miércoles, 24 abril 2024 - 17:12

Hospital Masvernat. Cuando la salud y sus trabajadores no son prioridad

Hace más de veinte días en el Hospital Masvernat de Concordia (Entre Ríos), se viene desarrollando una lucha de 70 trabajadores que están peleando por el reconocimiento de sus derechos laborales. Un caso que ejemplifica la precarización laboral que viene llevando adelante el gobierno de Gustavo Bordet en la provincia. Sin respuestas alguna de parte de las autoridades del hospital como de la dirigencia política, los trabajadores decidieron realizar un acampe en el mismo hospital donde pasan sus días, luego de la jornada laboral, para esperar una respuesta ante tanta desidia.

Hace tres días, en la visita de Alberto Fernández a la ciudad de Concordia, por la inauguración de la misma como nueva capital de la provincia, los trabajadores del Masvernat se acercaron para ser escuchados. La respuesta fue la represión de la policía, una muestra clara de cómo el gobierno nacional, como el entrerriano, tratan a la primera línea.

Para conocer más del conflicto conversamos con Ángel Gómez, trabajador del servicio patológico del hospital.

¿Cuándo y por qué surgió el conflicto?

El conflicto surgió hace cinco meses atrás, cuando todo el personal se estaba dando cuenta de la injusticia que vivimos en el hospital. Hace cinco meses atrás, nosotros cobrábamos $10.500 en plena pandemia. Nos organizamos los que estábamos en desacuerdo con este nivel de precarización y decidimos ir a la casa del gobernador en tres ocasiones, una vez a la municipalidad de Concordia para que nos atienda el ministro, y dejamos nuestros reclamos por las vías institucionales, pero no hemos tenido ninguna respuesta.

A medida que iba pasando el tiempo, los directivos del hospital Masvernat, Miguel Ángel Ragone (director) y Raúl Curbelo (Ex contador del hospital), nos empezaron a adelantar, a “regalar” $2.000 más por mes. Pero siempre nuestra pelea fue por la estabilidad laboral, queremos un sueldo digno.

¿Cuáles fueron sus condiciones de trabajo a lo largo de este año donde existió la pandemia del Covid-19?

Las condiciones de trabajo durante este año, en medio de la pandemia, fueron muy malas. No teníamos insumos. Nos hacía proteger con un camisolín del quirófano y con guantes comunes. Por cuenta propia, a medida que íbamos conociendo los cuidados que necesitábamos por asesoramiento, nos hicimos de los equipos que necesitábamos.

Yo estoy en servicio patológico, en la recolección, es un área en pésimas condiciones donde no tenemos un baño, un lugar donde estar y siempre estamos con la basura en constante riesgo. Tengo compañeros, que también trabajan de manera informal, en negro, que se contagiaron de Covid – 19 que quedaron afectados de la vista. Otro compañero que se encuentra en el área de pediatría, producto del poco resguardo que nos brindan, también se contagió.

Se trabaja con miedo, porque sabemos a lo que nos enfrentamos y no tenemos un cuidado por parte de nuestro lugar de trabajo. El supuesto bono de $5.000 nunca llegó, tampoco un premio, absolutamente nada.

¿Cuál ha sido la respuesta que tuvieron de las autoridades políticas?

De las autoridades políticas no hemos tenido respuesta alguna, nunca se hicieron presentes, nunca nos mandaron ni un comunicado. Estamos sorprendidos del gobierno que tenemos, siempre se llenan la boca diciendo que la salud en la provincia está bien, que es una prioridad, pero la realidad es que nosotros somos 70 trabajadores en negro. Obligándonos, para que se reconozcan nuestros derechos, a pasar las fiestas acampando en el hospital y pasar más de veintitrés días de resistencia.

¿Qué rol juegan los sindicatos que están en el hospital?

Tenemos dos gremios en el hospital, UPCN y ATE, los dos gremios hicieron oídos sordos durante diez años. No nos acompañan y tampoco sacan a la luz este reclamo genuino. Nosotros tuvimos que acercarnos a una sucursal de la CGT para ver de qué manera continuar la lucha, debido a que ellos estaban participando de un reclamo similar con trabajadores municipales que se encuentran precarizados.

¿Qué fue lo que sucedió el 21 de diciembre cuando le quisieron entregar su petitorio a Alberto Fernández en su visita a Concordia?

Nosotros fuimos a las siete de la mañana a llevarle el petitorio al presidente. Queríamos ver si nos podíamos acercar, fuimos todos uniformados con la vestimenta del hospital y nos pusimos al lado de una mesa con sanitizantes, alcohol en gel, para pasar desapercibidos. Todo esto para tener una respuesta, pero cuando se dieron cuenta nos sacaron corriendo, nos atravesaron patrulleros y nos hicieron una requisa violenta. Nos revisaron el auto, fue una situación muy fea.

Cuando vino el comisario nos hizo trasladar a la jefatura, nos tuvieron tres horas retenidos, desnudos en una pieza y maltratándonos verbalmente. Solamente cuando vino el abogado del sindicato que nos está dando una mano nos largaron enseguida.

¿Cómo piensan continuar la pelea?

Vamos a ir hasta las últimas consecuencias, no nos vamos a levantar del hospital. Sabemos que está muy complicado y que todos nosotros estamos pobres, no nos ayuda la situación económica, pero no podemos dejar el hospital. Si lo hacemos nos van a terminar echando.

Hoy, nosotros, a pesar de estar encadenados en el hospital, seguimos cumpliendo con nuestro horario de trabajo. Cada compañero que está en la lucha cumple con su turno laboral y después se suma nuevamente a la protesta. Queremos nuestros puestos en blanco, formal, queremos cobrar en blanco, todos los derechos que tiene un trabajador titular. Somos 70 trabajadores en negro, la mayoría con diez años de antigüedad, el que menos tiene es alguien que entró hace cuatro años al hospital. Si no peleamos ahora esto no va a terminar, y es una injusticia que queremos terminar, que se da por la corrupción misma que hay adentro del hospital.

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