a-nivel-provincia-para-paliar-la-crisis/

[3] https://www.eldia.com/nota/2020-9-8-1-44-34-colegios-privados-sin-ayuda-estatal-aumentaron-las-cuotas-hasta-un-20–la-ciudad

[4] https://www.infobae.com/educacion/2020/08/22/al-igual-que-tras-la-crisis-de-2001-subio-la-matricula-de-las-escuelas-publicas-y-aguardan-una-migracion-mayor-pospandemia/

[5] https://twitter.com/sadopnacion/status/1319742041191010306?s=19

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