Conflicto en COTO. Despidieron a 26 trabajadores en huelga

Nuevamente COTO intenta aleccionar a los trabajadores con sus bravuconadas, esta vez dejando en la calle a 26 familias. El Ministerio dictó conciliación obligatoria y los trabajadores no descartan paralizar todos los supermercados del Oeste de la PBA.

En la primera semana de noviembre se desarrollaron asambleas y reclamos en los supermercados mayoristas y minoristas con principal peso en la Provincia de Buenos Aires y en particular en la Zona Oeste, donde en Santos Lugares un delegado debió suspender la asamblea por temor a las patotas de COTO y en Moreno una delegada habría sido agredida por las mismas, por lo que el reclamo fue llevado a la calle con cortes para visibilizar el conflicto.

Tras las protestas, la Federación del Comercio conducido por Cavalieri acordó con las asociaciones bonos de 8.000, 12.000 y 13.000 pesos. Tal como advertíamos en este medio, esos montos no alcanzan para detener un conflicto salarial tan potente, lejos están de llegar a los 30.000 pesos que reclaman los trabajadores.

Los supermercados no dejaron de funcionar en ningún momento, remarcaron los precios de los productos de manera arbitraria y los trabajadores de las grandes cadenas fueron expuestos al virus sin ninguna protección; y cuando denunciaron que había infectados por coronavirus no se hizo esperar la presencia de la patota de COTO.

El Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio, dirigido por el burócrata José Ledesma, había anunciado que aceptaban los bonos que firmó Cavalieri pero que no cesarían las protestas, así fue que se preparó un paro general de 48 horas en la Zona Oeste los días 13 y 14 de noviembre pasados. El paro habría de afectar a las cadenas de supermercados de localidades como Merlo, Moreno, Marcos Paz, Morón, Virrey del Pino, San Justo y Ramos Mejía.

La cadena de Alfredo Coto respondió a la medida de fuerza con 26 huelguistas despedidos. Las cámaras empresariales del comercio anunciaron que no está en sus posibilidades cumplir con los reclamos. El Ministerio de Trabajo, el mismo día 13 dictó la conciliación obligatoria durante 15 días, por lo que los despidos y el paro aún no se efectuaron.

Los trabajadores se mantienen en pie de guerra, exigen el cese de la persecución y denuncian que los supermercados “arman causas” para despedir a los que luchan. Además del bono exigen un salario con justicia social y el pase a planta de los trabajadores que hace años están como contratados. Desde el gremio, por la presión de las bases, anuncian que van a parar todas las tiendas del Oeste y que, si no se cumplen con sus demandas, habrá medidas de fuerza concretas durante las fiestas.

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