lunes, 15 julio 2024 - 18:50

Rosca electoral. Mauricio Macri se baja de la carrera presidencial, pero su fantasma queda

El domingo 26 de marzo se vio atravesado por una noticia política que retumbó principalmente en las terminales de Juntos por el Cambio, como así también en el Frente de Todos. Mauricio Macri, a través de un video de unos pocos minutos -haciendo omisión de todos los desastres que dejó su gobierno para los trabajadores durante el periodo 2015-2019- informó que se baja de la carrera presidencial para este 2023; al igual que lo ha manifestado Cristina Fernández de Kirchner, quien alega una “proscripción” política, no participará de las elecciones.

«Quiero ratificar la decisión de que no seré candidato en la próxima elección”, con esas palabras Macri comenzó el video con el que, por primera vez en meses, unificó en la felicidad a su tropa. Tanto Horacio Rodríguez Larreta como Patricia Bullrich salieron a festejar la decisión de su líder político. Sin embargo, seguramente esa unificación se transformará en breve en una competencia sin treguas, como venía ocurriendo hacia el interior de Juntos por el Cambio. Los radicales, por su parte, también vieron la oportunidad para reclamar más lugares de los que ocupan en la coalición. Sim embargo, la renuncia electoral de Macri se dio con un mensaje que también se puede entender con un llamado entre líneas a los liberfachos. Quien trajo de nuevo al FMI en el país dijo: “(… )lo hago convencido de que hay que agrandar el espacio político del cambio que iniciamos”. Si bien no hay nada explícito, tampoco se puede descartar por la cercanía que Macri mostró con las ideas de Milei.

En el video que se difundió por las cuentas personales del dirigente de Juntos se vieron argumentos que apuntan contra el gobierno de los Fernández, relatando de la siguiente forma la situación actual: «Estamos a la deriva. Millones de argentinos sienten miedo a quedarse sin trabajo, a necesitar ayuda para la salud y no conseguirla, a que la jubilación no alcance, a que nos roben, a que nuestros hijos se vayan del país». Pareciera que ahora Macri se acuerda de los jubilados, luego de haberlos estafados con una reforma previsional que significó un robo millonario. Si bien es cierto que la situación actual es crítica e inaguantable para las grandes mayorías, se debe en parte a los cimientos de políticas que se implementaron con el gobierno de Cambiemos y que, hoy, con el peronismo en el gobierno, no se han modificado. Más bien se profundizaron.

Sobre las toneladas de dólares que se fugaron del país, como de la deuda que dejó con el FMI y acreedores privados -los famosos buitres- Macri no emitió ni una sola palabra. Elementos que de alguna manera hacen que el ex presidente siga vivo en la política local. El fantasma de Macri hoy se resume a esa deuda que funciona como un ancla para mejorar los salarios y las condiciones de vida de los trabajadores y sectores populares.

Más allá de las hipótesis que surgen alrededor de esta decisión, queda en claro que el peso de la crisis política, económica y social abre grandes dudas en las principales coaliciones que aún no tienen un candidato definido. En el caso de Macri, seguramente el recuerdo tan próximo de su gobierno, donde los salarios fueron vapuleados, se dieron tarifazos de forma indiscriminada; sumado a su política de contra reforma permanente, sean los principales elementos para que tenga tanto rechazo su imagen.

Lo que queda es su herencia, su pesada herencia como la supieron describir. Pero, lejos de profundizarla, como lo está haciendo el tridente de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa, hace falta terminarla. Dejar de honrar la ilegítima deuda que dejó, y también terminar de una vez por todas con el modelo de sistema judicial con el que sigue maniobrando. No solamente repudiarlo discursivamente y mantener la justicia integrada por los mismos jueces con los que comen los amigos de Macri en Lago Escondido.

Macri se baja, pero su legado queda. Es tarea del FIT-U borrarla de la vida de los trabajadores.

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