lunes, 15 agosto 2022 - 18:06

Libertarios. La rebelión de los bufones

Sobrerepresentados en los medios masivos de comunicación. Mucho de teatralidad y cáscara. Detrás del griterío coucheado, la inconsistencia. Envase (bizarro) nuevo, para ideas decrépitas. Vamos a presentar nuestra visión sobre este proyecto reaccionario.

Los períodos de crisis capitalista, las coyunturas de alta polarización intermedias, son recurrentes en esta última etapa histórica. Y a la vez, aunque nada se repite mecánica e idénticamente, hay “tips” de las leyes históricas que gravitan una y otra vez. Por ejemplo, cuando se hay tendencias a la desmoralización con proyectos capitalistas principales, a izquierda y derecha, la propia clase dominante deja correr colectoras políticas destinadas a contener en la órbita del sistema esa desmoralización con los partidos o coaliciones predominantes. El “malmenorismo” es una, como forma de bloquear por izquierda el corrimiento hacia posiciones socialistas de franjas sociales. Pero cuando las contradicciones incluso son más agudas, el propio sistema alienta fuerzas reaccionarias o directamente de ultraderecha. Normalmente también simplifican respuestas políticas, amalgaman identidades y definiciones, para gestionar su propósito confusionista. Así en su momento, salvando distancias históricas, recordemos que Hitler llamó “nacional-socialismo” a su movimiento fascista traficando la idea de “socialismo”, tan presente en la clase obrera alemana. Nuestros confusionistas criollos Milei-Espert, apelan a desopilantes noviazgos conceptuales: “libertarios–capitalistas”, “anarcocapitalismo”. En fin: para presumir irreverencia a ntisistema, apelan a ensaladas ideológicas que los medios masivos propagan de forma generosa.

Los bufones del capital y sus referencias coyunturales

Para definir un proyecto político, los intereses sociales que expresa y defiende, metodológicamente corresponde analizar:

a) Su programa a partir de las referencias que reconoce.
b) La composición de su colectivo.

Pero empecemos por los componentes más destacados del elenco libertario. Arranquemos por la lista de candidatos que postulan para las PASO del mes de setiembre.

Victoria Villarruel: abogada y presidenta del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas, el CELTyV. Esta organización patrocina militares genocidas que actuaron durante la última dictadura. La candidata de Milei plantea que entre 1976 y 1983 no hubo terrorismo de Estado. Los represores que torturaron y asesinaron son “víctimas”. Es candidata a diputada nacional, en segundo lugar, en CABA.

María Fernanda Araujo: preside la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas. Cuadro político del partido NOS, cuyo referente es el carapintada Juan José Gómez Centurión. Este partido propone dictar “una Ley de Pacificación, que permita revisar todos los juicios de DDHH”. Otra vez los genocidas son presentados como víctimas. También candidata de Milei.

Luis Green: fue funcionario del Ministerio de Seguridad con Patricia Bullrich. En 2019 promovía que la policía llevara armas de fuego porque llevar una taser era “mano blanda”. Este esperpento, candidato de Espert, libertario bonaerense.

Carolina Píparo: es la mujer que -a partir de un hecho desgraciado en su vida- se convirtió una activa militante de la mano dura y la represión a la protesta social.

Si seguimos escaneando las listas en el AMBA, seguiríamos descubriendo especímenes de parecido calibre. En resumen: fachos, progenocidas, militantes de la mano dura. ¿Libertarios de qué entonces?

Bufones 2: referencias históricas e internacionales

El movimiento libertario presume de alta consistencia teórica y avanzado fundamento científico de sus planteos. Normalmente, Milei y Espert explican que después de años de batalla cultural se decidieron ahora a dar la batalla política contra el “sistema”. A la vez, junto a referencias más o menos próximas a Menem o Cavallo, con elogios repetidos, alardean nombres de varios autores como fuente ideológica de su proyecto. Nos tomamos el trabajo de investigar y estudiar los 4 o 5 que recurrentemente aparecen
nombrados por estos personajes.

Ludwig von Mises: antimarxista militante, referente de la llamada Escuela Austríaca de economía, fue un adherente crítico del fascismo al que le achacaba demasiado “estatismo”, es decir: lo corría por derecha. Esta luminaria teórica de la dupla Milei-Espert escribía cosas como estas: “No se puede negar que el fascismo y movimientos similares destinados al establecimiento de dictaduras están llenos de las mejores intenciones y que su intervención ha, por el momento, salvado la civilización europea. El mérito que el fascismo ha de ese modo ganado por sí mismo vivirá eternamente en la historia” (Liberalismo, 1927).

Murray Rothbard: fundador del Instituto Mises, negacionista del Holocausto y militante de la extrema derecha del Partido Republicano yanqui. Defensor de la tortura y la venta de niños, ya que decía que “son propiedad de sus padres”. Apologista del Ku Klux Klan. Otro inspirador de la gesta “libertaria”. Ayn Rand: esta filósofa “objetivista” fue defensora del genocidio originario
en EEUU y supremacista blanca. Obviamente, justificadora del genocidio contra el pueblo palestino. Otra fuente de inspiración de los antisistema libertarios nacionales.

Friedrich von Hayek: filósofo y economista. Asesor de genocidas: de Pinochet en Chile y Salazar en Portugal. Su libro “La Constitución de la Libertad”, obra de cabecera del despeinado candidato porteño.

A esto sumemos Trump, Vox y Bolsonaro, y el combo de referencias se completa. Tenemos así el cuadro completo del fundamento ideológico y perspectivas de este proyecto ultraderechista que cobró notoriedad en nuestro país.

Izquierda en revolución, mata libertario

Estos fenómenos “colectora” de las crisis sistémicas no tienen vuelo si los bloquea una izquierda potente. Porque el capital, como régimen social, no tiene ninguna perspectiva para la juventud en términos concretos a la que especialmente apuntan los “libertarios”. Un mano a mano con cualquiera de los más presuntamente serios exponentes de este cambalache proselitista, no resiste la pregunta sobre cómo resolver los problemas acuciantes de nuestra generación: trabajo, vivienda, democracia real o depredación socioambiental. Por eso la tarea política de la izquierda anticapitalista y socialista, consiste en superar todas las taras que impiden su salto como alternativa amplia, fuerte y con capacidad de movilizar e influenciar sectores estratégicos de la clase obrera y la juventud. Nuestro planteo como lista independiente en las PASO del FITUnidad, apunta en dirección a ese debate de orientación, en que la izquierda y nuestra generación se juega todo.

Contrapunto: el anarcocapitalismo y nosotros, socialistas

Aterrizamos un punteo de definiciones programáticas, que permite comparar propuestas sobre los temas clave que atraviesan a la juventud, entre libertarios y nosotros, socialistas.

Primer empleo y régimen laboral: Milei-Espert apelan en este punto a la monserga neoliberal clásica, diciendo que hay que eximir de impuestos a la “producción” (queriendo decir a los capitalistas), para así generar trabajo. Y dicen que una reforma clave es la “modernización” de la legislación laboral, esto es: suprimir todo derecho laboral. La “libertad” de los “libertarios” consiste en la potestad de explotar libremente la fuerza obrera y exprimirla lo más posible.

Nosotros, socialistas, lo decimos clarito: reducir la jornada laboral a 6 horas, repartir el trabajo disponible y todo sin afectar el salario. En síntesis: pleno empleo, salario equivalente al costo de vida, tiempo libre. Lo que afectamos es la ganancia empresaria, sí o sí.

Educación: El credo libertario explica que la educación es un servicio que hay que pagar. Y que, para financiarlo, se requiere intervención privada y arancel. Reivindican el sistema “voucher”, una especie de bono que endeuda a los estudiantes y sus familias. El modelo “chileno”, al final.

Nosotros, socialistas, en este punto no transamos: aumento de presupuesto para educación pública en base a la eliminación de subsidios a las privadas y no pago de la deuda fraudulenta. Además, democratización y co-gobierno con mayoría estudiantil. Y reorientación curricular-pedagógica con perspectiva laica, científica, feminista y disidente.

Salud: Milei-Espert, dicen algo así como el Estado solamente tiene que garantizar “justicia y seguridad”. Todo lo demás, son servicios que se tienen que pagar con el esfuerzo individual. La salud, es otro de ellos. En esto, el modelo es el yanqui y el timorato Obamacare, una especie de herejía sovietizante. Un delirio.

Nosotros, socialistas, categóricos también en esto: desprivatizar, desmercantilizar la salud. Sistema único, centralizado, estatal con gestión de sus trabajadores. La salud, derecho elemental.

Género: Los libertarios son predominantes “celestes”, pro-vidas y heteronormativos. Militantes anti-abortistas, y homofóbicos impenitentes.

Nosotros, socialistas, ya se sabe: feministas revolucionarios, por el derecho a decidir, por el Estado Laico sin concesiones. Por la ESI integral.

Medio-ambiente: el último delirio de Milei, de hace días fue negar el calentamiento global como fenómeno dramático. “No me jodan loco: antes se congelaba el planeta, ahora se quema. Basta”, dijo en un vivo de IG como un bravucón de cuarta. Impresentable. Nosotros, somos eco-socialistas, por otra matriz de producción, basada en generar de forma planificada y democrática lo socialmente necesario, en una inter-acción armónica con la naturaleza y los pueblos. Nuestras vidas, no sus ganancias.

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