lunes, 22 abril 2024 - 12:46

Milei en el Congreso. Relato hipócrita, ajuste brutal, quita de derechos y autoritarismo con decretos y represión

La inauguración de sesiones del Congreso a cargo del presidente Javier Milei, se transformó en una reafirmación hipócrita de un perverso modelo de ajuste brutal mezclado con autoritarismo y represión. También presenciamos la constatación del nuevo tiempo político que vivimos, donde un presidente que gobierna para la minoría más rica jefa de todas las castas políticas, intenta posar como garante de la libertad contra los políticos privilegiados. Mientras desde gradas armadas con público propio y un show montado de aplaudidores seriales, se alentaba al presidente en medio de un Congreso controlado por fuerzas de seguridad y solo personal afín al presidente.  

Desde el primer minuto de su discurso, atacó duramente la herencia recibida, en una mezcla de datos reales, porque efectivamente el gobierno anterior de Unión por la Patria ha sido desastroso para las mayorías populares, mezcladas con elementos de falacias como una supuesta hiperinflación de varios miles de puntos, ajenas a la realidad y al servicio de presentar como baja, una inflación de estos tres meses de su gobierno que roza el 70%.

Es real que la llamada pesada herencia y la decepción causada por el peronismo en el poder, han sido la base de su ascenso electoral. En esa realidad Milei pretende seguir navegando, recordándole a la población de dónde venimos, para ocultar el resultado de un país todavía peor, hacia donde estamos yendo con su mandato.

No nos une nada al gobierno anterior ni tenemos entonces porque justificar una gestión indefendible del PJ y sus aliados atada al FMI y al ajuste empobrecedor. Lo cual no nos impide decir que hoy ya es una excusa del relato libertario, para hacer pasar un ajuste nunca antes visto con intento de cambios estructurales que liquidan derechos sociales conseguidos en décadas de lucha y esfuerzo colectivo.

Esfuerzo para muchos, negocios para pocos

El presidente Milei, de nuevo para buscar comprensión en una población cada vez más cansada de la crisis económica, dice que “cien años de decadencia no se dan vuelta de un día para otros”. Lo que oculta y no dice, es que sus medidas abonan una decadencia aún superior y malarias generalizadas para millones de familias trabajadoras y sectores medios.

Milei le pide paciencia y esfuerzo a las mayorías, pero aplica y defiende un plan económico, político y social ordenado por privilegios económicos para unos pocos que la siguen levantando en pala, mientras quien vive de un salario ve el final de mes cada vez más lejos de su bolsillo.

Hablar de la casta, para no hablar de la realidad

En una parte de su discurso atacó duramente a todos: políticos tradicionales, gobernadores, empresarios, medios de comunicación, sindicalistas millonarios y al poder legislativo y judicial. Y anunció proyectos contra algunos privilegios políticos. Toda una cortina de humo para intentar quedar bien con una población asqueada de los políticos y sindicalistas privilegiados. Desde ya que en la izquierda tenemos una visión super crítica y opuesta a todos estos sectores que hacen parte del privilegiado régimen capitalista decadente de la actualidad.

Pero también sabemos que el discurso hipócrita de Milei intenta aparecer anticasta mientras impulsa el mayor nivel de privilegios y libertades para el sistema financiero privado y fugador de riquezas, para las corporaciones extractivas, para el FMI y para los grandes empresarios esclavistas. Esa casta capitalista quiere quedarse con todas las riquezas del país y Milei gobierna, como perro fiel, para todas ellas. Esa realidad intenta tapar con su discurso anticasta.

La realidad de un país que bajo su corta presidencia llevó la pobreza al 60% la canasta familiar por encima de los $700.000, la inflación arriba de los dos dígitos mensuales, los alquileres impagables y los derechos democráticos cuestionados. Ese país, el real, el que vive cada día el ciudadano o ciudadana de a pie, está fuera del discurso oficialista, a propósito.

En esa Argentina cotidiana millones sufrimos que no habrá obra pública ni trabajo digno, se suspende la construcción de nuevas universidades, no habrá más personal para la salud pública ni habrá Telam para sus trabajadores. Es decir habrá más pobreza, más desempleo, menos derechos democráticos y ningún alimento a los comedores populares. Esa sí es la realidad del país, ausente en el discurso de Milei, no por casualidad.

Decretos y represión, la democracia te la debo

En su crítica a quienes no apoyan “el cambio” el presidente crítico a quienes rechazaron su fallida Ley Ómnibus. Pero el problema central no es ese, sino que desde el Congreso Milei reafirmó su intento de construir un régimen político sesgado por un curso antidemocrático y extremadamente autoritario.

Así dijo entre otras cosas que “Avanzaremos a través de decretos y resortes legales del ejecutivo. No damos marcha atrás vamos a seguir acelerando”. Ahí radica la concepción libertaria, un régimen sin derechos democráticos, ni Parlamento ni nada que obstaculice al menos parcialmente lo que el quiere y necesita: derechos totales para el presidente, para hacer lo que quiera sin que nadie se interponga. Un monarca ajustador, ni más ni menos que eso.  

Por eso presentó como un gran aporte haber firmado “un DNU para devolverle la libertad a los argentinos en vez de cercenarlas”, cuando en realidad ese DNU hoy muy cuestionado en la calle y en el Congreso, es un conglomerado de libertades para una minoría parasitaria.

Al servicio de ese régimen que pretende consolidar, también reivindicó la nueva doctrina de orden público que encabeza a Bullrich con su protoloco antiderechos. Protocolo que, le recordamos, cada vez que organizamos movilizaciones importantes, no pudo aplicar.

Finalmente, y haciendo parte de un salto autoritario, también Milei explicitó su decisión de declarar servicio esencial a la educación para obligar a que si hay paros el 70% tenga que trabajar igual. Y el descuento de cada día de paro al personal estatal. Más antiderechos y más antidemocráticos, no se consigue.

Un lejano 25 de mayo

Milei finalmente, consciente de que lo critica incluso un sector burgués por no buscar acuerdos, se refirió al tema mostrándose escéptico en construir consensos, pero tirando astutamente la pelota en la cancha de la oposición; les propuso 10 puntos y principios libertarios, para firmar juntos el 25 de mayo en Córdoba, los cuales pretende que avancen precedidos por el apoyo a su DNU y a su ley de bases.

Entre esos puntos no hay grandes novedades políticas ni económicas, sino un nuevo intento de darle a una ultra minoría privilegiada todas las libertades quitándole derechos a las mayorías. Así relato entre otros puntos que propone firmar una nueva reforma laboral esclavista, una baja aún más brutal del gasto público contra las necesidades sociales, el saqueo total de nuestros bienes comunes, una reforma política para su propio beneficio, jubilaciones de miseria abiertas a la privatización, reforma tributaria al servicio de los que más tiempo, la inviolabilidad de la propiedad privada de la minoría más rica liquidando los derechos sociales de la mayoría restante y la entrega del país a las potencias del mundo.   

Por supuesto apenas terminó su discurso, ya salieron algunos gobernadores y referentes del PRO orientados por Macri a saludar la invitación al diálogo. Tal vez ahí se esté gestando finalmente un nuevo acuerdo que le intente dar algo, de la fortaleza que hoy no tiene, mientras otros sectores, como el peronismo, opinaron críticamente sobre el discurso. Aunque esa crítica no tiene su correlato en la calle, el lugar donde realmente se decide el futuro. Y en ese lugar estratégico nuevamente el peronismo con sus brazos sindicales y sociales, estuvo ausente una vez más. Mientras la izquierda jugó su rol, como lo hace desde la asunción de Milei. Una izquierda que le molesta mucho al libertario y que se encargó de criticar con falsedades, reiteradas veces en su discurso.

Las calles tienen que desbordar de lucha contra Milei

Mientras Milei hablaba, frente al Congreso asambleas barriales, jóvenes, trabajadores junto a la izquierda repudiaban su discurso y su proyecto. Mientras las “fuerzas del cielo” no se hicieron presentes en el Congreso. Ya horas antes trabajadores, asambleístas y jóvenes estudiantes junto a la izquierda, habían garantizado una jornada importante de molinetazos contra el aumento de los pasajes en el transporte público.

Hay que redoblar urgente ese camino. Vivimos semanas de paros sectoriales de diferentes sectores de trabajadores, de unificadas acciones de movimientos sociales que enfrentan la falta de alimentos, de sostenimientos de asambleas barriales y del sector de cultura y un incipiente ingreso de la juventud estudiantil a la lucha. ¿Quién falta? Como siempre la CGT. Que tiene el despertador puesto en una hora equivocada y deja correr semejante ajuste cuando, lo que hace falta, es no darle oxígeno ni oportunidades a este siniestro personaje que nos gobierna. La necesidad de un nuevo paro nacional activo, de colocar a millones en la calle es urgente, y quien no convoca es cómplice de Milei, no tiene otro nombre.  

Abajo todo su plan. Ni un minuto de tiempo al monarca ajustador

El presidente creído monarca hoy atacó nuevamente no solo a lo que él llama castas, sino también a la izquierda, a los movimientos sociales, a los partidos políticos a quienes quieren desfinanciar para perpetuarse él en el poder y a todos quienes luchamos por derechos sociales y democráticos

Entramos tras el discurso presidencial en un marzo caliente. Este evento de hoy pasará pero la crisis económica y social seguirá su curso y se profundizará. Las luchas sociales seguirán creciendo y el descontento también. Hay que luchar fuerte, apoyar cada reclamo, unirlo, coordinarlo e impulsarlo con fuerza.

Y a la vez, y en forma prioritaria, tenemos que ir construyendo otra alternativa con peso en franjas de masas. Porque de Milei y su proyecto se sale luchando fuerte. Y también abriendo un nuevo camino político, opuesto al libertario y diferente al fracaso modelo peronista. Y es responsabilidad de la izquierda, y del Frente de Izquierda en particular, abrir las compuertas de su frente a la participación activa de miles de asambleistas, sectores de la cultura y de la clase obrera y de la juventud en lucha, para ir conformando un gran movimiento político desde la izquierda y con fuerte peso político y social. Esa también es tarea del presente que proponemos e impulsamos desde el MST en el FIT-U.  

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