viernes, 21 junio 2024 - 21:59

La Rioja. Litio: “recurso estratégico”, una mirada desde el ecosocialismo.

En la última sesión legislativa del 2022, los diputados provinciales aprobaron la declaración del litio y sus derivados como recurso estratégico, con un discurso de “el litio para los riojanos”. La noticia, en medio de una acelerada búsqueda del tesoro (blanco), generó gran revuelo en los sectores empresariales pro-mineros y dio pie a un necesario debate con respecto a la producción, utilización y propiedad del llamado “oro blanco”, el litio.

El 15 de diciembre, en el pico del fervor mundialista, la legislatura riojana aprobó la Ley Nº 10.608, por la cual se declara al litio y sus derivados como “recurso estratégico” para la provincia, pero ¿qué significa esto? En primer lugar, el texto aprobado (que al publicarse esta nota espera por la promulgación del gobernador) resalta las “contribuciones a la transición energética” y al “desarrollo económico de la Provincia”, al poner su producción en manos del gobierno y Estado provincial.

Además, declara de interés público provincial al “estudio, investigación, prospección, extracción, explotación e industrialización del litio y a sus derivados y el agregado de valor a los productos obtenidos”. Pero lo que desató la mayor polémica entre los grupos empresariales fue la suspensión por 120 días -con posibilidad de prórroga-, de los permisos mineros aprobados anteriormente, como el otorgado en septiembre del 2022 a la minera canadiense Origen Resource[1].

Hace más de 10 años, en Jujuy se sentaba un antecedente al declarar a las “reservas minerales que contengan litio como recurso natural estratégico” a través del decreto N° 7592-P.-2011 (ver decreto). Sin embargo, en esta oportunidad, la desesperada sed de dólares y el aceleramiento de la carrera por alcanzar el primer puesto entre los países del “triángulo del litio” en la exportación del mineral, parece haber hecho mella entre los círculos pro-mineros y el gobierno de Quintela. El que, en una actitud aparentemente contradictoria, supo mostrarse muy entusiasmado por la obtención de inversiones extranjeras durante su misión comercial de septiembre por Estados Unidos, cuando hoy lo centra más como desarrollo provincial.

El que no llora, no mama… dólares

Si se trata de tocar o interrumpir, aunque sea de manera momentánea, la ganancia empresarial, el berrinche de los capitalistas no se hace esperar. Así lo demostraron las distintas cámaras como la Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y la Unión Industrial Argentina (UIA) que, en sus respectivos descargos[2], manifestaron su preocupación por la reciente ley. Incluso, algunos portales afines a estos grupos llegaron a tildar de “marxista” a la “ley fantasma de litio estratégico y cuasi estatal…”[3].

La crítica consiste en el ya clásico “a, b, c” de la mitología minera: que leyes de este tipo, que arrancan poniendo el recurso inicialmente en manos del Estado, detienen el desarrollo, ahuyentan las inversiones e impiden la generación de nuevos puestos de trabajo, sumado a una larga lista de etcéteras…

Pero lo novedoso es que, cuando se trata del “mineral estrella”, el discurso del lobby empresarial incorpora la contribución del litio a la transición energética y el paso hacia un modelo productivo sustentable.

La UIA afirma que “Argentina cuenta con dos proyectos de litio en marcha que se encuentran en plena expansión de su capacidad productiva: conjuntamente, ambos exportaron por alrededor de U$D 700 millones durante 2022 y generaron más de 8.000 empleos registrados”. Mientras tanto, como destacó Bruno Fortillo (CONICET) en una reciente entrevista en la TV Pública en Chile, tan solo una de las empresas de litio tributó al Estado nacional en el primer semestre U$D 2.200 millones correspondiente al 40% de retenciones dispuesto por la legislación del país vecino. Una distancia escandalosa con respecto al 3% de regalías establecidas por la ley 24.196 de inversiones mineras en Argentina.

Y ni hablar de las denuncias acumuladas el año pasado por el proyecto Tres Quebradas en Fiambalá, Catamarca, por despidos anti-sindicales y condiciones extremas de trabajo que derivaron en el fallecimiento de un obrero y que lamentablemente, lejos de ser un hecho aislado, “es un fiel reflejo de las relaciones laborales en el mundo minero-energético de Argentina”[4].

Ambos puntos reflejan que la utopía de la minería sustentable, para el desarrollo nacional y como solución definitiva para el desempleo en nuestra región, no son más que fantasías mientras nuestros recursos sigan en manos de la misma clase empresarial y política que hace décadas nos contamina, precariza y empobrece.

Billetera mata soberanía: la verdad sobre esta Ley 10.608

Quintela y compañía no se quedaron callados ante la cruzada de los grupos empresariales y salieron a responder, embanderados con un discurso de “litio para los riojanos”. Por su parte el gobernador aseguró que la ley tiene como finalidad que las corporaciones “no se lleven la riqueza, [y que] vuelvan como producto terminado y cueste 100 veces más”.

Mientras el Jefe de Gabinete de la provincia, Juan Luna Corzo, contestó a las críticas de Patricia Bullrich explicando: “Aquí no se desalienta ninguna inversión. Se protegen los intereses de la provincia y su gente. Hay una diferencia muy grande entre atraer inversiones y regalar nuestras riquezas…”.

Ahora bien, ¿la declaración del litio como recurso estratégico impulsada por el quintelismo es sinónimo de soberanía? No podemos negar que es realmente alentador pensar una ley que apuesta por la iniciativa estatal, frente a un recurso clave en el mundo para la descarbonización de la producción. Y que además, pretende avanzar en la investigación y el agregado de valor del producto.

Sin embargo, casos como el aquí analizado, lejos se encuentran de estar verdaderamente detrás de ese objetivo. Antecedentes como el de Jujuy -donde el litio también es considerado como “recurso estratégico”-, demuestran que ese tipo de declaraciones, lo que verdaderamente esconden es una disputa de las elites provinciales por negociar, mano a mano con las empresas, sin intermediarios que saquen una tajada, y así quedarse con una porción más grande de la torta.

Maniobras de este tipo son posibles gracias al andamiaje jurídico heredado del menemismo[5], el que pone en manos de las provincias el “dominio originario de los recursos existentes en su territorio”, impidiendo la posibilidad de establecer de conjunto una política nacional, integralmente favorable para nuestro país. Lo que termina beneficiando a las corporaciones al “negociar por separado”.

Entonces, el pejotismo riojano, como buenos hijos de Menem, lo que busca en realidad es hacerse de las migajas de un negocio, a todas luces pujante. Y decimos “migajas” porque, aunque falta conocer detalles sobre la ejecución de la ley en La Rioja, en el caso jujeño del salar de Olaroz, la empresa estatal (JEMSE) tan solo recauda un 8,5% de lo invertido y lo demás corresponde a las corporaciones transnacionales Orocobre (Aus.) y Toyota Tsusho (Jpn.)[6].

Por lo tanto, ante la pregunta formulada por el senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli, en su nota[7] publicada en Página 12 como respuesta a las críticas del empresariado minero y la oposición diciendo si ¿vamos a regalar el litio?, la respuesta del gobernador riojano sería “no… pero si hay un buen billete, tal vez”.

Entonces, ¿La Rioja necesita del litio?

En los últimos años los salares del norte se convirtieron en la gallina de los huevos de oro frente a la desesperada necesidad de los gobiernos de atraer inversiones, recaudar dólares y satisfacer a los vampiros del norte, el FMI.

Al mismo tiempo, el movimiento socio-ambiental mundial, puso sobre la mesa una problemática verdaderamente necesaria de resolver, el abandono urgente de la matriz productiva petro-dependiente. Así, de forma oportunista los gobiernos y las fuerzas políticas de todos los colores, incluyeron en su agenda la “transición energética” como solución. Para la cual la batería de ion litio, tiene un rol fundamental.

No es casual entonces, que nuestra región se encuentre en el centro de la escena, ya que es indiscutido el potencial de nuestras provincias para contribuir a través de sus prominentes reservas de litio a la construcción de un modelo sustentable. Sin embargo, la transición de la que hablan los gobiernos está lejos de ser la que las comunidades y la naturaleza necesitamos.

Al mismo tiempo que en el NOA el Frente de Todos y la derecha de Juntos hablan de transición energética, en el mar argentino, gobierno, oposición y la justicia le abren las puertas a las plataformas petroleras off-shore. En la Patagonia impulsan el fracking y sirven a Vaca Muerta en bandeja a las corporaciones.

De ese mismo cinismo es parte Quintela, al afirmar: “todas las minas en la provincia de La Rioja tienen dueños, menos los riojanos”. Y a la vez desoye los reclamos que llegan desde Vinchina, en defensa de Laguna Brava, contra la extracción de litio. Y los demás emprendimientos mineros proyectados en la zona, omitiendo tratados internacionales como el convenio 169 de la OIT (Sobre Pueblos Indígenas y Tribales) que contempla el derecho a la Consulta Libre, Previa e Informada (CPLI).

Por eso, aunque en enero afirmaba que “sin licencia social no vamos a hacer nada”, estamos frente a un gobierno que hace y deshace a su antojo, orientado por el enriquecimiento de los funcionarios y no por las necesidades de la gente.

Y que lejos se encuentra de bregar por un modelo de soberanía, como lo demostró en diciembre con la privatización del parque eólico. Un claro ejemplo del mecanismo de enriquecimiento político-empresarial mediante el cual el Estado, originalmente invierte asumiendo los riesgos, hasta que el proyecto logra rentabilidad para ser rematado al mejor postor, que se quedará con los beneficios.

Una propuesta ecosocialista

El litio tiene un valor imprescindible para poder pensar una sociedad pos-fósil, donde definitivamente se deje atrás la petro-dependencia y las energías renovables tomen la delantera. Sin embargo, también es cierto que los métodos implementados para su extracción en Argentina (que son los más “rentables” desde la mirada empresarial, pero no los únicos[8]), son increíblemente nocivos para el equilibrio ecológico de los salares.

Se calcula que una explotación de litio promedio evapora 10 millones de m3 por año, que es el equivalente a la cantidad de agua consumida por una población de 70.000 habitantes durante el mismo período de tiempo, es decir aproximadamente la población de Chilecito, la segunda ciudad más grande de nuestra provincia. A su vez, ese derroche es terriblemente perjudicial para las comunidades aledañas, tal como denuncia la comunidad atacameña de Jujuy, la que en 2017 inició acciones judiciales contra las mineras de litio que operan en sus territorios.

En definitiva, es evidente que en las provincias necesitamos discutir seriamente nuestra contribución para el abandono de los combustibles de origen fósil, para lo que el litio promete ser parte de un menú de variantes energéticas para otra matriz de producción y consumo. Pero esto implica no sólo la declaración de utilidad pública de ese recurso, sino también el control social de las comunidades sobre los bienes comunes, ante un Estado que se encuentra hoy manejado por las burguesías provinciales, asociadas a las corporaciones extranjeras como socios menores.

Porque ningún insumo es potencialmente positivo para pensar la transición energética que necesitamos, mientras esté en manos de la lógica capitalista, la rentabilidad y la ley de valor, que solo nos conduce a malos resultados en materia de preservación ecológica y derechos ambientales.

Como explicó Cele Fierro en su informe sobre la ley de humedales, el litio podría jugar un rol importante en materia de transición energética, pero siempre dentro de una política integral con planificación económica, con la participación democrática de las comunidades y con control social… Y si no es así, el litio no se toca. Por eso, desde la Red Ecosocialista y el MST en el FIT Unidad seguimos luchando en La Rioja y en todo el país contra las políticas extractivistas y ecocidas que impulsan los gobiernos.

Esta lucha es la que durante todo el 2022 llevamos a las calles y que en el 2023 sostendremos y también llevaremos a las calles y las urnas. Porque sólo con un gobierno de la juventud, los trabajadores y las comunidades podemos construir un modelo sustentable, democrático y al servicio de las necesidades sociales. Por eso te invitamos a sumarte a la Red Ecosocialista – MST para dar juntes la pelea.

Martín Fuentes Vega, La Rioja

MST en el Frente de Izquierda Unidad


[1]La minera Origen Resource aumentará las áreas de proyecto de litio en La Rioja”, Radio Fénix (17/09/2022).

[2]No hagáis eso: UIA y CAMARCO advierten sobre la Ley del Litio de La Rioja…”, Club Minero (11/01/2023).

[3]  Litio en La Rioja: Alarmas por una ley fantasma que nadie esperaba…”, Club Minero (04/01/2023).

[4]Trabajar en la minera de litio en Catamarca”, La Nación Trabajadora (2022).

[5]Aunque la legislación es numerosa, identificamos la existencia de una tríada principal integrada por el artículo 124° de la Constitución Nacional, reformada en 1994; el Código Minería, que si bien es muy similar al vigente desde 1887 sufrió importantes modificaciones durante la década de 1990 –impulsadas por el Banco Mundial, al igual que en otros países de la región que adoptaron normativas similares–; y la Ley 24.196 de Inversiones Mineras, sancionada en 1993. Puede observarse que las principales regulaciones vigentes se producen durante los gobiernos de Carlos Saúl Menem (1989-1995 y 1995-1999”. Ariel M. Slipak y Santiago Urrutia Reveco, en “Litio en Sudamérica. Geopolítica, energía y territorio” (coor. Bruno Fornillo). Editorial El Colectivo, 2019.

[6]La empresa jujeña se hace de un 8,5% de las acciones, mientras que el restante 91,5% queda en manos del holding que conforman Orocobre y Toyota, resultando ahora sus participaciones accionarias de un 66,5% y un 25% respectivamente. La empresa provincial carecía de los fondos necesarios para hacer su aporte de capital, de modo que el mismo se realizó a través de un préstamo que le realizó la propia Orocobre”. Ariel M. Slipak en “Geopolítica del litio: Industria, Ciencia y Energía en Argentina” (coor. Bruno Fornillo), 2015.

[7]Argentina tiene los recursos que el mundo necesita, ¿vamos a regalar el litio”, Página 12 (09/01/2023).

[8] En nuestro país se han desarrollado métodos como la “electrólisis de sales” que prescinden de los químicos utilizados en los proyectos del “triángulo del litio”, no consume agua y tiene un bajo costo energético. Además, en instituciones de investigación científica como el Y-TEC, según afirmó recientemente su presidente Roberto Salvarezza, “estamos muy interesados en poder llegar a métodos de extracción directa que eviten la pérdida excesiva de agua”.

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