Ley de alquileres. El techo, cada vez más alto

El miércoles 22 dictaminó el plenario de comisiones de Diputados sobre la reforma de la Ley de Alquileres. Hubo dos despachos: uno del Frente de Todos y otro de Juntos por el Cambio y otros bloques. No se sabe cuál tendría mayoría cuando se vote. Los puntos clave de ambos y nuestra propuesta.

El despacho del Frente de Todos mantiene en lo esencial la ley actual, modificada en 2020, que no revirtió los problemas. El plazo de alquiler es de tres años y la actualización es anual según el ICL, el Índice de Contratos de Locación que elabora el Banco Central y combina mitad inflación y mitad aumentos de salario.

A su vez, el despacho de Juntos por el Cambio y sus aliados alarga el plazo a tres años y propone que el alquiler se actualice como lo pacten las partes, con un piso trimestral y según la inflación (IPC), los precios mayoristas (IPM) y/o el aumento salarial (IS). Desde ya, en esta sociedad capitalista ese “pacto” no será realmente libre ni justo, sino lo que impongan los propietarios. Por eso todas las cámaras inmobiliarias están más a favor del proyecto macrista.

La novedad es que ambos despachos incluyen beneficios fiscales a los propietarios “para incentivar a que pongan más propiedades en alquiler”: una exención total del Impuesto a los Bienes Personales a los dueños de viviendas para alquiler cuyo valor sea hasta 30 millones de pesos. Encima, el macrismo propone eximirlos del impuesto al cheque y el peronismo plantea exenciones también a las empresas constructoras de viviendas para alquiler…

 FdTJxCMST-FITU
Plazo del alquiler3 años2 años3 años
ActualizaciónICLA pactarSegún ingresos del inquilino
Garantía y subsidio estatalNoNo
Impuesto a la propiedadBajarloBajarloSubirlo a las viviendas ociosas

En realidad, ambos bloques políticos cuidan más el interés de los propietarios y empresarios que el de quienes alquilan. Pero la especulación inmobiliaria no se va a terminar por más privilegios que se ofrezcan. Es al revés: a quienes -aparte de su casa- poseen más de una propiedad para renta, hay que presionarlos para que vuelquen esas unidades al mercado de alquileres y así abaratar los precios. Y hacerlo con un criterio básico de equidad fiscal, para que quién más tiene, más pague: cuantas más propiedades ociosas, mayor suba progresiva del impuesto.

Esta es una de las diferencias clave entre los bloques patronales y nuestra propuesta de alquiler social, en favor de las y los inquilinos. La otra, ausente en los proyectos del macrismo y el peronismo, es que haya garantía y un subsidio estatal variable al alquiler, lo que también resguarda al propietario a la hora de cobrar. Este proyecto de ley lo presentó nuestro dirigente Alejandro Bodart en 2015 como diputado de la Ciudad de Buenos Aires[1].

La crisis habitacional que se vive en nuestro país no se tapa con maquillaje ni retoques: junto a una ley de alquiler social es preciso avanzar en otras medidas más estructurales. Por un lado, una mejora sustancial del plan Procrear de créditos hipotecarios. Por otro, encarar un plan masivo de construcción de viviendas populares que garantice el acceso a la misma y a la vez genere empleo. Para eso el Estado debe volcar fondos suficientes, en vez de seguirle pagando al FMI la estafa macrista. Lo demás es verso.

Julieta Luna y Pablo Vasco


[1] https://alejandrobodart.com.ar/2015/04/09/ley-de-alquiler-social-090415/

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