lunes, 22 abril 2024 - 22:09

Negociando la entrega. Caputo se reunió con Gita Gopinath, la número dos del FMI

En la tarde del miércoles 21 de febrero la subdirectora gerente del FMI, Gita Gopinath, se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, para realizar un control en primera persona del programa económico de ajuste que el gobierno de Javier Milei viene implementando.

El encuentro giró en torno a explicaciones, por parte de los representantes del gobierno, de cómo se viene desarrollando el programa económico y qué tan sostenible es este nivel de ajuste a lo largo del tiempo. El logro con el cual se presentaba Caputo a esta reunión era el del superávit financiero que logró este gobierno, a costa de un feroz ajuste aplicado en sectores sensibles de la economía, como lo fueron los recortes en programas sociales o los realizados en las jubilaciones y pensiones.

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Esta reunión que se realizó en el Palacio de Hacienda, también contó con la participación del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y del titular del Banco Central, Santiago Bausilli. Además, en la conversación se hizo presente, por el lado de Caputo, el director argentino ante el FMI Leonardo Madcur. Acompañando a Gopinath estuvieron el subdirector del Departamento del Hemisferio Occidental Luis Cubeddu, el jefe de la misión argentina ante el directorio del Fondo Ashvin Ahuja y el representante permanente en el país, Ben Kelmanson.

La comitiva del Fondo mostró cierto nivel preocupación sobre cuáles son las herramientas con las que cuenta el gobierno para poder seguir sosteniendo este nivel de ajuste. Estas dudas son generadas luego de la crisis que se transitó producto de la caída de la Ley Ómnibus, en donde estaban contenidas algunas de las políticas fiscales que la gestión libertaria le había prometido cumplir al Fondo luego de la última auditoría, en donde se garantizó el desembolso de U$S 4.700 millones por parte del organismo internacional.

Además de esto el FMI planteó su incertidumbre con respecto a cómo quedó la relación del gobierno con los sectores de la oposición que se denominan «dialoguistas». Otra de las inquietudes que aparecieron en la mesa fue sobre el nivel de conflictividad que se puede llegar a dar en la calle a causa del estado en que se encuentran los salarios en función a los niveles de inflación de los últimos meses, y cómo el gobierno está tratando esta situación con las centrales sindicales y los movimientos sociales.

Al finalizar la reunión, Gita Gopinath, en un posteo en la red social X, dejó una primera declaración sobre cómo se desarrolló el encuentro con el ministro de Economía: “Encantada de estar en Buenos Aires. Tuve una discusión productiva con el ministro Caputo, el titular del Banco Central Bausili y el jefe de Gabinete Posse sobre los esfuerzos en curso para restaurar la estabilidad macroeconómica, proteger a los vulnerables y fortalecer las perspectivas de crecimiento en Argentina”.

Luego de la reunión realizada en el Palacio de Hacienda, los enviados del FMI se reunieron con los empresarios cercanos al gobierno de Milei, Daniel Agustín Novegil (Ternium) y Eduardo Elsztain (IRSA). Por último, este jueves al mediodía Gopinath tiene planeada una reunión con el presidente en Casa Rosada.

Las preocupaciones que deja notar el Fondo nada tienen que ver con las que tienen las mayorías trabajadoras y los sectores populares. El organismo internacional empieza advertir que producto del nivel grosero de ajuste que viene aplicando el gobierno libertario, los niveles de conflictividad social podrían empezar a aumentar. Un escenario que pondría en discusión la imagen del Fondo y además entraría en cuestión el cobro de su préstamo. Solo es por esto que desde Washington encienden las alarmas y le aconsejan al gobierno la necesidad de reforzar las partidas en asistencias social, un discurso con el cual el FMI trata de despegarse de cualquier tipo de responsabilidad en relación a esta crisis.

Es necesario una política que rompa cualquier tipo de tutelaje con estos organismos financieros, y así garantizar soberanía política e independencia económica para el país. Algo que ningún gobierno se ha propuesto realizar y esta gestión, desde el primer momento, ha mostrado que quiere profundizar la entrega de todo tipo de soberanía. Es por esto que hay que romper las negociaciones con el FMI, desconocer la deuda externa, auditarla, investigarla y hacer que paguen los responsables de meternos en estas estafas, para así empezar a cambiar la situación de crisis por la que estamos transitando.

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