lunes, 5 diciembre 2022 - 20:59

Apertura de sesiones en CABA. Larreta y la «Ciudad imaginaria»

Desde las 9 de la mañana, el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta protagonizó el inicio de sesiones legislativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Doble discurso recargado, de principio a fin, y un modelo de Ciudad al servicio de unos pocos.

El inicio de sesiones estuvo signado con una condena de Larreta y todo su bloque a la invasión de la Federación de Rusia a Ucrania, pero al no condenar la complicidad de EEUU y la OTAN apoya el cinismo y la hipocresía del imperialismo estadounidense y europeo que ahora se intentan mostrar como “salvadores”, cuando los ejércitos son los causantes de las muertes y catástrofes de los últimos años en todo el mundo. Como se expresó en las acciones de solidaridad internacional de la LIS, la condena al ataque del imperialismo ruso de Ucrania y la solidaridad con los trabajadores y el pueblo ucraniano va acompañado de exigir Fuera la OTAN y el imperialismo occidental del Este europeo.

Otro de los ejes de la apertura estuvo centrado en la educación y el trabajo en la Ciudad. Con pomposos anuncios sobre la defensa de la educación, Larreta anunció el inicio de clases, la extensión de la “Secundaria del futuro” y el lanzamiento de las “Prácticas Educativas en ámbitos laborales”. Tal como denunció la comunidad educativa, en la Ciudad más de 50.000 chicos no pudieron iniciar el ciclo lectivo por falta de vacantes, y no hubo al día de hoy respuesta por parte del ejecutivo porteño.

Sobre las prácticas educativas en ámbitos laborales, la comunidad ya se opuso: la “Secundaria sin futuro” es la forma en la que contratan mano de obra barata para las empresas del sector privado, al que Larreta dedicó especial atención. “Trabajamos para que el sector privado crezca”, con prácticas obligatorias en el último año de la secundaria y dejando de lado las formaciones integrales que preparen estudiantes críticos y comprometidos, para precarizar aún más a los jóvenes. Es tal el favorecimiento al sector privado, que Larreta ignoró el reclamo de la comunidad que defiende un edificio histórico de Villa Devoto donde funciona una escuela para sordos, y ahora quieren construir un espacio para la venta de vinos para potenciar la actividad vitivinícola. Además, no hizo mención a las demandas de las y los docentes porteños, que iniciaron medidas de fuerza desde la semana pasada denunciando que “no se resolvieron ninguno de los reclamos centrales de la docencia: ni de infraestructura, ni de presupuesto, ni salarial. Seguimos trabajando sin protocolo. Es más, desde el gobierno porteño siguen atacando nuestro convenio de trabajo”.

En cuanto al trabajo, y siguiendo con la lógica de la omisión, sigue sin estar presente el reclamo central de uno de los colectivos principales de trabajadores de la salud de la Ciudad: el reconocimiento profesional, laboral y salarial de la Enfermería. Después de trabajar bajo condiciones de contrato precario durante 2 años de pandemia, la Ciudad ahora los obliga a «concursar», para que algunos puedan ingresar al sistema de salud porteño, con la complicidad de la burocracia sindical que hace oídos sordos a estos reclamos. Larreta sigue maltratando a la primera línea de la pandemia, que ya probó estar más que capacitada para ser parte del sistema público de salud.

Uno de los ejes fueron las políticas de género, que en la Ciudad son nulas. Anunció el “Sistema Único de Víctimas de Violencia Familiar y de Género” que pone al servicio de la Justicia toda la información recopilada de víctimas y agresores pero nada habló sobre la precarización de las trabajadoras del 144, ni de la creación de nuevos refugios para las víctimas. No nos sorprende, cuando Larreta destina solo el 0,07% del presupuesto total a la Dirección General de la Mujer (DMG). Si de verso hablamos, Larreta se lleva todos los premios.

Otro de los puntos estuvo relacionado a la “integración”, afirmando que en la Ciudad “apostamos por el progreso de las familias que viven en los barrios populares”. Desmentida rápidamente por las familias que han sido desalojadas en el barrio 31, incluso con topadoras, ante la falta de política de vivienda digna de una ciudad al servicio de unos pocos. En cuanto a la Transformación Urbana, otro de los ejes del discurso, reivindicó los megaproyectos inmobiliarios, “seguir transformando el espacio público” al servicio de la especulación y de la cementación urbana, como la rezonificación de Costa Salguero para habilitar la construcción de edificios privados, y el convenio con el grupo IRSA para levantar un nuevo barrio en la ex-Ciudad Deportiva de Boca que contó con amplio rechazo de la comunidad. Como denunció Cele Fierro, dirigente nacional del MST-Frente de Izquierda Unidad, hubo “mucho verso de Larreta en #AperturaSesiones2022”.

Ampliaremos.

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