Chubut. Crónica de un triunfazo feminista en la UNP

Compartimos a continuación las palabras de una compañera que ha sido parte del acompañamiento a las denunciantes de la UNPSJB contra Bruno Sancci y en estas líneas recupera el proceso de estos tres años, que el último fin de semana tuvo como corolario la cesantía del docente denunciado por violencias de género en el ámbito académico. Un paso adelante muy importante para el movimiento feminista que fortalece las luchas que vienen en la UNP, en Trelew y en toda la provincia.

El 24 de junio de 2019 un grupo de mujeres autoconvocadas estudiantes, graduadas y docentes de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco de las sedes Trelew y Comodoro Rivadavia y el Instituto de Formación Docente 805 de Trelew denunciaron al docente Bruno Sancci por ejercer contra ellas violencia física, simbólica, psicológica, amenazas, extorsiones, actos de humillación, hostigamiento, discriminación, persecución política, abuso de poder, entre otras.

Las denuncias contra Sancci abarcan desde el 2004 hasta diciembre del 2018 y los testimonios de las denunciantes reflejan la sistematicidad de los hechos denunciados. El docente fue suspendido el 3 de septiembre de 2019 y a partir de entonces, apartado de sus funciones durante el proceso investigativo mediante resolución del Consejo Directivo, que dio inicio al sumario administrativo. Las abogadas que acompañaron en el proceso a las denunciantes fueron Cristina Pagasartundua y Verónica Heredia.

El pasado sábado 11 de junio de 2022, finalmente, el Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNPSJB, en sesión extraordinaria dio lugar al dictamen del instructor sumariante y en votación por unanimidad resolvió declarar cesante a Bruno Sancci como docente y en toda actividad en el ámbito de la FHyCS, como así también mantener como medida de protección de las denunciantes la suspensión hasta tanto se agoten las instancias administrativas.

Tras la lectura de la resolución, el grito de desahogo de las denunciantes reflejó la incontenible emoción del triunfo histórico que significa este fallo, no solo para este caso, sino también como precedente para futuras denuncias que se puedan realizar en el marco de la violencia de género, en otras instituciones.

Si bien nada puede opacar esta victoria fundamental en la lucha contra la violencia institucional, la cual no es ajena a la violencia ejercida en otros ámbitos, no podemos soslayar que fue un proceso muy largo y doloroso para las denunciantes. La universidad no le dio prioridad al tratamiento de la denuncia, estirando los plazos de la investigación, empantanando por momentos el proceso y, según palabras de las propias víctimas, la institución no estuvo preparada para brindar la protección que este caso requería durante los tres años que duró la causa, ya que no puso en práctica el protocolo para erradicar la violencia, aprobado por el Consejo Superior en 2019.

En el momento de realizar la denuncia, la Comisión contra el acoso y el abuso era el único órgano existente en la universidad para atender casos de violencia de género.

Por todo esto, somos conscientes de que aún queda mucho por hacer y no es tarea fácil. Hoy festejamos un triunfo histórico y un precedente que servirá como herramienta en la lucha para erradicar la violencia institucional. Esta resolución nos renueva el aire y nos da el impulso para seguir adelante porque sabemos que el caso de Bruno Sancci no es aislado, sino que se inscribe en un contexto mucho más amplio de violencia de género, en todos los ámbitos de la sociedad. Pero estas batallas ganadas nos allanan el camino y nos demuestran con creces que luchar siempre sirve.

Noticias Relacionadas