martes, 16 julio 2024 - 06:59

Excepcional superávit financiero de febrero. Brutal recorte a las jubilaciones y subejecución de partidas

El ministro de economía Luis Caputo anunció un importante superávit financiero para febrero, con altas cifras que completan un bimestre excepcional que no se repite desde el año 2011. El secreto de semejantes cifras, en una economía en retroceso, son un brutal ajuste presupuestario de las jubilaciones, la baja del gasto y subejecución de partidas, en particular de los subsidios a la energía.

Muchos economistas liberales, como Marina Dal Poggetto han señalado la imposibilidad de seguir por este camino, sin embargo, el ministro de Milei parece querer avanzar a todo o nada en el plan de “déficit cero”. El resultado de esta avanzada de la gran burguesía se definirá en las calles y las luchas.

En estos días el gobierno envió al Parlamento una nueva ley Ómnibus y un paquete fiscal en forma separada y pretende condicionar su “auxilio” financiero a las provincias a que los gobernadores, que ya están implementando fuertes planes de ajuste en sus territorios, terminen acordando las necesidades planteadas por el gobierno en el nuevo paquete de leyes enviado en la nueva Ley de Bases, para lo cual diseñó el conocido como “Pacto de Mayo”.

Conocer los detalles del brutal ajuste implementado por Milei en estos meses nos da una idea de hasta dónde está dispuesto a avanzar en su agresión a los derechos de la población trabajadora para cumplir con las multinacionales y el FMI.

De acuerdo a la información vertida por el Palacio de Hacienda el superávit primario del mes de febrero alcanzó la cifra de 1,2 billones de pesos, mientras que el resultado financiero arrojó un saldo positivo de $ 338.112 millones. Si tomamos las cifras del primer bimestre del año, el superávit primario superó los 3,2 billones de pesos -equivalentes al 0,5% del PBI- y el resultado financiero acumulado fue de $ 856.520 millones.

¿Qué significan estas enormes cifras?

El resultado primario surge de comparar los ingresos del Estado (por ejemplo, los impuestos) con los egresos (los invertido por el Estado en un periodo en Educación, Salud, Jubilaciones, Obra Pública, inversiones y subsidios estatales, sueldos de los empleados públicos, etc.). En el resultado financiero se incluye el gasto por el pago de la deuda del país.

Para tener una idea de la meta buscada, el FMI exigía, en el acuerdo firmado con el organismo, que para el 2024 se alcanzara un déficit del 0,9% del PBI del resultado primario. Milei con su política de “déficit cero” pretende reducir 5 puntos del PBI – 3% del déficit primario más 2% del financiero-. Una cifra tan grande que, como se ufana nuestro presidente liber facho, no se logró en ningún ajuste de una economía de un país hasta ahora.

Las herramientas que uso Caputo para semejante “ahorro” son, por un lado, una inflación galopante que licúa (la famosa licuadora) el gasto del Estado y por otro, el congelamiento y subejecución de partidas, ya que el presupuesto que ejecuta el gobierno es el correspondiente al año 2023 y el año pasado la inflación anual fue del 211,4% según el IPC. Por eso, por ejemplo, a las Universidades, no le alcanza la plata presupuestada –al no actualizarse la partida-, sino para unos pocos meses y las propuestas de actualización son miserables.

Las mayores reducciones de las erogaciones del Estado en este bimestre correspondieron a las jubilaciones y pensiones (que representan un 43% del gasto primario). Sumando los bonos discrecionales compensatorios perdieron un 34,8% interanual (descontando la inflación). Justamente el Fondo siempre exigió en este aspecto un ajuste mayúsculo y el tándem Milei – Caputo lo está ejecutando con creces y sin ningún disimulo.

Luego le siguen gastos del Estado, entre los que, según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (Asap), se destaca la no ejecución del pago de subsidios energéticos. El Ministerio de Economía apenas ejecutó el 8,2% del presupuesto que tiene asignado, lo que se explica por los escasos fondos girados a Cammesa para que liquide a las proveedoras de energía la diferencia tarifaria que cubren los subsidios.

Según Asap, lo que si aumentó y mucho fueron los gastos destinados a pagar los “servicios de la deuda pública”. Entre estos pagos de deuda deben contabilizarse la que tenemos con los buitres del FMI, bonistas y acreedores internacionales. Para ellos no hay recorte.
Milei: “El déficit cero no se negocia”

El superávit financiero del bimestre se logró pese a una caída interanual del 6,3% de los ingresos totales, algo que va en línea con la retracción económica que estamos atravesando. Por eso la reducción del gasto primario del Estado fue récord, 36,4% interanual total. “La segunda mayor variación interanual real de los últimos 30 años”, sentenció Nadín Argañaraz, director de Iaraf.

“Entre obra pública, subsidios, transferencias discrecionales y jubilaciones, explican el 76% del ajuste del gasto”, precisó, en tanto, el economista Salvador Vitelli. Entre los recortes es significativo además la reducción en el pago de salarios (11,6% real), la compra de bienes y servicios y los gastos de capital (que prácticamente desaparecieron). El Potenciar Trabajo perdió en este bimestre el 70% de su valor real.

Se viene más ajuste

Si tomamos el conjunto de los números de este bimestre, según la Administración Pública Nacional, encontramos que, si tomamos en cuenta “el gasto devengado, es decir el del momento en que se genera la obligación del pago, en febrero hubo un déficit financiero de unos $294.000 millones”. Además, según la Tesorería General de la Nación, en enero “la denominada deuda flotantes subió en $ 505.000 millones”. Esto indicaría que se están atrasando en el cumplimiento de obligaciones del Estado.

El economista Gabriel Caamaño Gómez, de la consultora Ledesma, luego de señalar, para La Nación, la contribución del Bopreal (bono en dólares emitido para el BCRA para los importadores) y la fuerte suba de las rentas de la propiedad, en los resultados de febrero, señala que este resultado “contundente y positivo”, (…) “que tiene mucho factor transitorio y suba de impuestos”, (…) hace “necesario que no se demoren con los ajustes de tarifas y reducciones de gasto explicitas necesarias para hacerlo permanente y revertir la suba del impuesto PAIS”.

En resumen, se viene el super tarifazo (aunque lo vayan estirando un poco para que no rebrote aún más la inflación mensual) y muchos más recortes en el Estado para cumplir con el plan de Milei y la gran burguesía.

  1. “Con una fuerte baja del gasto, el Gobierno logró superávit financiero en febrero”, La Nación 15/03/2024.
  2. Idem
  3. Datos de “Superávit fiscal en el bimestre”, Página12 16/03/2024.
  4. “Cuentas públicas: Gobierno anunció que en febrero hubo superávit financiero por segundo mes consecutivo”, Ámbito Financiero 15/03/2024.
  5. “Con una fuerte baja del gasto…)

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