lunes, 17 junio 2024 - 03:45

A 106 años del genocidio Armenio. Apuntes para la memoria

Este 24 de abril se conmemoran 106 años del inicio del genocidio armenio (1915-1923), considerado el “primer genocidio” del siglo XX, donde se calcula que murieron más de un millón y medio de personas.

El 24 de abril de 1915 comenzó una operación orquestada por el gobierno de los Jóvenes Turcos, destinada a erradicar a la población armenia de la Meseta de Anatolia, región que este pueblo había habitado durante siglos.

En el contexto de la crisis del Imperio Otomano y con el objetivo de consolidar una “nación turca” “homogeneizada”, el gobierno emprendió la persecución, expulsión y aniquilación de la población armenia.

La siniestra operación comenzó el 24 de abril con la detención simultánea de intelectuales, dirigentes políticos y personalidades acusados de “hostilidad al Estado” y predisposición “a la traición”.

Solo en Estambul fueron detenidas, fusiladas o deportadas más de 2300 personas. Poco después fueron masacrados todos los hombres armenios que se habían unido al ejército. A continuación se procedió a la separación de los hombres adultos que quedaban de sus comunidades, distanciándolos de sus familias y dejando solos a mujeres, niños y ancianos. El acto siguiente fueron las deportaciones en masa y las masacres.

En una segunda fase, los sobrevivientes fueron instalados en campos de refugiados miserables en las cercanías de Alepo (Siria), donde la mayoría murieron de hambre y enfermedades.

Hoy, cuando se cumplen 106 años del inicio de estos hechos, tan sólo 22 países los han calificado como genocidio. Turquía, aunque reconoce que “hubo excesos”, sigue negando que se tratara de un genocidio y que la intención fuera aniquilar a toda la población armenia.

Durante todo el siglo XX  esta matanza fue ocultada y “olvidada” deliberadamente por parte de los Estados europeos y Estados Unidos. Sólo algunos países reconocieron su existencia hace muy pocos años. Israel, por ejemplo, lo sigue negando. Esto es así porque Turquía ha sido y sigue siendo un aliado clave de “occidente” en una zona estratégica: la frontera entre Europa y Asia. La negación de genocidio es la continuación en el presente de un crimen en masa.

Ahora bien, el genocidio armenio no es solo una disputa por la memoria del pasado, sino que sigue teniendo consecuencias políticas actuales.

Los crímenes de lesa humanidad no prescriben por el paso del tiempo. El pueblo armenio nunca bajó los brazos con su reclamo. Muchos gobiernos y miles de luchadores en todo el mundo apoyan su legítimo reclamo democrático.

El genocidio armenio de 1915 fue una muestra brutal de barbarie capitalista e imperialista, la antesala de las acciones genocidas que siguieron cometiendo los Estados capitalistas en todo el siglo XX. Hitler lo tomó como ejemplo para planificar el sangriento avance contra la población polaca y la aniquilación de 6 millones de judíos y 1,5 millones de gitanos. La impunidad de estos crímenes, y su utilización en el tablero político mundial son otra cara de esa misma barbarie.

Los socialistas revolucionarios que en la Argentina luchamos contra una dictadura genocida no podemos más que compartir el dolor del pueblo armenio y su inmenso reclamo de justicia, haciendo nuestra su lucha. Hoy, más que nunca, nada de lo humano nos puede ser indiferente.

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