Merlo. ¿Nuestras vidas o sus negocios?

Hace dos meses Merlo fue escenario de una noticia insólita. Un colectivo de la línea 236 terminó incrustado en un zanjón en la ruta 1003, afortunadamente no hubo heridos. ¿Impericia? No. Humo. Humo procedente de la quema de residuos practicada por el municipio, mezclado entre la niebla matinal. Sí, acá en Merlo, el municipio, bajo una de sus secretarías, tiene un basural a cielo abierto donde quema basura. Lo que en 2015, bajo el rótulo de Ecopunto, había sido anunciado con bombos y platillos como un centro de tratamiento de material reutilizable, como ramas y escombros, hoy no es más que un basural a cielo abierto, donde cada día, unos cincuenta camiones municipales arrojan residuos de todo tipo. Cuando la montaña se vuelve inmanejable, el fuego se encarga de ella.

Olores nauseabundos, humo irrespirable, abundantes moscas, ratas y otras alimañanas atormentan y enferman a los vecinos de los barrios El Jardín, Los Gómez y Olaechea, entre los cuales esta emplazado el predio. Por lo bajo, los líquidos lixiviados de la descomposición se filtran en las napas hídricas, de las cuales obtienen agua los vecinos. No tienen ni agua corriente ni cloacas. Numerosas enfermedades son comunes allí. Las protestas de los vecinos no se hicieron esperar. Las promesas de saneamiento y de tratamiento resposable de los residuos, en boca de los funcionarios municipales, resultaron puro humo. Lo único que les preocupa es reducir la erogación que implicaría un manejo mas saludable. La salud de los vecinos no entra en sus prioridades.

Tosqueras, la otra cara del negocio inmobiliario

Otra noticia estremecedora había sacudido hace un mes en las inmediaciones de la 1003, esta vez a la altura de Barrio Nuevo. Luego de la conmoción por la desaparición del niño Owen y su padrastro, y tras días de reclamos que incluyeron cortes de ruta, los cuerpos de ambos serían hallados sumergidos en la tosquera de Pontevedra, ver nota: Merlo. El cuerpo de Owen fue hallado en la tosquera

Luego, las movilizaciones se convirtieron en un airado reclamo porque las autoridades hicieran algo con las tosqueras, trampas mortales que ya se han cobrado la vida de muchos jóvenes. Las tosqueras son, en estas áreas del conurbano, la factura de los pasivos ambientales que nos dejan las grandes empresas de obras públicas y desarrolladores inmobiliarios. Compran terrenos a bajo costo por estas áreas y extraen toda la tosca (material firme y terroso que se encuentra por debajo de las napas freáticas) para usar de base o relleno. Por ejemplo, en los countries a la vera de los ríos y arroyos, donde le ganan terreno al valle de inundación.

El gran daño y desequilibrio que provocan en esas zonas es otra gran problemática. Pero por estas zonas y cerca de nuestros barrios dejan las tosqueras, abismos de hasta 50 metros de profundidad, como trampas mortales. Cuando los vecinos le reclamaron a las autoridades muncipales que al menos cercara la tosquera, la respuesta que recibieron fue que eso era una responsabilidad privada. Nuevamente, lo prioritario para ellos es hacer y dejar hacer grandes negocios para el enriquecimiento y los lujos de los ricachones.

Ni hablar de los ríos, como el Reconquista y sus afluentes. Nadie hace nada para controlar los vertidos contaminantes que reciben.

La educación en venta

Por estos días continúa la movilización de la comunidad educativa cercana a la escuela secundaria 17. El edificio histórico, ubicado sobre la avenida Libertador, principal área comercial del distrito, es materia de lucha. De un lado familias, alumnos y docentes en defensa de su escuela, que además está cargada de gran significado; y del otro, sin duda, los negocios inmobiliarios. Toda la supuesta defensa de la educación pública con que se embandera el gobierno, quede en evidencia como una farsa, cuando no está haciendo nada para preservar la escuela, sino todo lo contrario. Lo único que importa son los negocios.

El carácter de clase de una dirección política, mas allá de los discursos, se hace evidente en los hechos. Si favorece a las mayorías eternamente postergadas, o solo garantiza que los ricos y empresarios sigan haciendo sus grandes negocios a cualquier coste. Estamos viendo que cada vez que se cercena alguno de nuestros derechos es para sostener y acrecentar las ganancias y lujos de una élite privilegiada. Basta de esto. Necesitamos cuanto antes fortalecer una opción para las mayorías. Una alternativa política que proponga dar vuelta todo. Salir de la lógica dañina de un mundo para unos pocos.

Desde el MST estamos en esa lucha. Por eso proponemos (r)evolucionar la izquierda, que es la única que propone cambios radicales en sentido anticapitalista. Porque se necesita una izquierda fuerte, abierta, que se anime a disputar el poder. Te invitamos a sumarte a esta causa.

Vico Burgos

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