lunes, 4 marzo 2024 - 21:46

De regreso de su visita a Estados Unidos. Milei pronosticó 24 meses de estanflación

Luego de que la comitiva encabezada por Javier Milei completara su breve vista a la potencia del norte con entrevistas con altos funcionarios del Departamento de Estado, el FMI y el Tesoro norteamericano, el presidente electo ratificó una dura política de ajuste para “estabilizar” la economía. Al hacerlo confirmó las políticas de entrega y sumisión a los dictados del amo yanqui y sus multinacionales, con las que despertó grandes elogios de los interlocutores imperiales. Vienen días de resistencia y duras luchas.

Entre las distintas reuniones de esta breve gira de “presentación”, las realizadas en el día de ayer fueron quizás las de más alto nivel e importancia. En primer lugar, la reunión que Milei sostuvo en el ala Oeste de la Casa Blanca con el Asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan y con su principal asesor para América Latina, Juan González. En esta entrevista el futuro mandatario fue acompañado por su hermana Karina, Santiago Caputo, sus confirmados jefe de Gabinete Nicolás Posee, ministro de Economía Luis “Toto” Caputo y el nuevo embajador argentino en Estados Unidos, el empresario Gerardo Werthein. Como en otras gestiones, estuvo también presente el embajador yanqui en la Argentina, Mark Stanley.

Milei declaró a la prensa luego del evento: “Estamos muy satisfechos y muy contentos. Hemos hablado de las situación económica y social de la Argentina en este momento y también hemos hablado de lo que será el nuevo encuadre internacional de la Argentina dentro de las naciones que respetan la libertad”, una lista de países al frente de la cual se encuentran Estados Unidos y el Estado genocida de Israel. Luego de semejante acto de amor, los representantes imperiales respondieron la gentileza: Sullivan reseteó las relaciones bilaterales, encaminado una agenda con el FMI e incluso habló de “extender el financiamiento”, según lo consigna el corresponsal de La Nación, Rafael Mathus Ruiz[i].

Haciendo uso de su nuevo pragmatismo, el mandatario electo pareció, como señalan varios periodistas, tomar distancia de varias posiciones de Donald Trump y según los analistas no tendría problema en sintonizar con algunos perfiles de la administración de Biden, como la defensa de los derechos humanos o el cuidado del medio ambiente. Cambios menores posibles a su relato de campaña si la ocasión lo amerita. Total, solo tiene que aprender a imitar el relato del mayor violador de derechos humanos en el mundo, que es justamente Estados Unidos, y al principal sostén de este sistema que esta envenenando el planeta.

Los otros encuentros importantes estuvieron a cargo de Posse y Toto Caputo. Primero se entrevistaron con representantes del Tesoro y luego fue la cita con los funcionarios del FMI. A esta última reunión asistieron Gita Gopinath, la subdirectora gerente del FMI; Rodrigo Valdés, director del Departamento del Hemisferio Occidental; Luis Cubeddu subdirector, Ashvin Ahuja, jefe de la misión para Argentina y Ben Kelmason, representante del Fondo en el país.

Un posible encuentro entre Milei y Kristalina Georgieva no pudo concretarse por estar esta última de viaje. Sin embargo, la directora gerente ya tuvo con el futuro presidente una conversación virtual en la que habría tratado “la apertura del cepo y la unificación cambiaria, el ajuste fiscal inmediato y el de mediano plazo, con eje en la reforma del Estado, la modernización del mercado laboral, y cómo resolver los desequilibrios en el balance del Banco Central y abordar el frente inflacionario”[ii]

No es casual entonces que la directora gerente haya expresado su alegría por las coincidencias con Milei, señalando que existe la posibilidad de que el país pueda ingresar a los beneficios de un Fondode resiliencia creado por el organismo. Parece que los dólares ofrecidos no son muchos, ya que el futuro mandatario señaló que lo que más le interesa es que se mantenga el roll over de pagos del acuerdo, virtualmente paralizado, más teniendo en cuenta que en los próximos dos meses vencen pagos por U$S 4.000 millones, de los cuales U$S 900 deben cancelarse en diciembre y no hay un dólar en las reservas.

De vuelta al país se ratifica un fuerte ajuste

El resultado de la gira, sonrisas y promesas de por medio, puede encontrarse en las declaraciones inmediatas de Milei. Por un lado, el “no hay plata” como respuesta al pedido de asistencia de los gobernadores para pagar el aguinaldo y por otro, las declaraciones de que vamos a un periodo de entre 28 y 24 meses de fuertísimo ajuste fiscal, para terminar con una combinación de inflación y recesión, la llamada “estanflación”, y que solo se mantendrá la ayuda social para lo que se caigan en el camino.

La propuesta económica de Milei, que ha dejado la promesa de dolarizar para un futuro incierto, es atacar la inflación dejando de emitir dinero para cubrir las prestaciones del Estado. Un ajuste fuertísimo cuando existen 11 mil millones de dólares de reservas negativas y no van a entrar divisas en cantidad hasta la liquidación de la cosecha gruesa en abril-mayo.  Un grave grillete, además, para la industria, que ante la falta de dólares para importar va a profundizar con todo su actual curso recesivo.

Por otro lado se anuncia que se va “desactivar” la bomba de Leliqs y pases pasivos, títulos emitidos por el Banco Central y colocados en los bancos, para “estirilizar” la circulación de dinero. El monto de estos títulos supera ya 24 billones de pesos, o sea, el valor de tres bases monetarias. El nuevo ministro de Economía tendría la misión de liquidarlas –algo que no es nada fácil- para evitar seguir emitiendo dinero en su sostenimiento. Vale la pena mencionar que hay otros economistas liberales que señalan se puede manejar e ir disminuyendo el actual stock de estos bonos en forma paulatina y no de shock como anuncian Milei y su ministro.

En lo que existe sí un cien por ciento de acuerdo entre los economistas que defienden este sistema es liquidar el déficit fiscal, o sea reducir al máximo las prestaciones sociales del Estado. Esto es recortes en subsidios a la energía y aumento inmediato y generoso de tarifas para todos, reducción de las partidas sociales –que Milei dice va a respetar-, liquidación de gran parte de la obra pública, cuyo solo anuncio ya provocó cientos de despidos en las empresas constructoras, entre otras medidas.

Milei habla de un 15% del PBI de reducción (en realidad un 5% porque otro 10% corresponde a las Leliqs). Esa cifra es una barbaridad, porque si tomamos el criterio más benigno que incluye 2,5% de déficit primario y 2,5% de pago de deuda, se estaría liquidando todo el “exceso” del déficit primario actual, situado en un 2,5% del PBI, en un país con jubilaciones, planes sociales, salarios y presupuestos de salud, educación y obra pública totalmente depreciados por la altísima inflación.

El pedido de sacrificios de Milei, apoyado por Cambiemos y que cuando Massa era candidato camuflaba bajo el relato de lograr “el equilibriofiscal”, significa no solo que viene una fuerte recesión durante casi dos años, con la consecuente ola de despidos, falta de trabajo y aumento de la desocupación; sino que además los ingresos populares seguirán depreciándose porque continuará la inflación, incluso esta pegará un salto como producto de una inmediata devaluación ya anunciada.

El mandatario electo sigue mintiendo al afirmar que va a ajustar a la casta política. Ni los periodistas amigos pueden sostener semejante embuste y el propio Milei devela cada vez más crudamente sus planes. Nosotros tenemos otra manera de lograr el “equilibrio fiscal” si fuera necesario: reduciríamos todos los subsidios que van a los empresarios -como los que Massa discriminó en su agenda electoral al proyecto de Presupuesto 2024- y que estos absorban con sus grandes ganancias la diferencia, descargaríamos también fuertes y progresivos impuestos sobre el gran empresariado y los ricachones.

Si además dejamos de pagar la fraudulenta deuda externa con el FMI y los bonistas buitres, nacionalizamos la banca y el comercio exterior, sobraría plata para mejorar el salario, las jubilaciones y relanzar la economía. Un programa opuesto por el vértice al de Milei, Juntos por el Cambio y al que el peronismo de la mano de Massa, Cristina y Alberto aplicaron durante estos años y por el que millones los abandonaron en la última elección.

Se vienen tiempos de ajuste y duros ataques a nuestras conquistas laborales y sociales. Son ellos o nosotros. La única salida está en organizarse y presentar pelea. Una pelea a la que la traidora CGT y sus cómplices de las CTAs serán ausente con aviso.

En esas luchas que se vienen tenemos que construir una gran alternativa política de la izquierda, ya que una de las grandes enseñanzas de los tiempos que corren es que no se puede combatir a la derecha llevando candidatos y apoyando políticas de derecha, como es el camino que indicaron muchos dirigentes progres del kirchnerismo y el peronismo en retirada. Te invitamos a transitar ese camino organizándote con nosotros en el MST en el Frente de Izquierda Unidad.


[i] “En la Casa Blanca, Milei prometió un nuevo encuadre internacional”, La Nación 29/11/2023.

[ii] “Con Caputo y Posse, el Fondo pidió planes para ‘reforzar urgente la estabilidad’”, La Nación 29/11/2023.

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