La “platita” no aparece. Y hay más ajuste para cumplir con el Fondo

Varias notas especializadas en economía han develado que pese a las críticas de Cristina en su reciente carta pública y al lanzamiento del plan “platita” para intentar revertir el resultado electoral, Guzmán sigue achicando el gasto social para ajustar el déficit y está sobre cumpliendo las metas pautadas con el FMI. Mientras Feletti sobreactúa su pelea con los empresarios para intentar morigerar una inflación desbocada, lo cierto es que los ingresos populares siguen achicándose. Es una campaña electoral en medio de un ajuste tremendo para cumplir con el FMI.

Los periodistas, que en estos días han proporcionado las cifras anunciadas por el Ministerio de Economía, hacían chistes tales como “no le cuenten a Cristina estos números”, ya que Guzmán está haciendo lo contrario a lo que la vicepresidenta habría exigido en su carta: poner dinero en los bolsillos de la gente sobre la base de aumentar el gasto social. La derecha hace parte de su campaña las denuncias de que la inflación seguiría aumentando porque el gobierno estaría tirando la casa por la ventana, emitiendo dinero sin parar, para llenar de dádivas a la gente y recuperar la elección. Dos grandes mentiras.

Lo cierto es que según datos oficiales el déficit fiscal primario -es decir, antes de pagar los intereses de la deuda externa- a fin de septiembre era de 1,3% del PBI, contra un 4,5% que, con acuerdo del Fondo, se había pautado en el presupuesto 2021. La carta de Cristina post derrota electoral le reclamaba al ministro que gastara el resto de lo pautado para intentar recuperar la iniciativa. Pero mientras el bono para los jubilados prometido aún se espera, más allá de alguna medida menor como el aumento de las asignaciones familiares para dos millones de trabajadores en blanco, los viajes subsidiados para egresados de Kicillof; mientras se muestran imágenes de intendentes repartiendo bicicletas, algún electrodoméstico, algo de plata para cubrir las tarifas de los servicios, lo cierto es que el plan “platita” hasta ahora solo representa el 0,5% del PBI, unos $ 200 mil millones.

Este reducido 1,3% de déficit, en realidad se podría convertir en superávit si se incluyera el aporte de los DEGs (Derechos especiales de Giro) y los ingresos del Aporte Solidario. Una gran proeza de nuestro ministro de Economía que logró estos porcentajes mientras la mitad de la población está por debajo de la línea de pobreza, los jubilados son los más perjudicados por el ajuste y los comedores populares solo reciben polenta, por mencionar solo alguna de las consecuencias de los ahorros del ministro. De estos números se desprende que Guzmán “habría logrado un superávit en setiembre de $ 291.428 millones” (1).

Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) “el déficit fue del 1,3%. Ese nivel es muy cercano al que se registró en igual período de 2018 y mucho menor al de los años 2016 y 2017” (2). O sea que el gobierno ajustó lo mismo que Macri cuando ya había estallado la crisis de la deuda y mucho más que él en los dos años anteriores. Tanto la consultora Equilibra como los análisis del economista Maxi Montenegro adelantan que el déficit no superaría el 3,5% del PBI al terminar el 2021, un punto menos -$ 400.000 millones- de lo pautado en el Presupuesto.

En su reciente discusión con Cristina, Guzmán afirmó que no se bajó el gasto público ya que el menor déficit se explica por los ingresos del aumento de la recaudación impositiva (por retenciones a las exportaciones e impuestos internos que crecieron por el rebote económico). A estos ingresos deberíamos sumar los DEGs y el Aporte Solidario. La trampa de Guzmán como señalamos en su momento fue no considerar la devaluación del gasto social por el deterioro de una inflación de más del 50% interanual.

Si tomamos que en el 2020 el déficit fue del 6,5% del PBI, los “logros” de Guzmán para cumplir con el FMI se explican porque entró más plata y en vez de mejorar, al contrario, siguió ajustando con todo el gasto social.

Acá muere el relato de Tolosa Paz o de Santoro, de que estamos así por el desastre que dejó Macri y la emergencia de la pandemia. Estamos así por los pagos y acuerdos con el FMI y la voracidad de la ganancia empresaria. Los especialistas dicen que el nivel de actividad económica ya alcanzó y empezó a superar los niveles de pre pandemia; sin embargo, el pozo de la pobreza y la catástrofe social que vivimos sigue empeorándose.

Los “ahorros” de Guzmán (y de Cristina) (3):

  • Las jubilaciones y el gasto social que explican el 60% del gasto total perdieron en septiembre un 17,7% interanual en términos reales (actualizando la inflación).
  • El rubro “Otros programas sociales” (no incluye al AUH) registró en forma interanual la baja de 59,7%, y de esa cifra un 52% corresponden a los primeros nueve meses de este año. Estos números explican porque las organizaciones sociales están todos los días en las calles de Buenos Aires y cortando los accesos.
  • Otro gran “ahorro” fue la reducción al mínimo del “gasto Covid”, tal cual lo reconoció la diputada K Fernanda Vallejos en sus audios “filtrados”. Gracias a la eliminación del IFE y los ATP (subsidios a los empresarios para pagar sueldos), mientras que a septiembre de 2021 lo invertido estriba en un 0,7% del PBI, en igual periodo del año pasado fue del 2,6%.
  • Los salarios públicos bajaron 4,4% en los primeros meses de este año.
  • En términos reales las transferencias a las provincias se redujeron en lo que va del año un 38,8%.

¿En qué gastaron?

Los subsidios a las empresas de transporte y energía ocuparon el 2,2% del PBI, una cifra similar a la utilizada por Macri en 2016. En el Presupuesto 2022 enviado al Congreso, Guzmán pretende bajarlos a un 1,5%, lo cual significará aumentos superiores el 45% en las tarifas desde un comienzo. Empresas de servicios privatizadas que se llenaron de plata con todos los gobiernos, invirtieron lo mínimo y deberían, como proponemos, ser reestatizadas con control de trabajadores y usuarios.

Aumentaron el gasto en obra pública con respecto al 2020, que por la cuarentena estaba planchada. Pero su nivel en el segundo trimestre de este año ($ 142.000 millones) está muy debajo del que Macri tuvo en el tercer trimestre de 2017 ($ 233.500 millones). Y mucho más debajo de lo que se necesita para reactivar la construcción de viviendas populares (3 millones de faltantes) y las obras de infraestructura necesarias para relanzar la economía, que apenas está rebotando al nivel recesivo pre pandemia.

Plata hay

Lejos de los lagrimones de cocodrilo que los candidatos del Frente de Todos lanzan cuando se los interroga sobre por qué no invierten para revertir la catástrofe social en que nos encontramos y nos piden “paciencia” y “esperanzas”, la realidad es que está entrando mucha plata.

Veamos:

  • La recaudación impositiva más ingresos no tributarios aumentaron un 63,9% en forma interanual en términos nominales. Expresando este rebote económico en septiembre, la recaudación del IVA aumentó 81,2%, la del impuesto al cheque el 80,4% y el impuesto a las ganancias el 80,3, en forma interanual y en términos nominales.
  • Los derechos de importación (retenciones) aumentaron un 74,3% y el superávit comercial de septiembre fue de U$S 1.667 millones. Las exportaciones de este mes subieron un 59,8% en sus precios y también un 42,6% en sus cantidades.
  • Finalmente, para dar otro ejemplo, este año se pagarán en total más de U$S 4.000 millones al FMI por vencimientos de capital e intereses de la fraudulenta deuda de U$S 44.800 millones contraída por Macri. Para ello se utilizarán los U$S 4334 en DEGs que debían ser utilizados para los gastos de la pandemia. Los pagos de deuda de este año 2021 superaron hasta el momento en un 20,8% interanual los realizados en el 2020.

Dejar de pagar al FMI y “ajustar” a los grandes empresarios

La campaña electoral parece un gran escenario teatral. Mientras el gobierno le echa la culpa del desastre social a Macri, a la Pandemia y ahora a los empresarios; la derecha de Juntos o Milei habla de achicar el gasto social para reducir el déficit que el gobierno ya redujo, aunque no lo reconozca, en forma récord.

En los debates de estos días se pelean por cómo evitar que los precios suban, mientras Fernández, al contrario del discurso “combativo” de Feletti, acaba de prorrogar las exenciones fiscales de Tierra del Fuego en beneficio de trece grupos económicos, entre los que se encuentran aportantes a las campañas del Frente de Todos y el ex ministro macrista Nicolás Caputo. Todos avalan que Guzmán cierre lo antes posible con el FMI.

Así no hay salida. Solo cortando esta sangría que significa pagar la fraudulenta deuda externa y destinar fuertes impuestos a las enormes ganancias de los grandes grupos empresarios de este país se podrá lograr la recuperación de los salarios, las jubilaciones y los planes sociales y frenar definitivamente el aumento de los precios que se come día a día los magros ingresos de la población.

Por eso, te invitamos a acompañar al MST en el FIT-U a respaldar todas las luchas de los trabajadores y sectores populares, y el próximo 14 de noviembre a votar las listas del FIT Unidad.

  1. Datos aportados por Carlos Manzoni, en la Ed. Impresa de La Nación del 22/10/2021
  2. Ídem
  3. Datos del artículo Se impone la mete de déficit fiscal Guzmán/FMI sobre la que reclama CFK: ¿y después del 14-N?”, publicada en la web de PLANM el 22/10/2021

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