jueves, 30 mayo 2024 - 10:54

Rosario. ¡No al desalojo en el asentamiento de Magaldi!

Unas 88 familias se encuentran peleando por su derecho a la vivienda en el asentamiento de las calles Magaldi y Benteveo en nuestra ciudad. Expresión local de un problema nacional que pone en debate la propiedad privada de la tierra y su uso social, en el marco de una acelerada crisis económica.

Hace pocos días vecinas y vecinos del lugar difundieron un comunicado diciendo “repudiamos cualquier amedrentamiento y atropello que se lleve a cabo sobre estas familias y hacemos responsable al Estado en sus tres niveles de gobierno, sobre la integridad de los vecinos y decenas de niños que se encuentran en el asentamiento.” Y “exigimos respuestas urgentes para la situación de estas familias que con las tormentas y lluvias recientes se encuentran en una situación de vulnerabilidad total.” El comunicado contó con la adhesión de numerosas organizaciones de Derechos Humanos, sindicales, sociales y políticas; entre ellas Alternativa Docente y el MST en el FIT Unidad.

Ayer, jueves 22 de octubre, se realizó una reunión multisectorial y tuvimos la oportunidad de realizarle una entrevista a Marcelo, delegado de la toma. La reproducimos a continuación.

– ¿Cómo surgió la toma y cuáles son las necesidades que tienen?

– Marcelo: Como delegado y como un vecino más, soy uno de los que ha entrado en el predio. Hace 35 años que estoy en el barrio, yo vivía en la casa de mi suegra, con mis tres hijos. Estamos acá hace un mes y diez días. Tratamos de pelearla por el derecho a tener un lugar propio.

– Uno de los vecinos contaba que ustedes se organizan en ollas populares, que entre todos son muy conocidos, y compañeros y compañeras.

– Marcelo: Tal cual, yo he perdido a mi padre de pibe, he salido a pedir, tenía un carro y caballo antes ¿Y qué posibilidades nos dan? Hoy podemos ver la gente, los niños adentro de un volquete. Yo pienso que hoy en día está todo mal y tratamos de buscarle la vuelta, volvimos de nuevo atrás, es como empezar de nuevo y volver a los ranchos. Yo un día me tuve que ir con mis hijos y decidí edificar acá y en base a eso tomarlo como propio.

– ¿Han tenido alguna respuesta de alguno de los gobiernos; nacional, provincial o municipal?

– Marcelo: Hasta el día de la fecha no, y esperamos más que respuestas, ayuda. Hemos perdido todo, la ropa de los chicos, lo poco que teníamos.

– Por último, ¿cómo es la situación de la escuela y la salud cuando se tiene que ir de un lugar en donde estaban, sobre todo por los niños?

– Marcelo: Es algo complicado, como podés ver si hay alguna urgencia tenemos que salir a las corridas. El tema de la escolaridad, tratamos de ayudarnos entre nosotros. Hay personas que saben de enseñanza y nos ayudan a poder avanzar con los chicos; además de jugar, abrirles la mente en lo que es dibujo y la escritura. Nuestras bases son el oficio y enseñar, por eso aprovecho para pedir si hay herramientas.

– ¿Qué te parece la solidaridad de las distintas organizaciones que hoy se hacen presentes?

– Marcelo: Eso nos garantiza seguir adelante, la respuesta que no nos dio el gobierno nos la dieron ellos. Porque supieron meterse y se encontraron con 88 familias que les abren las puertas y estamos más que agradecidos.

Entrevistó: Facundo Fernández.

Las tomas y el reclamo del derecho a la vivienda son la expresión concreta de las consecuencias sociales que la acelerada crisis económica y sanitaria está generando en los sectores populares más vulnerados por el Estado en Rosario. Se dan mientras atravesamos una crítica situación sanitaria promediando los 1.500 casos diarios de COVID-19 solo en la ciudad. Frente a esto es urgente que el intendente Pablo Javkin implemente un shock de recursos materiales y humanos de asistencia para las 88 familias que lo necesitan. Así como discutir un plan de viviendas populares en base a declarar la utilidad social de los terrenos sin uso y las viviendas ociosas.

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