sábado, 13 julio 2024 - 00:09

El Partido Comunista en su defección. Apoyar a Massa frente al “avance de la derecha”

Con motivo del 10° campamento de la Federación Juvenil Comunista, celebrado del 19 al 23 de enero en Córdoba, ElDiarioAR entrevisto a Mauro Haddad, actual dirigente de la Juventud del PC. Sus declaraciones pintan de cuerpo entero el derrotero de la «Izquierda en el frente de Todxs» y que, pese a las críticas que esbozan sus dirigentes, no están dispuestos a sacar los pies del plato.

Es importante analizarlas para alertar a los desprevenidos y a todos los luchadores de a pie y honestos compañeres, que creyeron que el FdT venía a cambiar las cosas y que quieren luchar por mejorar la situación de lxs trabajadores, el medioambiente, o de la juventud. Cada vez queda más en claro que el Partido Comunista no solo renunció a la lucha por el socialismo y ya no lo esconde, sino que propone un camino que nos lleva a la derrota.

«En los últimos 30 años cambió el trabajo, cambió el modo de producción y las relaciones laborales. Cambió el barrio, cambió la sociedad, los chicos no juegan más a la pelota en la plaza, no van más a buscar a sus amiguitos para jugar en la plaza, eso cambió. No podemos ver la realidad del siglo 21 solo con el Manifiesto Comunista de (Karl) Marx o de (Vladimir Illich) Lenin. Nuestra visión del mundo, fundada en el marxismo-leninismo; sigue siendo la lucha por una nueva sociedad más equitativa, más solidaria; donde la fraternidad propia de esta tarea militante nos lleva, en la diaria, en la cosa cotidiana, a construir un futuro mejor”.

Mauro intenta justificar la política del PC renegando del marxismo por ser supuestamente “anacrónico”. Afirma que en los últimos 30 años cambió el modo de producción y las relaciones laborales. No sabemos cuál es la base teórica de semejante afirmación. El modo de producción sigue siendo el modo capitalista, y su jefa política, CFK, lo reivindica así cada vez que tiene oportunidad.

Es cierto que el mundo cambió en los últimos 30 años, como cambió en los últimos 50, y como cambiará en los próximos 20. El marxismo no es una receta universal, ni un dogma. Es un método científico para interpretar la realidad y como está se desarrolla al servicio de su transformación. Nada tiene que ver con analizar la realidad actual desempolvando viejos esquemas. Por eso el dirigente, sobre el final, de manera vaga, reivindica la necesidad de pelear por una nueva sociedad, equitativa y solidaria, que como no es el socialismo, nos sabemos cómo es, ni como lograrla.

Mas adelante en la entrevista, se refiere a Latinoamérica. No ahorra elogios para la «época dorada» del progresismo y se refiere a Lula, Mujica y Evo Morales. Sobre el presente elige referirse a Chile para pedirle a los chilenos que tengan paciencia con Boric.

«Quizá los chilenos quisieran cambios más rápidos; pero a veces las sociedades van más lento. Acá en Argentina, la Ley del Aborto tardó años en aprobarse.»

Así se esfuerza en cubrirle la espalda al PC chileno, que cuando millones se movilizaban en Chile protagonizando una revolución que dejó decenas de fallecidos frente a la represión, exigiendo el «Fuera Piñera» y la reforma de la Constitución, salió al rescate de las institucionalidad heredada del pinochetismo. Ahora le pide mesura a los que arriesgaron su vida por un cambio de fondo en Chile, y que empiezan a darse cuenta que no vendrá de la mano de Boric.

Poniendo la mira sobre Argentina, consultado por Massa y su posible candidatura reconoce: «Es cierto, integramos el Frente de Todos, y a diferencia de los procesos como en Uruguay, Brasil o Chile, acá no tenemos ningún Ministerio. No está dicho, no está confirmado que Massa sea el candidato del Frente de Todos. No vamos a caer en el posibilismo de Massa candidato, queremos una candidatura con un programa popular. Pero como decía (Antonio) Gramsci, ‘el único modo de predecir el futuro es organizarse y hacer que eso que quieres, ocurra’. Para nosotros Massa es la Embajada (de EE.UU.), como también lo fue Alberto. Pero reitero, del otro lado está el neofascismo, hay una derecha que ya no oculta su neofascismo. (Horacio Rodríguez) Larreta es Macri y (Patricia) Bullrich es Macri; que es el negacionismo del genocidio de la dictadura, entre otras cosas»

Llama la atención que lo primero a lo que se refiere sobre el FDT es que no fueron reconocidos con un «ministerio» a diferencia de sus pares de Uruguay, Brasil y Chile. Parece ser secundario que el FDT haya incumplido su contrato electoral, que haya privilegiado los intereses de los grandes grupos económicos, que haya respaldado el acuerdo con FMI de Macri, que reprima la protesta social, que ajuste al pueblo trabajador y a los desocupados, etc. El problema es que no le dieron los cargos políticos que creen, les corresponden.

Afirma que Massa no es su candidato preferido. Ya que no encarna un «programa popular». No sabemos cuál es ese programa, porque no menciona ninguna propuesta concreta y útil para sacar a las mayorías populares de su penosa situación. De todas maneras lo que si deja claro es que si el candidato fuera Massa, a quien define como (el candidato de la embajada de EE.UU.) habrían de tener que acompañarlo porque la otra alternativa es la derecha «neofascista». A este punto es muy difícil diferenciar al Partido Comunista de La Cámpora.

Lo cierto es que apelan a la mismas falsas fundamentaciones. Sobredimensionar las fuerzas del enemigo para justificar que nos debemos unir todos, en este caso, posiblemente, encolumnados detrás del candidato de la embajada yanqui. Esta política es un camino asegurado a la derrota. El Frente de Todos es incapaz de resolver las demandas de las mayorías populares. No logró crear empleo, no combate la pobreza, no aumenta los salarios, no garantiza vivienda etc. Tiene límites para resolver la crisis y son los de el sistema capitalista. Es como consecuencia de su inevitable fracaso, que se fortalecen las alternativas de derecha, que se postulan para alternar con el FDT.

La tarea de la izquierda no puede ser la de secundar un proyecto que va a fracasar y que ataca permanentemente a los trabajadores. Es criminal generar falsas expectativas en miles de activistas que quieren cambiar las cosas positivamente. Lo que urge hacer es construir un gran polo alternativo que agrupe a toda la izquierda política y social bajo un programa anticapitalista. El único programa que puede resolver las demandas del pueblo. Interviniendo permanentemente en las luchas de lxs trabajadores, la juventud, las mujeres, el medioambiente, etc. Convocando a miles de luchadores de todo el país.

Estamos en un cruce de caminos. O desde la izquierda estamos a la altura y nos ponemos manos a la obra. Avanzamos en una mayor unidad, y desplegamos toda nuestra fuerza en la lucha de lxs trabajadores y en la disputa electoral o se impondrá el camino de todos los partidos que defienden el sistema, entre los cuales se encuentra hoy el Partido Comunista.

Ese camino es el de un ajuste brutal sobre la clase trabajadora, la reforma laboral, la reforma jubilatoria, la entrega total de nuestra soberanía y nuestros recursos naturales. Es el camino de la derrota, y es también el camino de Massa.

“Hoy el posibilismo nos dice que el candidato debe ser Sergio Massa y nosotros y amplios sectores del Frente de Todos planteamos que hay que seguir dando el debate. Y el cambio está en lo cotidiano, hay que cambiar en las pequeñas cosas, hay que intervenir, y como dicen los pibes, ‘mandarse’, con un programa”.

El debate que el PC, pero también el PCR y otros grupos de la «izquierda en el FDT» dicen dar hacia dentro de la coalición de gobierno no ha dado un solo resultado positivo en años. Ha sido un fiasco tras otro que se debe revisado. Esta organización ha retrocedido, en la misma proporción que se fortalecieron los sectores más conservadores y de derecha del Frente de Todxs

A aquellos militantes honestos, que los hay por miles, los llamamos a romper con el FDT y los convocamos a hacer una experiencia en común, luchando por un proyecto que se proponga trabajar para que la izquierda se supere a si misma, dispute poder y se convierta en una alternativa para millones, partiendo de fortalecer al FIT Unidad.  Para llevar adelante un programa socialista, que empieza por romper relaciones con el FMI y avanzar sobre los intereses de los grandes capitalistas de nuestro país. Requisito necesario para resolver la crisis y empezar a concretar las demandas de mayorías populares. Para eso, los invitamos a organizarse en el MST y el Frente de Izquierda Unidad.

Juan Russo

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