lunes, 4 marzo 2024 - 21:39

Milei. Gobierno retóxico, programa contaminado

Oscila entre lo ridículo y lo frustrante tener que desmentir a los negacionistas de la crisis climática con evidencias tan obvias, el colapso ecológico es tan real como la tierra es redonda.

Ahora mismo esto se torna un desafío permanente, dado que al vocero de semejante mentira lo tenemos ocupando el sillón de Rivadavia. Ese mismo que concentra el poder para seguir defendiendo al capital agrario/fósil, vociferando más confusión hacia la población.

Nega-Sionismo: la privación del agua como política

Javier Gerardo no se sonroja cuando afirma barbaridades como que “una empresa puede contaminar un río todo lo que quiera” y que el problema, en realidad, radica en que “no hay derechos de propiedad sobre el agua, cuando falte el agua, alguien va a ver un negocio ahí y va a reclamar los derechos de propiedad. Van a ver cómo ahí sí se termina la contaminación”. El agua es vital para la vida y en la actualidad es un bien escaso y en disputa. Contaminarla pone en jaque la salud de todo lo que tiene vida a su alrededor. Solo basta con acercarse a los barrios que viven a la vera de los ríos contaminados para ver las enfermedades que generan. Además, en Argentina, la sequía y las bajantes de los ríos golpean no solo a los ecosistemas, sino también a las comunidades: son más de 7 millones de personas las que no tienen acceso al agua y asciende el número de quienes tomamos el agua con sabor, color y olor. En el mundo mueren un millón de personas al año por consecuencia de esa escasez, informes alertan que la mitad de la población mundial para el 2050 va a tener inconvenientes para acceder al agua. El discurso de Milei es muy peligroso porque hace apología de la contaminación, y al mismo tiempo, esos discursos son anticonstitucionales. En este marco, privatizar los ríos o los mares para supuestamente salvar a las ballenas, como también alegó uno de sus socios, es de una perversidad total. Los ríos y los mares no son de nadie, no se deben mercantilizar, son bienes comunes que no tienen precio porque sin ellos nuestra vida en el planeta está cuestionada.

Hace un par de horas el presidente electo anunció que una de sus primeras medidas será viajar a EEUU y a Israel. No es menor que visite estos destinos, tiene que rendir sumisión a EEUU, el gendarme mundial, quien dirige mediante el FMI nuestra economía y junto a su enclave en Medio Oriente, Israel, lleva a cabo un genocidio sobre Gaza asesinando niños, mujeres y población civil en general para anexarlo y explotar sus bienes comunes. ¿Por qué Milei visita Israel? Por dos razones: la primera está ligada a la compra de armas, al espionaje y los servicios de inteligencia. Ya anunció que la mano dura y la represión son su bandera.  La segunda razón de su visita es afianzar las relaciones con la empresa sionista de gestión del agua, Mekorot, a la que el gobierno del PJ le entregó el manejo de este bien común en 10 provincias. Así como leíste, una empresa que comete crímenes de guerra ingresa a nuestro país con total impunidad. Van a argumentar que es clave la tecnología de Mekorot para mitigar las sequías y las inundaciones, ¡mienten! Importan el modelo de una empresa que ocupa, coloniza y mata de sed al pueblo palestino para hacer en Argentina lo mismo, allá se la roban al pueblo palestino y acá a las comunidades para regalárselas a las actividades extractivistas.

Un sistema adicto (al petróleo)

La libertad Avanza ya había expresado que “el calentamiento global es una mentira”, según ellos, una invención marxista, y agregaron: “todas esas políticas que culpan al ser humano del cambio climático son falsas y lo único que buscan esas políticas es recaudar fondos para financiar vagos socialistas que escriben papers de cuarta”. Analicemos estas acusaciones.

En cuanto a la realidad de la crisis climática, el consenso científico mundial es casi absoluto, del 99.9%. El calentamiento del planeta en los últimos 250 años coincide con el desarrollo del capitalismo y expresa un salto mayor desde la segunda guerra mundial. Esto no solo significa que el actual modo de producción y consumo capitalista es el que nos está extinguiendo, sino que son los capitalistas disfrazados de negacionistas quienes también hacen dinero y acumulan capital a costa de la vida de millones. Bajo este sistema cada año se rompen records de los registros de temperatura. Nuevas imágenes de devastación son añadidas cotidianamente a los inventarios existentes, y los problemas que no motivan interés para los Estados -como el calentamiento y acidificación oceánica, la disponibilidad de agua, la pérdida masiva de especies y el deshielo del permafrost- implican consecuencias muy graves y de largo plazo.

Tras los discursos negacionistas se esconden los intereses del capital fósil. Entre 1751 y 2010 sólo 90 empresas fueron las responsables del 63% de las emisiones acumuladas, 50 de las cuales producen petróleo, gas y carbón. Y desde 1988 Exxon, Shell y Chevron son responsables del 71% de las emisiones de carbono. Desde hace 50 años, los resortes del poder (medios, sindicatos, bancos) son conscientes de las consecuencias ambientales, y se encargaron de encubrirlas. Hoy, que esas consecuencias son evidentes a los ojos de las mayorías sociales, a ese mismo poder no le cabe otra posibilidad que ser usina de la ideología de la negación.

Milei también anunció que eventualmente quiere poner a YPF en valor para privatizarla. No se conoce cuándo ni cómo, pero para hacerlo necesita mayoría en el Congreso, algo que el libertario hoy no tiene. De lo que sí hay certeza, es que el nuevo CEO será Horacio Marin, actual presidente de exploración y producción de Tecpetrol, que es el brazo petrolero del grupo Techint. Las acciones de YPF subieron como nunca desde el lunes 20, los capitalistas del mundo están mirando con mucho apetito nuestro petróleo. Hay que tener en cuenta que YPF no es una sociedad del Estado, ni es 100% estatal. YPF es una Sociedad Anónima con 51% de mayoría estatal pero que se comporta en el mercado y el país como una empresa privada. Es decir, se va a profundizar la extracción del petróleo vía fracking, offshore, gasoductos, oleoductos, que es igual a decir: se va a vender nuestro mar argentino, más contaminación, más desguace de las economías regionales, más muertes obreras, sismos y consumos irracionales de agua. Una fiesta para las empresas que seguramente tendrán mayores beneficios a través de la desregulación y quita de impuestos. Todo eso va a repercutir fuertemente en los bolsillos de los trabajadores vía tarifazos y aumento de combustibles.

La lucha contra la ultraderecha ya arrancó

Milei forma parte de un fenómeno mundial ultraderechista, fenómeno en el cual a sus primos hermanos, Trump y Bolsonaro, no les fue nada bien. Al igual que con ellos, el accionar de Milei va a generar muchísima resistencia, luchas y movilizaciones. Es clave encontrarnos en las calles de manera unitaria y coordinada como venimos haciendo con la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, que tiene un potencial tremendo para aunar los reclamos en las calles. Con la BFS y la Red Ecosocialista, junto a decenas de asambleas y activistas, estamos llevando adelante una Campaña Nacional Anti-Extractivista que el 4 de diciembre sale a la calle en todo el territorio para decir BASTA DE EXTRACTIVISMO, NEGACIONISTAS NUNCA MÁS. Además, el 8 de diciembre la Red Ecosocialista en todas las provincias del país llevará adelante jornadas de formación sobre la crisis climática, que se traduce en crisis capitalista, su relación con la guerra de Ucrania, con el genocidio palestino y tejeremos una hoja de ruta anticapitalista para enfrentar lo que se venga.

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