jueves, 30 mayo 2024 - 09:27

Neuquén. Abandono a la cultura y al arte callejero

Durante estos largos nueve meses de pandemia y aislamiento y distanciamiento declarados, lxs artistas y espacios culturales de Neuquén quedamos en absoluto abandono. De repente todo se paralizó y no se sabe cuándo comenzará la actividad en las Salas. Y, aún más grave, cuando lo haga será sumamente diezmado por el distanciamiento social. En toda la provincia hay artistas cuyo único sustento de vida es su arte, algo que no pueden llevar a cabo.

La pandemia de coronavirus no paró de generar estragos y lxs artistas de Neuquén están preocupados por la situación de la cultura en la provincia. El Estado debe garantizar el derecho al trabajo y el derecho de la comunidad a recibir ese bien cultural cargado de valor simbólico. Los artistas de la provincia llevamos todo este tiempo sin poder trabajar y muchxs atravesamos una situación apremiante, sobre todo en el caso de lxs compañeros cuyos ingresos provienen principalmente del ejercicio del oficio. 

En este sentido solo obtuvimos respuestas magras e insuficientes por parte del Estado provincial y afirmamos que, es inentendible e inaceptable la postura del partido gobernante, quien denostó al arte y la cultura, mediante la ausencia de políticas oficiales plurales en el pasado; y sin políticas públicas de apoyo a nuestro sector en el presente.

Hacia fines de marzo tomó forma la Asamblea de Artistas en Emergencia Neuquén, nucleando colectivos de distintas disciplinas artísticas, distintos lenguajes, espacios culturales, salas de teatro para evidenciar nuestros reclamos. El Ministerio de las Cultura sólo impuso un protocolo de reactivación tardío e insuficiente. Desde esta dirección manifestaron que la provincia no tenía los fondos y por ello propuso los llamados “créditos blandos”; es decir, proceder a un fenomenal endeudamiento de lxs trabajadores de la cultura. Rápidamente, lxs artistas organizados en asambleas y mesas de trabajo, elaboraron su propio protocolo de reactivación, pero el ministro de Cultura, en su negativa a recibirlos, dilató una reunión para discutir la propuesta.

Así llegamos al 6 de agosto, cuando el Ministerio de las Culturas presentó un programa provincial de emergencia y reactivación del ecosistema cultural. Para esta presentación no fueron consultados lxs referentes de los distintos colectivos que integran la asamblea de artistas en emergencia. El llamado Plan de Contingencia del Ministerio de las Culturas provincial fue una limosna. Las malas llamadas becas “Sostener Cultura” del gobierno nacional, fueron un concurso de contraprestación que dejaron afuera a cientos de compañeras/os que compitieron entre sí como en “Los juegos del hambre”. Fue tardío, discriminatorio e insuficiente. Las deudas y el hambre crecen; las medidas para atender esas demandas, siempre son pocas. Y mientras, dos proyectos de ley para declarar la emergencia “duermen” en la legislatura de Neuquén.

Por otro lado, hubo un aporte a las Salas, muy tardío, con dos aportes de 70 mil pesos, que proponen repetirlo, pero no sabemos cómo. Para trabajadores y artistas no hubo nada directo, lo que sí hicieron fue viabilizar algunos planes de Nación, pero fueron algo como 15 cupos. No fue sistemático, no abrieron un relevamiento ni hicieron llegar esa medida a todo el mundo. También elaboraron un plan para comprar cachets, pero en una situación de emergencia se complica pensar en vender a futuro una función que no sabes cuándo vas a hacer. En los últimos días el gobierno provincial anunció un Plan de Reactivación para el sector cultural. Un plan que aún no tiene grandes definiciones y en el que lxs artistas esperamos poder tener injerencia para encontrar una salida que alivie el peso de sostenerse sin trabajo.

Plan de reactivación: créditos blandos, soluciones cortas

Lo cierto es que lo único que ya fue lanzado y de lo que se conocen detalles es de la nueva etapa de créditos blandos para la industria cultural. Se trata de 15 millones de pesos en créditos a los que se podrá acceder desde el próximo martes. Son créditos pensados para equipamiento de los emprendimientos culturales. La primera etapa comenzó a concretarse a fin del año pasado y fue un hecho histórico: fue la primera vez que el sector de la Industria Cultural pudo acceder a créditos amigables.

Pero el contexto cambió y para gran parte de los artistas no fue una opción viable. La cuarentena obligó a la cancelación de todo tipo de espectáculos, eventos y encuentros culturales y al cierre de salas de cine y teatro. A pesar de que los artistas y hacedores culturales han llevado sus creaciones, presentado sus espectáculos en internet y con transmisiones vía streaming, mayormente no obtienen ingresos, sino que funcionan como estrategias de difusión. La situación actual parece ser una buena oportunidad para revisar las políticas culturales. Esta situación de emergencia así lo requiere. Porque si hay algo que subrayar es que el arte, en su infinidad de expresiones, también les da sentido a nuestras vidas. Alguien sostuvo por estos días que el sentido de la salud y de la economía se define en la cultura.

Es el momento de poner en valor la cultura, de implementar acciones en lo inmediato para enfrentar el contexto actual y plantear acciones para la pos pandemia.

Resulta paradójico, pero la cultura aparece como un recurso que alivia, entretiene, nos hace sobrellevar los efectos negativos producidos por tantos días de encierro y distanciamiento.

Edgar Riva

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