viernes, 4 abril 2025 - 04:49

Adolescencia. Una serie de eventos desafortunados

sobre incels, internet, un femicidio, y un interrogante, ¿Por qué?

“A menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción” comienza así la canción de Serrat, “Esos locos bajitos”, aunque después como dice la letra, estos hijos son otros. Un otro diferente e inentendible a veces, sin duda la serie Adolescencia deja muchas cosas para pensar sobre la paternidad, y un mundo adolescente cada vez mas inexpugnable, solitario, y complejo para la mirada de los adultos. Una serie que no busca explicar, sino que todos nos pongamos a pensar. Algunas ideas en voz alta que comparto aquí.

Yo no fui”

La detención de Jamie, desde el inicio de la serie muestra a un adolescente al que acusan del femicidio, el de Katie, sin dudar nunca sobre su autoría. Aunque buscan saber porque lo hizo. Desde el inicio Jamie repite una y otra vez que el no lo hizo, que hay un error, y sus padres convencidos de esta afirmación y del hecho concreto que Jamie es un niño de 13 años, ¿cómo va a ser un femicida? Comparten ese sentimiento.

“Yo no fui” una afirmación que se cae en el primer capítulo, al ver el video que tiene la policía, en donde se ve claramente que Jamie apuñalo a su compañera hasta matarla. Pero ¿Por qué?

La serie fue creada por Jack Thorne y Stephen Graham, este último también como actor protagonista. Adolescencia es una serie, una historia de ficción que se nutre de diversos casos policiales que involucran a púberes responsables de crímenes con arma blanca, en especial de uno, vinculado con entornos escolares, bullying, violencia de género, comunidades virtuales de incels y masculinidades tóxicas. Pero aunque la historia tenga como base uno o varios casos reales, no busca contar esas historias. Busca contar esta historia de ficción desde un recorte específico.

Tocando lo que parece ser una lista de temas de agenda, pero que cobra cuerpo en esta historia, con un tratamiento adulto, sin efectismos ni golpes bajos, concentrada en cuatro episodios que ofrecen diferentes puntos de vista sobre un hecho detonante: el asesinato de una adolescente por parte de un compañero de colegio, apenas unos años menor. Eso es lo que sabemos de entrada. Jamie apuñala a Katie en un estacionamiento.

Graham, Thorne y el director Philip Barantini eligen una idea visual como clave de la puesta en escena: el plano secuencia. Algo que Graham y Barantini ya habían puesto en práctica en la película El chef (2021), en sintonía con una noche agitada en un restaurante chic siempre al borde del desastre.

En Adolescencia, cada uno de los cuatro episodios se filmó sin cortes en una sola toma (con steady cam, con dron, con la cámara ajustada a una van), con la clara intención de imprimir integridad temporal a cada punto de vista y un ritmo progresivamente agobiante al relato. El tercer capitulo es el mejor construido, y según algunos tips de la serie, la escena con la psicóloga es la que se rodo primero, en una sola toma, se hace sobre un espacio cerrado y claustrofóbico que revela la dinámica entre el acusado y una psicóloga encargada de la evaluación, haciendo de la cámara una testigo omnipresente. Y por supuesto donde cada gesto, cada movimiento es parte de esa expresión de rabia, dolor y angustia que rodea a los personajes.

La serie no intenta siquiera un juicio de valor, relata los sucesos alrededor del adolescente sin confirmar ni dar respuesta, todos los personajes buscan el motivo, saben que Jamie la apuñalo y se preguntan porque, sin éxito. La serie no nos cuenta el intimo motivo, lo insinúa, a penas pero nunca lo relata, ni confirma, quizá porque no es el objetivo, o quizá no hay un motivo. Solo recorre ese camino mostrando todas las contradicciones y los sentimientos sin una verdad. O en todo caso mostrando partes de esta.

El mundo incel

Aunque no se señala de manera directa como la razón por la que Jamie cometió el crimen, es obvio que hay una gran influencia de la llamada manósfera, comunidad incel y el consumo de todo tipo de contenido de odio hacia las mujeres, en la personalidad del joven.

La manósfera es una red de sitios web, blogs y foros en línea que promueven la hostilidad hacia las mujeres o misoginia. Y se caracteriza por una fuerte oposición al feminismo. Principalmente como reacción a reglas en las que creen, el 80/20, Las mujeres solo se sienten atraídas por el 20% de los hombres, y rechazan al 80% restante, por lo que estos deben engañar a las mujeres para conquistarlas a la vez que las responsabilizan de todo los que les pasa.

Por otro lado, en la serie se habla de los incels, es un termino que nació a finales de los años 90 y proviene del llamado proyecto “Célibe Involuntario”, que brindaba apoyo a personas que experimentaban soledad, falta de reconocimiento y apoyo social permitiéndoles un espacio para crear comunidad, expresarse y hablar de ello en virtud de las experiencias compartidas.

El problema es que, como se explica en un ensayo de la Universidad de Buenos Aires, «luego de su creación, el ecosistema incel fue manifestándose en comunidades virtuales, integradas en su mayoría por varones, que fueron desarrollando una cultura propia. A través de los foros incels fueron in crescendo en expresiones de misoginia, hostilidad, apología de la violencia hacia las mujeres y personas LGBTIQ+, deshumanizandolas y responsabilizandolas por su falta de interacciones sexo-afectivas, llegando incluso a promover o realizar actos de violencia extrema».

Cuando Jamie tiene la entrevista con la psicóloga Ariston (Erin Doherty), queda en evidencia el problema que tiene para relacionarse con las mujeres. La necesidad de controlar la conversación y, al final de cuentas, la violencia manifiesta. Esto parece contradecir su deseo de querer encajar, de querer que su terapeuta lo considere una buena persona.

Ya hemos escrito sobre este aspecto, el mundo incel y hasta su vinculo con el ascenso de la ultraderecha en el mundo, pero la serie toma muy bien el desarrollo que tiene no solo este grupo sino la codificación de sus símbolos en las redes. Principalmente en IG, donde determinados emojis son significados diferentes sobre la atracción y la aceptación. Con un formato de bullying diferente al que abordamos en el escenario escolar, que se da en redes, es silencioso y muy determinante para adolescentes con muchas inseguridades, problemas o bombardeados por foros de este tipo anti mujeres. Las redes son un mundo para los adultos aun complejo pero en el que los adolecentes nadan permanentemente. La adolescencia en riesgo, frágil y en una etapa donde la aceptación es clave los hace victimas vulnerables para los formatos hostiles que se han ido construyendo en las redes, y que se ven atravesados por los discursos de odio o misoginia. Un escenario que reduce nuestra capacidad de acompañar esas adolescencias, y a la vez nos obliga mas. Un desafío que como papas es casi imposible en soledad.

“Lo criamos nosotros” La mala educación

El dolor, el estupor y la angustia de los papas de Jamie queda en un segundo plano al aparecer “la culpa”, brutal, fuerte, e imposible de tapar. Se sienten culpables, los hacen sentir culpables y sienten esa culpabilidad como expresión del resultado de una crianza equivocada. Una crianza en la que no hicieron todo lo que podían. Malos padres. Mala educación.

La serie tira posibles ejes de debate sobre padres que han criado a su hijo en épocas de computadora y exceso de trabajo. Padres con mucho tiempo ocupados, y niños entretenidos “en la seguridad” de su cuarto. Una crianza muy actual, y que es bueno notar y registrar como parte del complejo contexto, pero no es lo único.

La serie muestra una escuela que no logra ver a los alumnos en su dimensión, los ve, claro, los trata e intenta acompañar, pero aun así no logra una observación acabada de ellos. Es como si tanto padres, como la escuela solo pueden ver siluetas de esos adolescentes, cuyos detalles , gustos, deseos, problemas, discusiones, quedan tapados para esos adultos que crían y se dejan salir en las redes en el mejor de los casos, o no los dejan salir nunca.

Es evidente que esta crianza ya no es responsabilidad única de los padres, o de padres y escuela, hay otros factores que también se involucran en la crianza de nuestros hijos, de un modo permanente. Es necesario remarcar que la crianza es una responsabilidad social no familiar, por eso en la antigüedad las tareas de cuidado de niños eran compartidas socialmente. Pero mucho mas lo es ahora, donde el involucramiento de otros actores en esa crianza se da igual y sin ninguna responsabilidad al respecto.

Por eso cuando los padres de Jamie se preguntan que fue lo que provoco este desastre, enumeran errores, faltas, que sin lugar a dudas todos podemos repetir, pero no hay un hecho concreto. No son padres abusadores, o violentos, mas allá de la irascibilidad manifiesta de la época, o no han criado a su hijo en esos formatos, y aun así su hijo mato a cuchillazos a una adolescente. Todos los diálogos intentan mostrar padres que son como cualquier papá, ocupados, amorosos en ocasiones y que tratan de dar bienestar a su familia, aún así el futuro de Jamie es difícil.

Pensar que toda la sociedad es responsable de la crianza de nuestros hijos, incluyendo la familia ampliada, los medios y redes, además de los padres y la escuela; tampoco nos exonera de no haber visto, no haber hablado, no haber escuchado. Y seguro registrar eso nos permitirá intentar hacerlo, pero es necesario saber que este sistema capitalista te obliga a ver a tu jefe mas que a tu hijo, y eso es parte de lo que también tenemos que combatir, no con salidas individuales sino colectivas. El capitalismo es el verdadero responsable de la angustia, falta de aceptación, y códigos para ser amado que nos impone esta sociedad tanto a adolescentes como adultos. Solo que ellos, además, están en plena construcción de su psiquis y su personalidad, elemento que hace esto más intenso y letal.

La historia no cuenta todo

Por supuesto frente a miles que nos gusto la serie como invitación a pensar, hay miles que dicen que la serie no cuenta todo, es incompleta, y no les gusta. Por supuesto no tiene que gustarle a todos. Eso en primer lugar, pero además hay algunos elementos que necesitamos señalar.

• No se enfoca en la víctima, es verdad que poco dice de ella, pero la serie es un recorte de una historia de ficción, no busca contar todas las miradas, sino la contradicción que el responsable sea a la vez un niño. Esta centrado ahí, y la verdad hay muchas historias que están centradas en la victima, esta busca contar otro aspecto.

• Deja mal a la escuela: el capitulo de recorrida por la escuela muestra docentes muy agotados, frente a chicos violentos, agresivos, y sin filtro, además de usar la cámara para un recorrido agobiante por el edificio escolar, que lo muestra como un verdadero laberinto. Sin dudas las escuelas no son ese recorte, pero como es un recorte, intenta mostrar en poco tiempo los problemas con los que nos enfrentamos. Y que muchos encontramos en las escuelas. En especial en el ojo de una escuela pensada para otros pibes, y no preparada para estos desafíos actuales. Los problemas en educación no son un secreto y tampoco fruto de malos docentes, sino como antes vimos, fruto de un sistema que genera angustia y dolor. Es necesario pensar en que escuela queremos para que tipo de sociedad.

• No dice que paso, si bien todos los capítulos dan el puntapié para abordar los motivos, la conclusión de cada uno es que no los hay. No hay motivo para este femicidio. No hay motivo para que un adolescente de 13 años se sienta tan sobrepasado, acosado y abrumado para matar. O quizá si lo hay , otra vez el sistema que esta descripto en toda la serie. El sistema es un protagonista silencioso y permanente que muestra lo agobiante del ser.

• El niño no registra gravedad en sus actos, eso no lo hace un psicópata en si mismo, la adolescencia es un momento en la vida de mucho dolor, de intensos sentimientos, que son difíciles de comprender por los adultos, pero a la vez la gravedad de muchos actos de los adolescentes no son percibidos así por estos. Están tan centrados en ellos, y en los que les pasa, que robar, mentir son acciones no tan graves comparado con su dolor. Abordar desde esa mirada la serie, nos permite entender esa frialdad aparente del protagonista frente al terrible hecho que Katie murió y no estará más.

La serie es una invitación al debate, al intercambio y a pensar. Esta muy bien actuada, mejor guionada y con un formato de imagen impecable. Seguro no cuenta todo, no muestra todos los ejes, y habrá aspectos mejores que otros, pero es una gran excusa para repensarnos como adultos padres o no, y como sujetos en esta sociedad tan hostil para la fragilidad. Es una serie para maratonear sin tregua.

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