viernes, 19 julio 2024 - 09:00

Inauguración de La Feria Internacional del Libro. Las Industrias culturales en pie de guerra contra Milei

En los discursos inaugurales de la 48º Feria Internacional de Libro se escucharon fuertes críticas al ataque que Milei lleva adelante contra la cultura, la educación pública y el pueblo en general.

El inicio de la feria se enmarca en un momento de fuerte convulsión con la masiva marcha federal educativa en defensa de la universidad pública y a la vez, una decisión del gobierno de sacar el apoyo del Banco Nación al evento y no poner un stand propio de la Secretaría de Cultura.

Marcada de Cancha

El titular de la Fundación el Libro, Alejandro Vaccaro, uno de los mayores representantes de la industria librera expresó en que momento se abre esta feria al comenzar su discurso “La abrupta pérdida del poder adquisitivo de amplias franjas de la población, 90 % aproximadamente, el excesivo aumento de los alimentos y de todos aquellos productos de primera necesidad, tornan el consumo en cualquiera de sus formas, en un lujo que muy pocos se pueden dar.”

Para luego expresar la crítica a las medidas en tema cultura que se vienen llevando adelante “Las medidas que se han tratado de implementar son ataques al corazón de la cultura por eso expresamos con todas nuestras fuerzas y decimos:

NO al cierre del Fondo Nacional de las Artes

NO al cierre del Instituto Nacional del Teatro

NO al desguace del Instituto Nacional de Cine INCAA

NO a la derogación de la ley N° 25542 de Defensa de la Actividad Librera

NO a la negativa a comprar algo más de catorce millones de manuales escolares por parte del Ministerio de Capital Humano, que iban a ser entregados a las escuelas públicas, con el pueril y risueño si no fuera trágico, argumento: “porque no hay tiempo”. Hago mención que la selección se hace en forma transparente por comisiones evaluadoras provinciales, precedidas por una comisión evaluadora Nacional.

SI a la Universidad Pública Gratuita e Inclusiva.”

Luego de todos estos puntos expresó su rechazo a la presencia de Javier Milei en el Feria y al decir “Su presencia en la Feria, vidriera extraordinaria, implica una serie de erogaciones también extraordinarias, que la Fundación El Libro no puede afrontar. Se lo digo con una mano en el Corazón: NO HAY PLATA. Por lo tanto, todo lo atinente a su seguridad y de la gente que concurra a su evento correrá por su exclusiva cuenta, o lo que es peor, será un gasto extra para el Tesoro Nacional.”

Una invitación a la reflexión

El discurso final de esta apertura estuvo a cargo de la escritora Liliana Heker quien se preguntó al comenzar su discurso: “¿tiene sentido celebrar esta nueva emisión de la Feria del Libro en un país en el que día a día crecen la pobreza y la indigencia, hay millares de despidos sin fundamento, la salud y la educación pública están en emergencia, la obra pública fue cancelada, nuestras universidades son desfinanciadas al punto de correr el riesgo de cerrar sus puertas, la investigación científica y tecnológica y el ejercicio de la ciencia y la tecnología están siendo devastados, toda institución o medio que favorece el desarrollo y la difusión de la cultura ha sido desvirtuado o borrado, se entregan nuestras riquezas naturales y el Estado parece ausente aun en caso de epidemia? Confieso que más de una vez una noticia de último momento hizo tambalear este texto mío aun antes de que empezara a darle forma.”

Liliana explicó la importancia de la cultura y la lectura “Teatro Abierto fue una presencia muy fuerte durante la dictadura, y el Teatro Comunitario, una expresión luminosa en la crisis del 2001; no vamos a resignarnos al silencio, de eso no me cabe duda. Pero lo que quiero reivindicar hoy es una actividad aún más hermosa y democrática que la creación: quiero reivindicar la lectura.” “Y hago extensiva esta lectura múltiple a quien asiste a la puesta de una obra de teatro y a la exhibición de una obra cinematográfica, y también a quien observa una obra pictórica o una escultura o una fotografía artística. La obra de arte, en suma, nos convierte en espectadores-lectores agudos. Nos enseña y nos conmina a leer, no solo cada obra en sí; a leer cualquier dato de la realidad, por encubierto o indeseado que ese dato sea.”

La cultura esta en nuestro ADN es parte de la identidad argentina y nuestros artistas, creadores de los que nos sentimos orgullosos. Como expresá la escritora: “En nuestro país, en suma, el libro importa. Y ese es un dato nada desdeñable acerca de cómo somos. O de cuáles son nuestras posibilidades. Y no es el único dato. El movimiento teatral argentino es excepcional, nuestro cine es valorado acá y en el exterior, nuestros científicos son requeridos y admirados en todo el mundo, hay una literatura notable y, doy fe, siguen apareciendo año tras año nuevos y valiosos escritores, nuestros humoristas son de primer nivel, tenemos músicos y letristas admirables, numerosas editoriales y revistas independientes que se hacen a pulmón, y que, en las buenas y en las malas, publican un material de primer nivel. Pero no solo eso: es notable el sentido del humor popular, que se puede palpar en cualquier calle o en cualquier colectivo, y que muchas veces nos salva de la desesperación; milagrosamente persiste el hábito de encontrarnos en un café solo para conversar, seguimos manejándonos para arreglar lo que haga falta con un alambrecito.”

En el marcó de un ataque brutal, es difícil comprar hoy un libro, pagar una entrada de cine o de teatro. No quieren que el pueblo disfrute de sus propias creaciones, no quieren que nos conozcamos para seguir sometiéndonos. Y es que, el mayor adoctrinador es el gobierno de Milei a través de su búsqueda de dejarnos pobres y brutos, pero no se lo vamos a permitir.

Pedro Pallero

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