lunes, 22 julio 2024 - 04:32

Córdoba. Sigue la lucha del Neuro contra el vaciamiento

El miércoles 3 y jueves 4 las y los trabajadores del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial (HNP) realizaron un paro que afectó a todos los servicios. Y en una asamblea abierta con participación de diversos sectores sociales y la comunidad de usuarios y familiares se resolvió seguir la pelea contra los traslados y el vaciamiento con un abrazo el miércoles 10 de julio.

En la segunda jornada de paro los trabajadores del Neuropsiquiátrico recibieron una importante muestra de solidaridad de diferentes actores del campo de la salud mental, trabajadores y delegados de otros hospitales y de la comunidad. Luego de la asamblea realizaron un corte frente a las puertas del hospital y después se movilizaron a las oficinas de la dirección para hacer escuchar nuevamente el reclamo.

El gobierno no afloja los trabajadores tampoco

Hasta ahora los pedidos de traslado habían sido dirigidos a la jefatura del servicio, pidiendo que sea la jefa quien definiera qué agentes debían cambiar de hospital. El viernes, a través del sistema CiDi (Ciudadano Digital) las autoridades de la Secretaría de Salud Mental notificaron a dos compañeras trabajadoras sociales que debían trasladarse a prestar servicio en otros hospitales. Un paso más en el apriete a las trabajadoras. Aprovechan además la precarización laboral, que el propio gobierno promueve, para chantajear a los trabajadores y argumentan “razones de servicio” para justificar el achique. Sin embargo, los trabajadores siguen firmes y la asamblea decidió continuar con las medidas de fuerza. Realizarán un abrazo al HNP el miércoles 10 a las 10 de la mañana y convocan a toda la comunidad a participar.

La salud es un derecho, no una mercancía

Mientras los trabajadores del Neuro denuncian que los servicios y guardias se encuentran desbordados por el aumento de padecimientos psíquicos y consumos problemáticos de sustancias, la política del gobierno es de continuo desmantelamiento.  El aumento de la demanda se agrava con la crisis social y la precarización que deja a miles de cordobeses sin otras coberturas salvo los servicios públicos de salud. 

Para dar un ejemplo del vaciamiento, el HNP cuenta sólo con dos médicos clínicos y una sola bioquímica, es decir menos personal que cualquier dispensario donde se realiza asistencia de primer nivel de atención. Sin embargo las autoridades publican “manuales” de atención en salud mental donde consideran al Neuro como un efector de tercer nivel. Como sostienen los trabajadores, no hay ningún estándar según el cual un hospital de tercer nivel pueda tener solamente dos médicos clínicos y una bioquímica.

La falta de complejidad y recursos materiales y personales pone en un riesgo constante a los trabajadores y usuarios

Del cierre de camas y achicamiento del Hospital Neuropsiquiátrico solamente se favorecen las grandes clínicas psiquiátricas privadas. 

El gobierno argumenta que el achicamiento del Neuro es para adecuarse a la ley provincial 9848 de protección de la salud mental, sancionada hace 14 años. Pero esa ley prevé un cambio de paradigma, la adecuación de las instituciones existentes y creación de nuevas. Esa adecuación, las autoridades tampoco se la exigen a las clínicas privadas. Hasta hay fallos judiciales que intiman a la provincia a cumplir la ley. Que en su espíritu propone eliminar el hospital monovalente (es decir solamente para pacientes con padecimientos psíquicos) y transformarlo; incorporando más servicios y profesionales y un abordaje interdisciplinario y sin internaciones prolongadas siempre que sea posible. 

Ese es el corazón de esta pelea: el ajuste que propone el gobierno para favorecer un negocio para la salud privada (de donde no casualmente proviene el ministro de Salud, Pieckenstainer) o la defensa del hospital público y el derecho a la salud mental.

Iván Sosa

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